Antoni Benaiges, el maestro que prometió el mar

Sergi Bernal y Francesc Escribano, fotógrafo y autor. Foto: L. Fraile.

Sergi Bernal y Francesc Escribano, fotógrafo y autor. Foto: L. Fraile.

Por LAURA FRAILE
(www.ultimocero.com)

Sólo dos años. De 1934 a 1936, para ser exactos. Ése fue el tiempo en el que Antoni Benaiges pudo estar trabajando como maestro de una escuela rural en Bañuelos de Bureba, un pequeño pueblo de Burgos, porque el 25 de julio del 36 lo fusilaron. Ahora se supone que está en la fosa de La Pedraja, junto a decenas de otros cuerpos.

La historia de Antoni (Mont-Roig del Camp, 1903-La Pedraja, 1936) ha sido recogida en el libro `Desenterrando el silencio. Antoni Benaiges, el maestro que prometió el mar´, editado por Blume, que el martes 11 de junio se ha presentado en la Facultad de Derecho (Valladolid) en un acto organizado por Territorios de la Memoria, la asociación Memoria de la Transición y el Colectivo contra el Olvido. La obra ha sido escrita por el periodista Francesc Escribano y cuenta con un apoyo gráfico y una recogida testimonial del fotógrafo Sergi Bernal. Este último fue el impulsor de este homenaje. Según dice este barcelonés, se encontraba en los Pirineos trabajando en un proyecto fotográfico sobre las exhumaciones de los que habían sido asesinados en el año 1936 por motivos políticos, cuando de repente decidió ir a Burgos. Era agosto del año 2010. Una vez allí, se puso en contacto con el Movimiento de Represaliados, continuando con su proyecto fotográfico. “Mientras veía las fases de una exhumación, dio la casualidad de que pasase por allí una persona que dijo: ahí debe estar el maestro de mi pueblo. A partir de ahí empecé a tirar del hilo y vi que ese maestro era de un pueblo de Tarragona, Mont-Roig del Camp, que había puesto en práctica una técnica pedagógica revolucionaria, la metodología Freinet, que por primera vez situaba al niño como centro en el proceso de enseñanza”, explica Sergi.

Portada del libro.

Portada del libro.

Esta metodología hizo que se incorporara al aula una imprenta escolar en la que los alumnos fueron elaborando unos cuadernillos donde iban escribiendo sus redacciones. “Era una técnica embrionaria que Antoni puso en funcionamiento en un pueblo de doscientos habitantes, sin luz ni agua corriente, generando unos pequeños periódicos que llegaban a otras escuelas Freinet que estaban repartidas por Escocia, Cuba o Argentina”, añade Sergi. “Bañuelos fue el primer destino de Antoni. Durante la época republicana la labor estratégica era acabar con la ignorancia, ése fue el impulso para que los maestros llegaran a todos los pueblos. Este libro es simple y llanamente la historia de ese maestro, pero contada con toda su enormidad. Antoni enseñaba a sus alumnos a ser libres, a creer en sí mismos. De ahí que uno de los objetivos estratégicos de los fascistas fueran los maestros, que eran los que luchaban contra el retraso y la ignorancia, haciendo una avanzada de la Ilustración”, continúa Francesc, relator de esta obra, y que anteriormente había publicado otras dos biografías más: `Descalzo sobre tierra roja. Vida del obispo Pere Casaldáliga´ y `Cuenta atrás: la historia de Salvador Puig Antich´.

Las cartas que en su momento escribió el propio Antoni para una revista sobre la metodología Freinet y los cuadernos que se fueron publicando durante esos dos años (y que sobrevivieron porque muchos habían llegado a Cataluña) han servido como fuente principal para nutrir la historia de este maestro. Dentro de estos cuadernos apareció el texto de una alumna, Lucía Carranza, que escribió estas palabras cuando era una niña: “El mar será muy grande, muy ancho y muy hondo. La gente va allí a bañarse. Yo no he visto nunca el mar. El maestro nos dice que iremos a bañarnos”.

Estas líneas, que han inspirado el título del libro, tienen mucho sentido en el contexto en el que se ha escrito la obra: “Antoni hizo a sus alumnos la promesa de llevarlos a ver el mar en el año 1936, lo que tenía un significado de libertad, de campo abierto, de transparencia. Todo esto era una metáfora de la democracia parlamentaria y del progreso, y acabó con una bota militar chafando los libros. Si Antoni es asesinado es porque quiere poner en práctica esa promesa“, concluye Sergi. Hoy en día, la escuela en la que impartió sus clases en Bañuelos de Bureba ha sido bautizada con su nombre y cuenta con una placa que dice: “Respetemos al niño que sea niño y sienta, luego, la necesidad de ser hombre”.

Además de rendirle homenaje con este libro, en el que también han participado el antropólogo Francisco Ferrándiz y la historiadora Queralt Solé, Sergi ha impulsado una exposición fotográfica llamada ‘Desenterrando el silencio’, que ya ha sido expuesta en León y Briviesca. Actualmente se está rodando un documental llamado `El Retratista´ sobre la figura de este maestro y la de todos los que, desde el exilio, pudieron continuar con el proceso alfabetizador desde la metodología Freinet.

Más información

Cartel de Manuel Sierra para la presentación del libro.

Cartel de Manuel Sierra para la presentación del libro.

Deja un comentario y fírmalo con tu nombre o no saldrá

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: