Calendario (9)

Calendario (9). © Ilustración: Avelino Fierro.

Después de 125 entregas (y tres libros consecutivos, publicados en Eolas Ediciones), el autor anuncia que va a dejar de escribir el “Querido diario” por algún tiempo, que necesita un cambio de rumbo… Y abre nueva sección, “Calendario”, asimismo ilustrada. Esta es su novena entrega:

CALENDARIO

9

Por AVELINO FIERRO

Un golpe de viento arrastra por el parque las flores rosas de los prunos; algunas quedan asomándose al vacío negro de las papeleras o sumidas en el agua. Subo el cuello de la cazadora para esperar la luz negra de la tarde. Camino por calles agitadas. Y sé que luego estarás tú. Un niño se ha escapado de la mano de su madre y en la iglesia de los Capuchinos pide limosna otro bebé grande, mal crecido, imberbe y de piel blanca y jersey ajustado. Mira su mano con pocas monedas y estornuda cuando paso. En verdad en verdad os digo que yo no sé si hay amor en el aire. Si Ellos siguen discutiendo si la propensión al bien o al mal de los hombres radica en la propia estructura del Alma. Si hay algo de cierto en ello, si todo serán sólo bellas metáforas. En los grandes almacenes las escaleras mecánicas me llevan hasta la última planta. Ya lo sé, qué tontería: escalera hacia el cielo. Bueno, allí estarás tú. Veo las ropas de la tienda joven, la rebaja en el segundo pack de bragas y una bandera en la sección de la marca Spagnolo. Encendidas televisiones en tropel parloteando todas con las mismas palabras y una dependienta excesivamente pintada de ojos y mirada de cansancio, vaga que te vaga. Y tu voz me está diciendo que el nogal se ha partido y llora tu hermana en la casa. Lees y lees; tenuemente, levemente, nasalmente. Brotan los poemas como una queja que se va encendiendo poco a poco. Y dejas caer una gota acentuada y monosílaba en todas las dudas, todos los “qués” de las palabras, como una lluvia, como un resquicio azul, como un hueco entre las hojas, como un bostezo de tus ojos de dormida de tu casi todavía adolescencia. Entre esas leves disculpas que quizá no te hagan falta por no haber leído los versos de los mayores, tu paciencia ante las admoniciones, la mirada atenta de tu madre, tu deseo que se va por otros caminos… sonríes nerviosa y siento cómo aprietas las rodillas, Alba.

 

Un Comentario

  1. José Luis Avello Álvarez

    Hoy he leído el rito del niño herniado de Lobera de Onsella. Lo desconocía, me hizo recordar Galicia, León, Asturias y también a Martín dumiense. Y ahora releo la entrega número 9 del calendario de Avelino. y me pregunto qué barco he elegido para navegar por mis lecturas. Ni yo mismo lo sé. ¿Es el mismo mar (con minúscula) en el que Avelino bucea para encontrar las escenas que nos dibuja y a veces hasta narra? Tampoco lo sé.

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