Sôber: “Tratamos de agarrarnos a las cosas positivas que nos ocurren”

Por SERGIO JORGE

Un grupo de rock duro capaz de reunir a miles de personas en todos sus conciertos, y sin renunciar a la radiofórmula, algo tiene. Y si es capaz de parar cinco años y volver con la misma fuerza, después de otros proyectos musicales de sus miembros con igual éxito (Savia y Skizoo), es que se trata de una banda puntera en España (y también en Sudamérica). Bien lo sabe Carlos Escobedo, vocalista y guitarrista de Sôber, el grupo madrileño que ahora quiere recuperar la magia de su segundo disco, Morfología, en una gira por pequeñas salas en las que interpreta todos los temas de este álbum de 1999.

— Lleváis más de 15 años sobre el escenario contando la pausa que hicisteis. ¿Ha cambiado mucho el grupo desde Torcidos hasta Superbia?

— Ha cambiado mucho pero no tanto el concepto de cómo está hoy la banda, que tiene esa ilusión de arrancar otra vez y de subir al escenario. Se ha vuelto a lograr esa magia que existía hace 15 años.

¿Os costó entonces parar por esa magia, por ese vínculo que había con vuestros seguidores?

— El parón de la banda fue necesario, sobre todo por la salud de la misma. Es verdad que de puertas para fuera el grupo estaba en su mejor momento, pero habían sido más de diez años muy intensos, de enlazar grabación, gira, videoclip y promoción. Todo tiene que tener su momento para poder seguir adelante con ganas e ilusión, que no se convierta en una obligación. No queríamos seguir así, que fuera un trabajo puro y duro, sino tener esa esencia que fue con la que nos juntamos y nos metimos en un local de ensayo. Creo que el parón fue excelente porque nos dio pie para poder hacer dos grandes proyectos como Savia y Skizoo, Y nos cargó las pilas para poder entrar en la lucha, en el escenario pequeño, poder ir conquistando al público de nuevo. Nos ha venido fenomenal, ahora la salud del grupo está al cien por cien.

Precisamente con la creación de Skizoo y Savia no se perdió un grupo, sino que se ganaron dos.

— Claro, porque en ese intervalo Savia hizo tres discos y Skizoo otros tres. Son unas 70 u 80 canciones al margen de Sôber, por lo que para el fan lo que ha hecho es continuar con los proyectos, pero también oxigenar la banda madre.

¿Influyó en ese parón la muerte de Alberto Madrid (batería de Sober y Savia)?

— Siempre influye, sobre todo en lo personal, pero la parte más fuerte se la llevó Savia, que era con los que estábamos trabajando. Cuando uno vuelve, ya han pasado unos añitos, más de tres, por lo menos has encajado el golpe. Además, la incorporación de Manu Reyes ha sido una pieza clave para esta vuelta.

Ahora estáis con la gira de Morfología, recordando los primeros años. ¿Echáis de menos el inicio de la banda, con salas muy pequeñas y todo lo que eso supone?

— Sí, porque cuando decidimos hacer Morfología, lo que teníamos en mente era eso, el encuentro con los fans que nos seguían entonces, cuando no salíamos en las radios comerciales, que luego esa gente se sumó y bienvenida sea. Pero es eso, dar el reconocimiento a la gente que entonces nos apoyó, muy importante para la banda. Poder tocar ese disco entero, en directo, para esa gente que entonces nos apoyó. Nosotros estamos rejuveneciendo en ese sentido, porque son canciones mucho más rítmicas, más directas, no disponen de tantos arreglos pero sí de intención, y por eso nos motiva de otra forma. Creo que ha sido un éxito porque allí donde hemos ido estaban los sitios llenos y ha gustado mucho.

— ¿Dónde os sentís más cómodos, en las salas pequeñas o en los grandes festivales?

— Yo creo que una banda de rock se siente más a gusto con su público, con la gente que realmente ha pagado su entrada y no es gente que le pille de paso o que ha ido a ver a otra banda y te ve a ti. Creo que eso es así en todos los grupos, y el que diga lo contrario, miente. El rock es muy de sala, muy de ambiente, de ver a tu público, de calor, sudar, y un grupo se siente muchísimo mejor en las salas.

Teníais dos conciertos en México y se han suspendido. ¿Qué ha pasado?

— Teníamos dos festivales, junto con Def Con Dos. Lo que se ha hecho es aplazarlos por un problema de visa. Estamos teniendo muchos problemas con los grandes viajes. Ya nos pasó en Venezuela, que trabajan con reciprocidad, si nosotros somos muy duros con las llegadas, allí también lo van a ser con los papeles. La visa que llevábamos era de trabajo, pero no especificaba nada. Sabíamos que si íbamos, habría problemas. El promotor lo quiso solucionar en el último momento, pero no nos daba garantías. Se ha devuelto el coste de la entrada y se ha aplazado, para hacerlo con tranquilidad.

¿Tenéis pensado editar algún directo, ya que sólo habéis editado un CD con un par de temas grabados en Salamanca hace varios años?

— Sí, tenemos grabado un directo de la gira de Morfología en la sala Cats, con diez cámaras. Lo tenemos todo bastante avanzado. Pero lo queremos hacer de una manera especial. Primero que acabe la gira y así poder premiar a todos esos fans, ya se nos ocurrirá alguna historia. Como al día de hoy nosotros decidimos nuestros pasos porque somos nosotros la compañía, estamos viendo qué mejor forma, si sacarlo, colgarlo, regalarlo con el siguiente disco… hacer alguna cosa de forma bonita.

— ¿También para buscar más atractiva la compra del disco para afrontar la piratería, que también os afecta?

— Está claro, pero ya ha pasado bastante tiempo. Ahora tenemos la crisis económica, y la crisis de la industria musical ya hace bastantes años que la estamos sufriendo, ya estamos curados de espanto. En ese sentido, tenemos claro que el que va a comprar el disco es el fan puro y duro. No creemos en grandes ventas, sino que haya continuidad para que la gente vaya a los conciertos y el disco se utilice como promoción. Al fin y al cabo, tenemos la suerte de tener al público detrás apoyándonos.

— ¿Cambian las composiciones de los temas por la crisis?

— Sí, pero nosotros tratamos de agarrarnos a las cosas positivas que nos ocurren, sin olvidar el entorno. Ahora mismo estamos preparando una canción que será la banda sonora de un libro, que no te puedo decir, y refleja una historia bastante personal de lo que está pasando. La canción tiene también la rabia y la angustia que está pasando la gente, pero sin pronunciarnos, porque somos un grupo bastante apolítico y no queremos centralizar nuestra lírica en ese nivel.

— ¿Quizá porque la gente acude al rock porque es contestatario pero también para olvidarse de sus problemas?

En los 80 el rock fue el proyecto musical más destacable, entonces había una crisis muy importante. El rock siempre ha tenido un público muy fiel, que no se pasa de moda. Eso lo estamos viendo hoy en día, que el rock sigue funcionando, seguimos girando y tocando.

Deja un comentario con tu nombre

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .