Una asignatura inmaterial

1-cripta

Por ISAAC MACHO

Del ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, no sabe uno qué pensar, pero desde luego, nada bueno. No descompone su figura le digas lo que le digas. Si los estudiantes le abuchean a la entrada de la Universidad, se muestra impasible y yo diría que casi agradecido porque para él eso podría formar parte de una “fiesta de cumpleaños”. Si los alumnos de Bachillerato, los padres, los partidos o los sindicatos plantean la enésima huelga por la ultramontana reforma de la Educación, desprecia olímpicamente a los representantes legales e, incluso, se jacta de ostentar cierta “soberbia intelectual”.

En las Cortes, el consenso político le produce urticaria y, por lo que se ve, tiene otras prioridades como el mantener contra viento y marea el IVA cultural del que dijo, días pasados, que “seguimos igual que el año pasado”, cuando se había rumoreado que el Gobierno estaría pensando en bajarlo. Hace un año, este ministro de voz aterciopelada y hechos de autócrata adelantó que trabajaba para sacar adelante una “gran coalición del cine” que acabaría con la nueva Ley del Cine. Ahora, sin embargo, se despacha con que se van dando pasos como la lucha contra la piratería…

En el último pregón que ha dado ante los micrófonos del Festival Internacional de Cine de San Sebastián ha revelado que quiere introducir en secundaria y bachillerato una asignatura basada en las artes audiovisuales. Perfecto. Pero ni ha dicho cuándo será efectiva, cuándo convocará a los sectores afectados para debatir su futura programación, quiénes y cuántos profesores harán falta para impartirla, y, algo muy  importante, cuánto costará ponerla en marcha y dónde está el dinero guardado para transmitirla.

Desde que los pájaros vuelan, los programadores teatrales y los responsables públicos buscan fórmulas para atraer, y mantener, públicos a los espectáculos de las artes escénicas. ¿Qué mejor ocasión que esta, si es que el anuncio realizado por el ministro no es una simple añagaza, de añadir a esa asignatura de lo audiovisual materias como la danza, la música, el teatro… para que nuestros jóvenes amen y se formen en las disciplinas artísticas?

No es tiempo para advertencias, y menos para quienes las subestiman con tanto arrojo, pero si se pudiera dar una yo recordaría que, ojo, con las campañas pedagógico-teatrales de un curso; los gastos en informes que indiquen por qué nuestros jóvenes no vuelven a pisar un teatro cuando dejan el instituto; el voluntarismo del profesorado en llevar a sus alumnos a una representación; la preocupación aislada de la dirección de un IES para que los estudiantes puedan acudir en primavera a un montaje de danza… Este esfuerzo educativo no será auténticamente útil si programadores, padres, centros, profesores, consejerías de Educación, y espacios escénicos no trabajan coordinadamente y de forma permanente. La formación no es solo tarea para un día, un mes o un curso. Los chavales no necesitan solo aire, agua y comida una vez al día, cada trimestre o cada nueve meses. ¿Acaso la imaginación, las emociones, la belleza, sentir cosas nuevas se puede negociar? Señor ministro, haga lo que quiera. Esta educación es un cachondeo.

Deja un comentario y fírmalo con tu nombre o no saldrá

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: