Experimentar, crear, compartir… con el Proyecto Genoma Poético

Carlos G. Torrico y Quino Romero, impulsores del Proyecto Genoma Poetico. Foto: Proyecto Genoma Poetico.
Carlos G. Torrico y Quino Romero, impulsores del Proyecto Genoma Poetico. Foto: Proyecto Genoma Poetico.
Por LAURA FRAILE
(www.ultimocero.com)

Se autodefinen como un laboratorio experimental de co-creación poética desde el que crear, compartir e imaginar nuevas formas de hacer poesía. Su nombre es Proyecto Genoma Poético, y en los nueve meses que llevan trabajando han dado salida a diferentes iniciativas de formación, investigación y edición.

Todo comenzó en noviembre de 2012, cuando los madrileños Carlos G. Torrico y Quino Romero decidieron unirse para escribir un primer poemario, `20 poemas a medias´. El proceso de elaboración, en el que uno aportaba el título, otro añadía el texto y donde ambos reescribían sobre el material que se estaba generando, fue configurando lo que más tarde pasaría a convertirse en un proyecto más ambicioso, desde el que ir generando otro tipo de propuestas. Nacía así el Proyecto Genoma Poético, una iniciativa sin ánimo de lucro canalizada a través de la asociación cultural Libre Configuración. Por el momento ya han podido mostrar su trabajo en La Marabunta y en la Libre de Barrio de Leganés, dos de sus espacios de referencia.

1-genoma
Obra de poesía visual realizada dentro del proyecto. Foto: Proyecto Genoma Poético.

Una de sus iniciativas ha consistido en generar un archivo de entrevistas por el que ya han pasado poetas como Felipe Zapico, Ana Pérez Cañamares o Gsús Bonilla, que este año han presentado sus trabajos en Valladolid, a los que se han añadido otros como María García Zambrano, Rebeca Álvarez o Alberto García Teresa. Este último es el impulsor del Ciclo Panorámico de Poesía Contemporánea, evento que ha nutrido con varios de sus poetas a este proyecto. El procedimiento con cualquiera de ellos ha sido el mismo, tal y como explica Carlos: “Elegimos los poetas y establecimos una metodología cuasi-científica, basada en el mismo formato. Queríamos ver la salida de los poetas al darles sólo unas palabras a las que tenían que dar respuesta”.

Dentro del proyecto Carlos y Quino han incorporado también algunas propuestas formativas, como la de un taller de haikus, o lúdicas, como una adaptación del juego de la oca (reconvertido en juego de la boca) o la baraja de cartas poet póquer. Cualquiera de estas iniciativas se enmarca en una línea fundamental: la de la experimentación y el trabajo colaborativo.

En esta vía se sitúa el proyecto H-100, actualmente en desarrollo, y con el que pretenden dar salida a un poemario de cien haikus escritos conjuntamente por trece poetas a través de la herramienta googledocs. El resultado final será presentado al público en formato de bote de pastillas, apto para cualquier dolencia.

Poesía colaborativa, formación, dinámicas grupales, promoción e investigación… son algunas de las palabras que surgen cuando se trata de definir el Proyecto Genoma Poético. “Se trata de una plataforma que pretende dar cabida a proyectos poéticos experimentales, donde recabar poesía popular, generar una pequeña cultura y difundirla”, explican Carlos y Quino, que comparten todo el trabajo que se ha ido generando desde una página web dispuesta a acoger nuevas colaboraciones y que ya funciona como un archivo documental abierto al debate de sus participantes.

Deja un comentario con tu nombre

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.