La canción errónea de Gamoneda

Antonio Gamoneda y Tomás Sánchez Santiago en la Fundación Montes (Valladolid).
Antonio Gamoneda y Tomás Sánchez Santiago en la Fundación Montes (Valladolid).

Por LAURA FRAILE
(www.ultimocero.com)

“La indiferencia, la incomprensión, el desorden, la incoherencia o el error están en el título del libro, y quizá aluden a que la propia vida de la que tiene que surgir la poesía es también un accidente, un extraño accidente”. Con estas palabras se refería el poeta Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931) al título de su última obra, Canción errónea, que el viernes por la tarde presentó en la Fundación Segundo y Santiago Montes de Valladolid.

Presentado por el poeta zamorano Tomás Sánchez Santiago, éste definió su libro como una obra “no formada por piezas autónomas sino establecida como un discurso en torno a temas, ejes y un léxico que sujeta y da potencia a su poesía”. Leer un libro de Antonio Gamoneda es una llamada al erizamiento, señalaba el propio Tomás, consiguiendo un reavivamiento de una lengua familiar de la que uno no quisiera alejarse nunca. Una obra que en palabras del poeta zamorano provoca zozobra y cuyo sentido último es el de “la inmovilidad entendida como un signo de resistencia personal para no ingresar en un engranaje social contra el que ya se levantó el poeta y que viene a ser un indicio existencial de exhaustividad y un temor a caer en los dominios del tiempo”.

Canción errónea es una obra conducida por el desorden. Tanto es así que, tal y como señalaba el viernes por la tarde Antonio Gamoneda, “en el caso accidental de que el libro tenga un orden, hay que desordenarlo inmediatamente”. En el poemario reaparecen amigos y seres queridos del poeta, todo ello en medio de un latido crítico que reafirma unas preocupaciones sociales que aluden a los tumores industriales o, como figura en uno de sus poemas, a la metralla en el vientre de los niños asiáticos.

Un recorrido por una vida definida por el propio Gamoneda como un viaje absurdo que va de la inexistencia a la inexistencia. Una vida a la que observa con esperanza cuando dice “aunque sea un anciano, tal y como se está poniendo esta apariencia que es la vida y que sucede, tal vez haya que actuar en un sentido positivo, en una transfiguración del amor a la vida, que parece que en algunos momentos nos pone en la necesidad de hacer algo para que este extraño accidente sea mejor”.

Dentro de esa necesidad de actuar podemos contar con muchas herramientas, pero una de las fundamentales es la de la palabra, la del lenguaje, pero no usándolo de cualquier manera. Así se refería Antonio Gamoneda a esta cuestión: “Tenemos un lenguaje segregado por una cultura del dinero, de la explotación, de la injusticia. Quizá también porque yo ame a esas palabras nobles, lo que hago es rechazar las palabras activas, que se corresponden con una historia y un momento preciso de esa historia que es el actual, históricamente dedicado a crear sufrimiento”.

Tras estas lúcidas palabras, Antonio Gamoneda procedía a recitar algunos de los poemas de Canción errónea. A continuación llegó el turno para las preguntas pero el poeta, en un tono divertido, escogió otra opción: “Yo lo que prefiero son respuestas, las preguntas para Tomás”.

Más información:

¿Qué es Último Cero?

1 Comment

Deja un comentario con tu nombre

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .