Un taller de dos días para experimentar y disfrutar con el teatro sensorial

Susana Fernández de la Vega.
Susana Fernández de la Vega.

El fin de semana del 26 de julio Susana Fernández de la Vega impartirá en La Atómica (Valladolid) un taller monográfico de experiencias teatrales sobre el hecho de habitar, trabajando a través del juego y la memoria corporal.

Por LAURA FRAILE
últimoCero.com

Del espacio habitado a la habitación infantil, pasando por la habitación adolescente o el cobijo que nos proporciona la intimidad de la alcoba. Éstos son algunos de los elementos y lugares sobre los que se incidirá el próximo 26 y 27 de julio en el taller de teatro sensorial que impartirá la psicóloga y formadora teatral Susana Fernández de la Vega en la nueva sede del espacio creativo La Atómica (en la calle Regalado 9, Valladolid). “Será un taller sobre el acto de habitar, pero entendido en sentido amplio. En un primer momento realizaremos una serie de juegos que permitirán que la gente despierte su memoria corporal a través de los sentidos, de tal manera que adopten una mayor sensibilidad hacia este lenguaje. De ahí pasaremos a trabajar sobre el imaginario de habitar, donde se incluirán diferentes ejercicios sobre varios tipos de habitaciones y sobre objetos como la cama, el armario o los cajones. Mi idea es plantear la casa como una extensión del cuerpo, como una piel que ofrece un refugio y un espacio de intimidad”, comienza explicando Susana.

Según cuenta esta formadora teatral, su primera aproximación a esta corriente se produjo en el año 2003, cuando asistió como público a un espectáculo llamado `Danza con me´, en el que actuó la compañía italiana Teatro delle Aparizioni. “Fue en el espacio teatral El Montacargas de Madrid. Recuerdo que teníamos que entrar en una sala que tenía un fuerte olor a cítricos. Lo hacíamos con los ojos cerrados y en ese momento un bailarín se acercaba para bailar contigo, dejando que tú mismo le guiaras”, comenta al respecto de esta primera experiencia. “A partir de ahí quise saber más sobre esta corriente. Para ello me acerqué a la compañía madrileña Teatro en el Aire, de la que formaba parte Lidia Rodríguez, que había sido componente de la compañía Teatro de los Sentidos. Allí hice un curso, lo que más tarde me permitió participar como elenco en su obra La piel del agua“.

Esta pieza, según indica, estaba inspirada en una visita a un baño árabe de Turquía. “En ella nos dedicábamos a recrear uno de estos baños. En cada función entraban sesenta mujeres a las que bañábamos con aceites mientras contábamos historias. En el fondo se trataba de crear un ambiente que permitiera establecer un diálogo con ellas. Se generaba tanta complicidad que al final del espectáculo las actrices y el público estaban completamente mezclados”, describe Susana.

Teatro de los Sentidos

El siguiente paso consistió en la visita de la sede de Teatro de los Sentidos, una compañía fundada por el antropólogo teatral y director de teatro colombiano Enrique Vargas. Así describe esta psicóloga en qué consiste esta disciplina: “Con esta corriente él propone una serie de experiencias en las que se invita a que el público se haga partícipe de ellas mediante el juego. Este juego va más allá de las palabras, ya que se trabaja mucho con el silencio y la oscuridad. El texto aparece, pero no es un elemento preponderante. Su uso da lugar a sensaciones corporales y táctiles que tratan de conectar con nuestra memoria corporal. Enrique ha contado en más de una ocasión que el origen de este tipo de teatro tiene que ver con su infancia en Manizales, donde construía laberintos para sus amigos y familiares. Éste fue el caldo de cultivo de lo que luego se convirtió en la compañía Teatro de los Sentidos“, continúa esta formadora teatral.

La fascinación por este tipo de corriente la llevó a participar como alumna en el postgrado `Lenguaje sensorial y poética del juego´, que actualmente sigue impartiéndose desde la sede de esta compañía, que está situada en Barcelona. Todos los participantes de este curso tuvieron que hacer un trabajo final. En el caso de Susana, ella eligió impartir un taller de teatro sensorial de tres meses que se desarrolló en Valladolid, dentro de la sede del centro de investigación artística Espacio Abierto. El resultado de esta propuesta, en la que participaron una docena de personas, pudo verse en un espectáculo que se representó en la Casa Babylon, donde sus alumnos se aproximaron a la experiencia de la mudanza a través de un poema de Fabio Morábito.

Este espectáculo, según reconoce Susana, se convertiría en el germen de un nuevo proceso: la preparación de un montaje teatral para el Festival Internacional de Teatro y Artes de Calle de Valladolid (TAC) que, en esta ocasión, fue interpretado por media docena de personas aglutinadas en torno al nombre de la compañía La estancia doble (nombre, por cierto, que proviene de un cuento de Baudelaire). “Desde enero a abril de 2011 estas personas estuvimos trabajando en una casa que alquilamos expresamente para preparar este espectáculo. En todo este tiempo creamos una pieza en la que hablamos del desarraigo, de los cambios y de la vida como transformación. Cuando estuvo lista la representamos en este festival durante una decena de pases en los que utilizamos media docena de habitaciones. En cada una de ellas sucedía una historia. El público estaba dividido por grupos y en cada función teníamos un máximo de dieciséis personas”, describe Susana. Este espectáculo, al que llamaron con el nombre de `Mudanza´, acabó recibiendo el premio Estación Norte durante esa edición del TAC.

Poco tiempo después esta formadora teatral ampliaría sus vínculos con esta disciplina a través de nuevas oportunidades vinculadas con la docencia, ya que empezó a impartir un par de asignaturas sobre el juego dentro de los cursos ofrecidos por esta compañía. Esto lo complementaría con una línea de investigación sobre este tema que ya había iniciado varios años antes. “El juego ha estado siempre entre mi grupo de intereses. De hecho, estuve trabajando durante cinco años en un centro de salud mental infanto-juvenil en el que me servía de esta herramienta para tratar problemas de conducta, de adaptación o de alimentación. Dentro de esta línea he escrito algunos artículos, como el de `Tiempo en suspensión: el juego en el psicoanálisis, la cultura y la creación´, que apareció en la revista Temas de Psicoanálisis”, señala al respecto de esta disciplina.

Este tema, por cierto, se ha convertido en el eje central de una de las exposiciones que se pueden visitar actualmente dentro del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía: `Playgrounds. Reinventar la plaza´. Esta exposición puede verse hasta el 22 de septiembre.

El taller en Valladolid

Entre abril y junio de este año Susana estuvo impartiendo un taller de teatro sensorial en Salamanca, su actual ciudad de residencia, que concluyó con una muestra final que se realizó en el bar Birdland. Su próximo taller lo ofrecerá durante el fin de semana del 26 de julio en La Atómica. Habrá dos sesiones: el sábado (en horarios de 10:30 a 19 horas) y el domingo (de 10:30 a 14 horas). El número total de participantes está limitado a quince personas y su coste es de 40 euros. “El objetivo principal de este taller es investigar, probar, disfrutar. Sobre todo, se trata de vivir una experiencia. Puede participar cualquier persona, tenga más o menos formación teatral. De hecho, cuanta más disparidad tenga el grupo mejor, ya que esto enriquece más el proceso”, concluye Susana.

El cartel es obra de Ginés Martínez.

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