Bettina Geisselmann plantea en “Luz interrumpida” preocupaciones del mundo contemporáneo

Bettina Geisselmann delante de algunas de obras de la exposición “Luz interrumpida”. © Fotografía: José Ignacio-Gil.

Transparencias, luz y fuego forman parte del trabajo que Bettina Geisselmann ejecuta con el vidrio, su última preocupación artística, aunque también le atraen la fotografía, el collage y la pintura. Con la imaginación como telón de fondo, esta creadora alemana experimenta lenguajes diferentes como manera de dialogar con el arte contemporáneo. “Luz interrumpida” es la exposición que muestra ahora en CEARCAL hasta el 12 de enero de 2018.

Por ISAAC MACHO

Al entrar en la sala de exposiciones del Centro Regional de Artesanía, de repente, te sorprendes, miras con discreción y cuidado como si alguien te indicara que bajaras la voz pero es un falso rumor porque nadie te observa aunque sientes que has empezado a hablar con la belleza, te abruma la estética sin límites. Quieres asirte a alguna parte, echar mano de un papel, una explicación. Por fin, encuentras una hoja titulada Luz interrumpida, ahí ves que la autora de esta obra en vidrio es Bettina Geisselmann (Göppingen, Alemania, 1966).

Tras las primeras miradas, descubres las cinco áreas en que está divida la exposición: “criadadero de naturalezas muertas”, “gráfica global”, “reconstrucciones”, “estado líquido” o “en la niebla azul” y brotan las preguntas. La primera, saber cuál es la conexión entre todos estos apartados. “El material actúa como hilo conductor de las diferentes instalaciones, en las que utilizo las propiedades del vidrio para dotar de significado a determinadas preocupaciones sobre el mundo contemporáneo”, señala la creadora.

Enseguida completa la explicación: “la luz revela en su juego con el vidrio huellas, transparencias, sombras o fragmentaciones que permiten hablar sobre la construcción de la identidad, la memoria y de cómo analizamos problemas de la sociedad actual”, concreta.

Dos trabajos de “Luz interrumplida” sobre vidrio.

Pero si el vidrio es duro ya que procede de materiales fusionados a partir de arena de cuarzo de sosa, óxido de magnesio, cal y óxido de aluminio cómo explicar que su obra trata de reflexionar sobre la fragilidad, la memoria, la naturaleza… “Ahí reside precisamente uno de sus grandes atractivos, en esa fascinante dualidad que permite expresar muchas de nuestras propias contradicciones”, argumenta Geisselmann.

“Es cierto –continúa– el vidrio es un material duro, frío, que corta y difícil de manejar; pero al mismo tiempo se caracteriza por ser muy sutil y sumamente frágil. En su propia funcionalidad también está presente esa ambivalencia. Utilizamos el cristal como ventana que cierra y abre un espacio, lo aísla pero deja ver a través suyo”.

A lo largo de su trayectoria, Bettina Geisselmann ha utilizado materiales tan distintos como plantas, hielo, periódicos, ahora vidrio, todos ellos dotados de mucha “carga semántica”. Seguramente en esa característica residen sus múltiples connotaciones que “estimulan el diálogo en el proceso creativo y facilitan el lenguaje metafórico propio del arte contemporáneo”, en opinión de la propia artista. Asegura que disfruta también de “su dimensión más física, en la forma de relacionarme con ellos por sus propiedades técnicas, por su comportamiento formal” hasta el punto de que con alguno de estos materiales le llega a interesar “su carácter orgánico, cambiante o incluso su naturaleza efímera”.

Obras de Bettina Geisselmann en “Luz interrumpida”.

En ocasiones se ha dicho que el vidrio no goza de prestigio en el mundo artístico aunque simbolice la transparencia y busque alcanzar, a través de un material, la inmaterialidad. Ahí entra en juego la luz. “La luz lo es todo”, reclama rotundamente Geisselmann”, “pero con el vidrio introduce una dimensión dinámica, versátil, en cada pieza”. Para ella, “el vidrio refleja, tamiza y deja pasar la luz, cambiando siempre según su ángulo de incidencia, su intensidad y también según el punto de vista del espectador. En esa relación interviene igualmente el espacio del entorno, que actúa como una capa de imagen que se vislumbra a través del objeto. Siempre alimenta varias lecturas”.

Geisselmann estudió Económicas en Augsburgo y realizó el Postgrado en Grabado y Fotografía en el Instituto Superior de Arte de La Habana (Cuba). Su formación en las técnicas del vidrio las siguió en el Centro Regional de Artesanía de Castilla y León (CEARCAL) y trabaja en su taller del Centro Provincial de Artesanía de Valladolid (ARTIS) en Portillo (Valladolid).

Su trabajo artístico se sitúa en el postconceptualismo matérico, una manera de representar el mundo de modo subjetivo. “La idea, el concepto que subyace al objeto, se convierte en el fundamento de la obra, por encima de su aspecto formal. El paso siguiente ha sido volver a dar importancia, sin renunciar al carácter conceptual, a la identidad material del objeto artístico”, explica la autora de Luz interrumpida. En sus creaciones, interactúan, desde la idea inicial hasta el final del proceso creativo, el concepto y la materia, fundamentales al ejecutar una obra.

Piezas en vidrio de Bettina Geisselmann en “Luz interrumpida”.

Después de casi veinte años dedicada al mundo del arte, ha participado en la Bienal de La Habana, PHOTOEspaña, Estampa, ArtMadrid y FotoNoviembre. En el último año, la creadora alemana ha expuesto en vidrio “Mil caras de Dulcinea siglo XXI” en Matadero (Madrid) y “Néxodos: Creación contemporánea y medio rural” en San Román de Candamo (Asturias).

Entró en el campo artístico de la mano de la pintura para después pasar por la fotografía y el collage, en dos dimensiones. Más tarde, avanzó hacia otras concepciones con mayor protagonismo del espacio hasta situarse en la interdisciplinariedad. “Me interesa especialmente la fotografía, y el vidrio me ha atrapado por su versatilidad y, al mismo tiempo, porque supone un reto como materia”. Confiesa, además, que le atrae experimentar empleando diferentes medios en una misma obra. Por ejemplo, la instalación “Estado líquido”, en Luz interrumpida, integra el trabajo con vidrio y la imagen fotográfica.

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* ”Luz interrumpida” puede visitarse en la sala de exposiciones de CEARCAL (C/Valle de Arán, 7 Barrio de España), en Valladolid, hasta el 12 de enero de 2018. Horarios: lunes a jueves: 10-20; viernes: 10-14 horas.

El arte del vidrio en la imaginación de Bettina Geisselmann.

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