
Sobre la base del diálogo y a una hora que reivindica la tarde para este tipo de encuentros, el próximo jueves 22 de enero, a las 17 horas, arrancará en León el ciclo de tertulias “Café-Diálogo”, organizado por la Fundación Jesús Pereda. La primera propuesta es un encuentro, en el histórico y remodelado El Cafetín (calle La Sal), con el pintor y muralista, lacianiego y babiano Manuel Sierra. Será una tertulia abierta al público en general, pero guiada en principio por David Rubio, director de La Nueva Crónica de León, periódico que colabora también en esta iniciativa.
Esta serie de diálogos, que se llevarán a cabo a lo largo del presente año, rescatan para la conversación a personas que han sido reconocidas con el Premio Diálogo de la Fundación Jesús Pereda de CCOO Castilla y León por su contribución al progreso cultural en nuestra comunidad, siempre con un acento social. Son premios que llevan convocándose ya en dieciséis ocasiones y que agrupan, a estas alturas, un catálogo de premiados y premiadas de gran altura artística y cultural en general. De hecho, Manolo Sierra fue galardonado en el año 2014. Pero también los diálogos incorporarán otras voces que han formado parte de los programas de la Fundación y que se acercan a la ciudad de León para charlar sencillamente, al margen de aquello que en su momento las llevó a ser convocadas para actividades concretas. Así, los siguientes serán la periodista y escritora asturiana Aitana Castaño y Don Guti.

Manolo Sierra es pintor, muralista, diseñador de carteles y otros materiales gráficos. Natural de Villablino y vinculado estrechamente a las comarcas leonesas de Laciana y Babia, sus murales decoran la geografía provincial, pero también otros espacios de Castilla y León, especialmente en Valladolid, donde reside. Combativo y comprometido siempre con las causas progresistas, ha colaborado con CCOO en numerosas iniciativas, la última de ellas en el año 2023 con motivo del 45 aniversario del sindicato en esta comunidad, donde participó con una exposición sobresaliente sobre sus trabajos como cartelista que tituló “El combate del centauro” y que pudo verse en la Real Chancillería vallisoletana.