De catedrales y jardines con tesorillos

Catedral de León y entorno cercano. Vista aérea Google Earth. Se observan patios y núcleos de manzanas con restos de huertas y ajardinados.

F1. Catedral de León y entorno cercano. Vista aérea Google Earth. Se observan patios y núcleos de manzanas con restos de huertas y ajardinados.

En varias capitales de provincias de la Comunidad de Castilla y León, como Ávila, León, Segovia, Salamanca y Valladolid se da la circunstancia particular de que bajo las catedrales —que además ocupan posiciones estratégicas en la ciudad, comúnmente en altos— y en sus entornos existieron ocupaciones desde épocas remotas. El arquitecto y paisajista vallisoletano José Carlos Sanz Belloso indaga en el tema en este curioso artículo.

Por JOSÉ CARLOS SANZ BELLOSO

Las catedrales de Ávila, León, Segovia, Salamanca y Valladolid ocupan posiciones estratégicas en la ciudad. Pero bajo ellas y en sus entornos hubo ocupaciones desde épocas remotas.

Estos cerretes o tesos servían como pequeñas atalayas que posibilitaban una mejor protección con cercas o murallas perimetrales. Lugares singulares que se reservaron en época romana para colocar sobre ellos nuevos edificios singulares, aprovechando parte de las cimentaciones de edificaciones anteriores, o tell arqueológico, por superposición y compactación de ruinas preexistentes, respetando incluso cuevas o criptas como en Palencia. Se aprovecha junto con la preeminencia defensiva dada por la topográfica, unas buenas condiciones portantes del suelo (para soportar las cargas apreciables de las construcciones), y sobre todo estar situados en lugares con un genio del lugar específico “genius loci”, con una constante repetida, la necesidad de su sucesiva apropiación y reocupación, que conlleva una sacralización de espacios generalmente paganos.

En los complejos procesos de repoblación, refundación y reconquista de aldeas, villas y ciudades, algunas con dominio islámico, se van a seguir considerando lugares singulares, con un tipo de cualidad privilegiada y secular, depositarios de hondos y plurales significados. Así pues muchas iglesias, santuarios y ermitas se colocaron y levantaron sobre lugares con restos de culturas anteriores, muchas veces encima de tumbas o necrópolis con restos óseos, con una clara motivación simbólica religiosa.

Son múltiples los ejemplos en los que el Islam, en sus diferentes periodos taifas, almorávides, almohades, nazaríes… construye en lo posible utilizando preexistencias en muchas ocasiones romanas, sobre ellas o con partes y fragmentos de ellas, como es el caso de la Mezquita de Córdoba sobre el un sustrato romano. En las cinco ciudades arriba mencionadas se fundaron catedrales, desde época románica hasta el Renacimiento, pasando por etapas góticas intermedias, encima de “yacimientos”, o en sus entornos próximos.

Catedrales de Salamanca y entorno cercano. Vista aérea Google Earth. Se observan patios y núcleos de manzanas con restos de huertas y ajardinados.

F2. Catedrales de Salamanca y entorno cercano. Vista aérea Google Earth. Se observan patios y núcleos de manzanas con restos de huertas y ajardinados.

El Salamanca coexisten, macladas, la Catedral Vieja románica y la Nueva renacentista, situadas en un alto de ostensible preeminencia. En Segovia, la catedral gótica más tardía de España, se edifica en el solar de una anterior románica, con constancia de elementos arqueológicos romanos, como mosaicos, escalinatas y otras piezas de ese periodo, en el entorno de la misma y de la Plaza Mayor; la de León se apoya sobre las ruinas de unas grandes termas romanas que se extienden hasta su plaza delantera.

Catedral de Segovia y entorno urbano. Vista aérea Google Earth. Se observan patios y núcleos de manzanas con restos de huertas y ajardinados.

F3. Catedral de Segovia y entorno urbano. Vista aérea Google Earth. Se observan patios y núcleos de manzanas con restos de huertas y ajardinados.

No solo algunos de estos edificios catedralicios se asientan sobre los vestigios de anteriores culturas, sino que las construcciones de las manzanas cercanas pueden poseer igualmente un sustrato arqueológico de diferentes periodos históricos pretéritos, al menos de época romana, y anteriores como en el caso de Segovia, con constancia de un asentamiento celtibérico.

Catedral de León y entorno cercano. Vista aérea Google Earth. Otros patios y núcleos de manzanas con restos de huertas y ajardinados.

F4. Catedral de León y entorno cercano. Vista aérea Google Earth. Otros patios y núcleos de manzanas con restos de huertas y ajardinados.

La ocupación de un lugar único y diferente por una catedral se da en el caso de León, que se posiciona en el extremo de una vía principal de la ciudad romana, en un alto de la misma, hacia la salida de una puerta de la muralla romana, y como se ha descrito antes, sobre un amplísimo complejo termal, con posibles piscinas adscritas a rituales religiosos.

En el caso de Palencia, próximo al claustro de su catedral se localizaron importantes restos romanos bajo la manzana opuesta, hacia el sur.

Detalles de patios y núcleos de manzanas con restos de huertas y ajardinamientos del entorno Catedral de León. Vista aérea Google Earth.

F5. Detalles de patios y núcleos de manzanas con restos de huertas y ajardinamientos del entorno Catedral de León. Vista aérea Google Earth.

Los caseríos de estas manzanas, cercanas o perimetrales a las catedrales, poseían espacios no construidos destinados a corrales, huertas y jardines, áreas vacías que en muchos casos han perdurado hasta la actualidad desde épocas arcaicas; lugares de un campo primigenio seminatural, “indultados” de ser macizados-ocupados, sobre todo por el azar. Los propios claustros y patios de los conjuntos catedralicios, y edificaciones anexas, igualmente preservan esos vacíos de gran antigüedad, generalmente ajardinados.

Llegamos así a ver en tomas fotográficas aéreas algunos huertos y jardincillos en edificios próximos a las catedrales, muchos intramuros y algunos extramuros y de sus claustros. En buena parte pertenecen a construcciones residenciales de escala doméstica, en otros a casonas, palacetes y palacios, y en el resto a monasterios, conventos y otros edificios religiosos, como en la imagen anterior (F5).

En el caso de Valladolid, tras los trabajos arqueológicos de los últimos años, se ha podido determinar la existencia de un vicus, romano, es decir una pequeña aldea que ocuparía posiblemente gran parte de la catedral, la Colegiata actual, y los restos de las anteriores, prolongándose en suave pendiente hasta la iglesia románica de Nuestra Señora de la Antigua (totalmente reconstruida salvo la torre, que es original), entre un meandro de la Esgueva sur. En las cercanías de este último templo se localizó un importante hipocausto, o espacio inferior para el calentamiento de estancias vivideras superiores, como prototipo elaborado de las sencillas glorias tradicionales posteriores.

F6. Entorno Catedral de Valladolid. Vista aérea Google Earth. Recuadro con patios con jardines.

F6. Entorno Catedral de Valladolid. Vista aérea Google Earth. Recuadro con patios con jardines.

Apoyándonos en fuentes indirectas, en rumores y en testimonios foráneos, posiblemente bien informados, o quizá inventados, nos hablan de monedas de época romana, proveniente de Oriente, con efigies de reyes paganos, como Vabalato con un acuñado o ceca tan exótica como la de la ciudad Palmira, que aparecieron cerca de algunas de estas catedrales, bajo las casas próximas, en sus hortezuelos o jardines.

F7. Moneda del rey Vabalato o Atenodoro. Siglo III d.C.

F7. Moneda del rey Vabalato o Atenodoro. Siglo III d.C. (Haz un click).

Se corrobora nuevamente un mercado y circulación fluida de bienes y personas a través de todo el Mediterráneo, desde Inglaterra hasta Siria y Persia en la Antigüedad. Actividades comerciales iniciadas por pueblos fenicios llegan hasta Devon, en Britania y a la costa atlántica africana. Como ejemplos dispares, pero ilustrativos, conocemos que la ciudad Vaccea de Pintia, en Padilla de Duero (Valladolid), en diferentes tumbas excavadas, amén de otras maravillas, se han rescatado sofisticadas cerámicas nativas asimilables a cráteras helénicas, con unos 2.300 años de antigüedad, aunque se ha encontrado un solo fragmento cerámico de un cuenco del Ática griega; también se han recuperado objetos tan sorprendentes como un colgante de un dios Bes-Jano, en pasta vítrea coloreada, que nos mira, tras su manipulación con el añadido de una cara posterior, con doble expresión expectante y oriental.

F8. Pequeña figura de un Bes-Jano, luego transformado en un Jano bifronte, hallado en las excavaciones de Pintia. Fuente: revista Vaccea 2007.

F8. Pequeña figura de un Bes-Jano, luego transformado en un Jano bifronte, hallado en las excavaciones de Pintia. Fuente: revista Vaccea 2007.

En otros pagos, el lusitano Aemilius Baleaesus, cuenta con una lápida conmemorativa, en la que figura como porta estandarte de una legión romana, de los ejércitos del Emperador Adriano, en una expedición a Britania, en la segunda mitad del siglo segundo de nuestra Era. Se localiza su réplica en el Castro de San João das Arribas, encuadrado en una ruta de castros de Miranda de Duero (Portugal); excepcional por su situación y las vistas a las Arribes. A Emilio le suponemos licenciado y retornado a su tierra lusitana natal, espacio de peñascales y abruptos cortados al Duero, en la tierra que al final le sería leve.

F9. Reproducción de una estela honorífica de un soldado lusitano que participo al menos en una expedición a Britania.

F9. Reproducción de una estela honorífica de un soldado lusitano que participo al menos en una expedición a Britania.

Fragmentos de los fulgores de exóticas ciudades orientales, con sus enigmáticos dioses y efigies impresionantes de reyes pudieron venir a parar por nuestros pagos, con el paso de la Historia cristianizados, y por muchos siglos o milenios enterrados, perdidos y olvidados bajo el suelo, en azarosas agrupaciones, formando parte de pequeños tesorillos o dispersos, puestos a salvo, provisionalmente, de la incertidumbre del devenir de nuestro tiempo.

F10. Vista de unos jardines de viviendas con fachadas retrasadas de la línea de calle, próximos a la catedral de Valladolid.

F10. Vista de unos jardines de viviendas con fachadas retrasadas de la línea de calle, próximos a la catedral de Valladolid.

No es nada aventurado suponer que aún, sobre todo en los espacios verdes privados, arriba descritos, se encuentren secretos monedas y enigmáticos pequeños tesoros olvidados, cerca de nuestras catedrales, en lugares de un campo remoto, en otras Cosas del Campo, curiosas. Tesorillos bajo jardines, siendo estos jardines lugares igualmente valiosos, por la constancia, casi contumaz, que han mostrado para permanecer casi vírgenes, vacíos y verdes.

Valladolid a 16 de enero de 2016

Glosario y fuentes:

Vicus. Un vicus (plural vici) era un barrio, dentro de una ciudad o una pequeña población, menor que una aldea o casi una aldea, como mínima agrupación urbana que excede el ámbito y la configuración de una villa romana.

Palmira, que significa “ciudad de los árboles de dátil”. Es una antigua ciudad situada en el desierto de Siria, fuente de mitos y leyendas, con un complejo monumental excepcional que ha sufrido recientemente de graves ataques del DAESH.

Vabalato, cuyo nombre completo era Lucio Julio Aurelio Septimio Vabalato Atenodoro (Lucius Iulius Aurelius Septimius Vaballathus Athenodorus) fue un rey de Palmira que gobernó en el periodo 267-273, d. C. Su nombre es la forma latinizada del original en árabe Wahb Allat, que significa «regalo de la diosa Allat». Como esta diosa árabe Alat llegó a identificarse con Atenea, Vabalato usó el nombre de Atenodoro (Atenodorus) como forma griega de su nombre. Ver→ F7.

Bes-Jano. Anuario número 1 de la revista Vaccea 2007. Página 19: “Un colgante de viva policromía representando un Bes-Jano acredita la llegada hasta estas tierras interiores de elementos de inspiración y seguramente producción fenicia, a través del filtro ibérico”. www.pintiavaccea.es/publicaciones

“Las Cosas del Campo”. Libro de José Antonio Muñoz Rojas. Editorial Pre-Textos. 1999.

Pintia. Ciudad vaccea, que es objeto de un programa integral de excavación, protección, difusión del complejo arqueológico de una población de origen prerromano, y su evolución histórica, llevada a cabo por un equipo de arqueología de la UVa, dirigido por el profesor Carlos Sanz Mínguez, dentro los programas del Centro de Estudios Vacceos Federico Wattenberg de esa universidad. Se localiza próxima a Padilla de Duero (Valladolid). Visitable todo el año y con actividad en los meses de verano en los que se recomienda un pausado recorrido guiado. www.pintiavaccea.es/seccion

Fuentes de las imágenes: las señaladas, siendo el resto del autor.

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