Silvia D. Chica: “El yoga te cura del egoísmo, te pone los pies en la tierra”

Silvia Díaz Chica. Directora Centro Yoga Iyengar León

Silvia Díaz Chica. Directora Centro Yoga Iyengar León

Por JOSÉ MANUEL LÓPEZ

El Centro de Yoga Iyengar de León celebra sus veinte años de andadura con un curso intensivo a cargo de Marta R. Mahou y una conferencia abierta al público con uno de los grandes conocedores del yoga, el abogado, filósofo y experto en Ciencias de las Religiones, Emilio García Buendía. La directora del centro leonés, Silvia D. Chica, reflexiona sobre estas dos décadas.

Del egoísmo o de la impaciencia, o de esa extraña necedad de la condición humana de querer ser otra persona. No sólo de patologías físicas propias de la cultura de las prisas. Silvia Díaz Chica proclama que el yoga es un puente entre el cuerpo, la mente y la respiración, que alivia y cura tanto el desorden de nuestra estructura física como el desbarajuste emocional que nos provoca esta sociedad de la inmediatez, las pastillas y de los triunfos de papel mojado.

El Centro de Yoga Iyengar, que actualmente dirige, cumple 20 años en la capital leonesa. Comenzó a escribir su historia en 1995 de la mano de Chus García Revuelta, en un tiempo en el que los profesores de yoga eran catalogados, en el mejor de los supuestos, de bichos raros, de frikis. No gozaba de buena prensa y arrastraba un falso componente religioso y sectario. Silvia Díaz Chica tomó el relevo, justo cuando occidente comenzaba a prestar atención a la sabiduría oriental, para iniciar un itinerario vital de estudio y trabajo sin fecha de caducidad, hasta transformar una pasión en un estilo de vida, en una filosofía de vida. Ahora, en este noviembre que nos ha adelantado el invierno, ha dispuesto celebrar estos 20 años de recorrido con la presencia en León de dos eminencias. Marta R Mahou un nombre que da brillo al prestigio reconocido de la modalidad del Yoga Iyengar y el abogado y filósofo Emilio García Buendía.

El yoga es como un puente, como un catalizador que desenreda el divorcio estructural que padece nuestro cuerpo y nuestra mente y, sobre todo, nuestra respiración, en una sociedad de sillón y sofá en la que estamos enfermos de silla. Es lo que no falta, es como el pegamento que une las partes divididas, mente, cuerpo, respiración y nos ayuda a curarnos a nosotros mismos. Pero, como recuerda en su Currículum el propio Emilio García Buendía, que el viernes 21 de noviembre impartirá una conferencia de puertas abiertas a las 19 horas en el salón de actos de la Fundación Sierra Pambley de la capital leonesa, recordando al maestro Seikichi Toguchi “No hay camino para vuestra vida. Vosotros mismo sois el camino”. Así responde Silvia Chica a una pregunta tan básica y sencilla para aprendices como que ¿qué es el yoga?

El yoga supone un cambio en la percepción del cuerpo, desde afuera hacia dentro por medio de la respiración y de asanas, posturas, y permite conocer nuestras debilidades físicas y mentales para trabajar en su fortalecimiento. Es algo que se mima mucho en el Yoga Iyengar, una de las disciplinas más respetadas y consideradas de las más serias, bien en parte por su meticulosidad en la elaboración de los programas de trabajo individualizados, como por el alto grado de preparación de los profesores y maestros en constante revisión en cursos, congresos, ciclos de formación, dentro y fuera de nuestras fronteras. Es un camino hacia la paz interior que nunca concluye. Es como un viaje hacia el interior, en el que, por el camino, se van dejando los enseres superficiales de la vida.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

—¿Cómo llegas a este universo?

—Había leído cosas, era autodidacta, practicaba en casa con libros y a medida que quería más, me di cuenta de que necesitaba correcciones posturales y, por tanto, que necesitaba un profesor. Y en este punto me gustaría recordar a quienes quieren iniciarse que busquen profesores cualificados porque hay mucho intrusismo. Hay gente que se va un mes o dos a la India y se viene con un papel y abren un centro. Pero para enseñar necesitas mucha preparación, un programa, necesitas tener conocimiento de anatomía, de psicología, un buen material. Cada persona necesita un plan de trabajo personalizado, adaptado a sus necesidades físicas. Yo no he parado de prepararme.

—Pero, ¿ya entonces pensabas dedicarte a ello?

—No. Mis inquietudes iban por otro lado pero me fui metiendo poco a poco y en tres años se me abrió como un océano, iba por el lado físico y me di cuenta que era mucho más, que me sentía bien, y empecé a dar clases con Chus, que durante los dos años siguientes me envió a recibir clases a Barcelona —iba todos los meses—, después en París con un profesor y finalmente me examiné en Barcelona. Allí obtuve mi primer título en Iyengar. Y desde entonces no he parado, cursos, congresos, etcétera, dentro y fuera de España.

—Otra pregunta de primerizo: ¿cómo elegir qué tipo de yoga es el más adecuado?

—Todo tipo de yoga te lleva a la conexión cuerpo, mente, respiración, a la calma interior. La disciplina Iyengar está considerada como una de las más serias por la meticulosidad con la que se trabaja con cada persona. Si pones de tu parte, puedes evolucionar de forma rápida, y lo bueno es que puedes conseguir una práctica discriminatoria y seguir con ella en tu casa. Yo no quiero que la gente esté aquí muchos años, tiene que aprender a despegarse del profesor aunque tengo muchos alumnos que optan por seguir aquí porque en casa hay hijos, ruidos, teléfonos.

—Cabe preguntarse ¿qué cura el yoga?

—El yoga ha pasado de la rareza a la recomendación médica. La calma interna, el silencio, que es siempre imprescindible en determinados momentos, no sólo nos ayuda a mejorar el estado físico, hernias, cervicales, insomnio, problemas digestivos y otras dolencias propias del maltrato al cuerpo, cada vez se recomienda más para la ansiedad, o la depresión.

— ¿Y qué otras cosas cura?

—Es buena disciplina contra el egoísmo y nos devuelve la confianza que hemos perdido, te pone los pies en la tierra. Nos cura de la competitividad, de querer ser como otros. De la impaciencia, comienzas, por medio de tu cuerpo y tu mente, a recobrar la paciencia y nos cura también contra los ídolos. No puedes olvidar que tu cuerpo es tu templo.

—¿Puede ayudar ante traumas como la muerte o una situación traumática?

—Sin duda. Un montón. Te ayuda a tomar las riendas del problema, ya sea familiar o un problema físico duro. Aprendes a tomarte las cosas de otra manera, la respiración calma la ansiedad. Te ayuda a ver el final con sosiego, en paz contigo mismo. Hay que vivir intensamente felices, el ahora, en cada uno de nuestros actos y morir majestuosamente.

—Fotografía, poesía, no sólo de yoga vive Silvia D. Chica, ¿no?

—Sí, tengo otras inquietudes culturales y personales, y tengo una familia que sabe respetar mi espacio en casa cuando practico y todas las inquietudes están conectadas.

—De hecho eres una experta en el “haiku”, una propuesta breve de la poesía japonesa que encierra un pensamiento.

—El haiku es un género de tres versos de 5/7/5 sílabas (moras) que expresan un pensamiento absoluto, apartado de toda retórica y puede estar conectado con el ciclo de la vida, con la naturaleza, con los cambios estacionales. Es interesante.

—Ya casi para cerrar esta conversación, ¿cabría un haiku para completarla?

—Sí, vamos a intentarlo:

De la práctica
Pasión y profesión
Camino de la luz

Silvia D. Chica ha elegido la vida en contacto con la naturaleza para marcar cierta distancia con la urbe que no nos permite ver las estrellas y no nos deja oír el canto de las ranas. “20 años no es nada”, dice casi entre dientes. ¿Otros 20? “Yo seguiré hasta el final”, apostilla, 2si el cuerpo y la mente me lo permiten”. Ha fusionado pasión y profesión. “Creo que estoy en un camino muy bonito”, añade como posdata.

• Conferencia:

Emilio García Buendía
“El Yoga: de los Vedas a las Ciencias Cognitivas del siglo XXI”

  • 21 de noviembre
  • Salón de Actos de la Fundación Sierra Pambley (León)
  • 19 horas

• Curso intensivo:

Marta R. Mahou
“Asana: Cohesión y Transmisión”

  • 22 y 23 de Noviembre
  • Centro de Yoga Iyengar (León): sábado 22: de 10 a 13 horas y de 15.30 a 17.30 horas y domingo 23: de 10 a 13 horas
Escuela Iyengar

Escuela Iyengar

  1. Anónimo

    Nos parece estupendo tanto el contenido como el marco.Un buen trabajo, Tito y familia

  2. Elena Calvo

    Muy bonito y profundo todo lo abarcado aqui, Silvia. Hay raices. Enhorabuena por este gran aniversario! Elena

  3. Cristina González

    Magnífica entrevista y muy bella foto. Enhorabuena por todo este tiempo, Silvia.

Deja un comentario y fírmalo con tu nombre o no saldrá

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: