El barco coreano

1-barco-coreano

Por ANTONIO BERMEJO PORTO

Aquí, en Camelot, empezamos a sospechar que –junto con el Pentágono– somos los únicos que nos preocupamos por la amenaza termonuclear norcoreana. Mi editora –que cuando escribí sobre los pelos, lo calificó como de puritita frivolidad– tras las columnas norcoreanas, preguntó con aire ingenuo si llegaríamos a junio.

Que la Comisión Nacional de Defensa Norcoreana haya sentenciado que lanzarán una serie de satélites y cohetes de largo alcance y llevarán a cabo pruebas nucleares de nivel superior en la próxima nueva fase de la lucha contra Estados Unidos, el enemigo jurado del pueblo coreano, no parece quitarle el sueño a casi nadie. Estos días andan celebrando el sesenta aniversario de una guerra cuyo tratado de paz aún no ha sido firmado. La de Corea es una guerra olvidada que casi nadie sabe quien ganó. Está ahí perdida entre la segunda guerra mundial y Vietnam cubriéndose con el polvo de los días al que el olvido de Hollywood la ha condenado. Aunque con un presupuesto militar del 25% del Producto Interior Bruto son cinematográficamente los Klingon de la zona.

Como Washington es por ahora inalcanzable, los americanos han dejado correr un poco el asunto, pero los norcoreanos parece que se apuntan al simbolismo y embarcan 240 toneladas de armamento cubano en las bodegas del Chong Chon Gang –que es un buque– descubiertas cuando intentó cruzar el Canal de Panamá, rumbo a Corea del Norte. La Habana, quitándole hierro al asunto, ha dicho que se trataba de dos complejos de cohetes antiaéreos Volga y Pechoga; nueve cohetes desarmados en piezas; dos aviones Mig-21 Bis y quince motores de los que usan estos aviones. Un sistema de cohetes como estos fue empleado el 27 de octubre de 1962 para derribar el avión U-2 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que sobrevolaba territorio cubano, pilotado por el mayor Rudolf Anderson: el único oficial estadounidense muerto durante la Crisis de los Misiles de Cuba. Quizá debiera en este punto recordarse que conforme a las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU, Corea del Norte tiene vedado importar y exportar cualquier tipo de armamento.

Entiendo que con el archienemigo americano acechando y vecinitos como China y Rusia, el monarca comunista con palacio en Pionyang quiera hacerse intocable. Bien, lo ha conseguido. ¿Y ahora que quiere?, ¿Suicidarse?

Y con esto prometo no volver más sobre el asunto. Salvo que pase algo y pueda escribir ya lo decía yo.

Deja un comentario y fírmalo con tu nombre o no saldrá

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: