“El resto del viaje y otros poemas”. Bernard Noël

Portada del libro.

Portada del libro.

El resto del viaje y otros poemas
BERNARD NOËL
Edición bilingüe de Miguel Casado y Olvido García Valdés
Madrid: Abada Editores, 2014

Por ELOÍSA OTERO

Llega por correo ordinario un sobre con El resto del viaje y otros poemas, de Bernard Noël, en edición bilingüe de Miguel Casado y Olvido García Valdés, editado por Abada y recién salido de imprenta. Y no puedo menos que lanzarme sobre él, porque ya conocía a Noël gracias a la revista y el sello editorial independiente Los Infolios, donde en 1991 Casado y García Valdés ya publicaron La cara del silencio, con traducción de Roberto San Geroteo.

Desde su emblemático Extraits du corps (1958), tras el que pasó siete años sin escribir, o Dictionnaire de la Commune (1971), los textos como poeta, ensayista y narrador de Bernard Noël (Sainte-Geneviève-sur-Argence, 1930) trazan una trayectoria que se inscribe entre las más altas de la literatura europea contemporánea.

Poco conocido en España, Nöel ha explorado hondamente en su literatura las raí­ces oscuras del hombre y ha cuestionado los valores sin luz del supuesto o real mundo civilizado.

Actualmente Noël tiene en curso un largo poema, Chemin d’encre, y ha comenzado a reunir sus obras (OEuvres, publicadas por P.O.L.), de las que han aparecido ya tres volúmenes: Les Plumes d’Eros (2010) –textos en que el erotismo se convierte en pregunta por el otro y por el cuerpo–, L’Outrage aux mots (2011) –que prolonga esa reflexión en sus escritos políticos– y La Place de l’autre (2013) –donde recoge su pensamiento acerca de la escritura–.

El libro que ahora publica Abada retoma la edición ampliada de Le Reste du voyage et autres poèmes (2006), que incluía, junto a las tres partes de El resto del viaje: «De paso en el Athos», «El resto del viaje» y «El resto del poema» (1998), cuatro poemas extensos publicados de manera independiente entre 1992 y 2004.

: : El primer poema del libro

“De paso en el Athos”   

I

una palabra busca mi corazón yo a su alrededor
busco cómo se adhiere a su presente
algo de esto que aquí flota
devastación ruina por todas partes y mientras
su hermosa imagen es mordida por el tiempo
san Juan moja su pluma en la luz
con gesto constante pero el chorro luminoso enfoca
no se sabe qué parte del cuerpo ahí
unas moscas van a libar su polvo luego
vuelan hacia el fondo de la bóveda donde Dios
se ha ennegrecido tanto que está en negativo
el águila y Juan el mismo halo y más que un ala
en el león de Marcos el ojo un laguito de lágrimas
Lucas con el rostro comido por el moho
se ha vuelto un negro de barba blanca
nada de Mateo solo un agujero en el enlucido
y unos huesos de ladrillo rosa un abejorro
lleva mi mirada hacia arriba la cúpula
en el primer círculo restos de un hombro
en el segundo ocho ángeles seis alas cada uno
dos hacia abajo dos a lo alto dos abiertas
el conjunto de una sensualidad extrema
dos veces aparece cada ángel dotado
de la zona tan hendida que los humanos
tienen una sola vez y el amor habrá de hacerse
en un abrazo de lo alto y lo bajo
circular y sin fin una rueda siempre
en movimiento el mismo abejorro baja
hacia la rociada de excremento fresco mi ojo
inflamado en cambio no osa servirse de él
pero tal vez confundo excremento y hiel
y heme aquí en medio de este día
la mirada de pronto quebrada por el sol
el vacío y el miedo a la escalera podrida
los ojos tantean el aire hacia su izquierda y surge
la brusca sorpresa
/                                el Blanco el Blanco el Blanco
impulsa al fondo del cielo su erección de tiza
y por encima de vida muerte y realiadd
planta un formidable NO a sus razones

Más información:

—OGV: Dices en alguna parte que el espacio mental lo crea la mirada, lo visual.

—BN: Sí. Lo pienso cada vez más, pienso que el espacio mental se crea a fuerza de absorber lo visual como se absorbe el aire; me parece que los ojos respiran como el pulmón respira, salvo que los ojos respiran lo visual. Me parece que éste es el origen del espacio mental y, por tanto, el origen de todo en último término, del lenguaje, del pensamiento, etc. El problema es saber cómo se pasa de la visualidad a la simbolización, cómo lo visual se transforma en una simbolización…

Acerca de Eloísa Otero

Periodista y escritora leonesa.

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