Geometría, matices y texturas en la obra de Enrique Larroy y Sofía Táboas

Por CAMINO SAYAGO

El Centro de Arte Caja de Burgos CAB acoge dos nuevas propuestas centradas en el color y las formas en el espacio: “Sobre sorpresa” del aragonés Enrique Larroy y “ázul sólido” de la mexicana Sofía Táboas. Son dos formas de interpretar la realidad a través de la geometría y de la acumulación, la repetición y la variación. Ambas exposiciones permanecerán hasta el próximo 29 de mayo.

“Sobre sorpresa”, la exposición que Enrique Larroy (Zaragoza, 1954), alberga en el CAB está formada por cinco intervenciones de gran formato que apuestan por la geometría y el color en un claro guiño al pop art y al arte cinético. La pintura es el eje de estas obras en las que la paradoja y los efectos ópticos, pero sobre todo el color, se convierten en piezas de un extraño rompecabezas que se apodera del espacio. Como señala Alicia Murría, el artista aragonés “observa cómo pasa el mundo ante sus ojos, fija su atención y corta algunos fragmentos, y, tras batirlos mediante sofisticadas técnicas, nos los devuelve iluminados por una luz diferente y con otra perspectiva, reenfocados”.

Es un trabajo que reflexiona sobre las formas posibles de interpretar una realidad, e invita a indagar sobre los límites de lo que se ve. Parte de la construcción de un escenario incierto e inestable, asentado en la contradicción y abierto a la sorpresa con el propósito de que las imágenes sobrevuelen por espacios indefinidos. Así en cada unas de las piezas, rectángulos y cuadrados pueblan el soporte, lo delimitan y transgreden, mecidos por un tenue movimiento a partir del impacto perceptivo del color y de la forma. Influido por el pop-art y el arte cinético, Enrique Larroy practica una pintura de construcciones, de superposición de planos, de geometrías que se recortan y generan una trama formada por estas líneas y planos en la que se intuye cierta profundidad, un diálogo figura-fondo que convierte las formas en cuerpos oscilantes y dinámicos.

Además de la intervención que da título a la muestra, en la que el artista actúa en dos muros perpendiculares con pintura de tres colores, en los que incorpora dos pinturas sobre tela, completan su propuesta “Insistentemente mareados”, un políptico de 16 piezas de acrílico, óleo e impresión digital sobre tela; la intervención “Varios problemas, una solución” que gira alrededor de una obra-paleta de pintor y aproximadamente 20 pequeñas piezas bidimensionales de diferentes técnicas y materiales; “Litoral dinámico”, formada por una pintura sobre tela y una fotografía; “Chapa y pintura” compuesta por una serigrafía y varias creaciones sobre chapa de aluminio y “El ojo móvil” , acrílico y óleo sobre tela.

 

Sofía Táboas

La artista plástica Sofía Táboas (México DF, 1968) juega con tonos, matices y texturas para crear una propuesta visual basada en la acumulación, la repetición y la variación. Son los tres elementos que accionan “azul sólido”, un trabajo que se relaciona con el arte conceptual y minimalista y que toma como referencia la alberca (piscina) como el espacio que permite  lo diferencial y lo experimental, con el color como elemento central que da identidad al espacio y se transforma en territorio.

La exposición se plantea en torno a una pieza articulada por cuatro series de trabajos. El primero evoca una especie de horizonte, en el que acumula vidrios en diferentes tonos y texturas del color azul. La segunda serie consta de tres esculturas de cemento con trozos de vidrio que recuerdan los suelos de las piscinas. La tercera es un conjunto de fotografías y en contraposición a éstas, un trabajo en adobe que reivindica la forma  tradicional de trabajar del que parte el resto del proceso creativo.

A lo largo de su trayectoria artística, Sofía Táboas ha creado una muy personal idea de escultura minimalista, casi desmaterializada, reduciendo el discurso a favor de la experiencia sensible. Sobre su trabajo, del que emana una cierta cualidad espiritual, asegura el centro de arte que “resulta tan sensual como conceptual, tan sutil y ambiguo como hechicero, y parece construir el espacio más que ocuparlo: la creadora propone una expansión de los horizontes sensibles y al mismo tiempo invita a vivir un bloque de sensaciones ambiguas en relación a la materia, desde su aspiración a la claridad formal máxima y la integridad estructural del espacio”.

Enrique Larroy “Sobre sorpresa”/ Sofía Táboas “ázul sólido”

  • Centro de Arte Caja de Burgos. C. Saldaña s/n, Burgos
  • Hasta el 29 de mayo

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