El cuarteto de Pablo Martín Caminero mixtura flamenco y jazz en O.F.N.I.

Portada del disco.
Portada del disco.

Pablo Martín Caminero:
“Los que nos dedicamos al jazz buscamos fluir sin más, sin ningún esfuerzo, de manera natural”

Uno de los grandes contrabajistas españoles de jazz, Pablo Martín Caminero, se desplaza a León para presentar este viernes 24 de octubre, en El Albéitar, al frente de su propio cuarteto, su nuevo disco, ‘O.F.N.I.’ (Objeto Flamenco No Identificado), donde nuevamente vuelve a poner en contacto jazz y flamenco.

Por EMILIO L. CASTELLANOS

Las siglas O.F.N.I. esconden la denominación Objeto Flamenco No Identificado bajo la cual quedan  guardadas, sin duda alguna, las intenciones del nuevo disco de Pablo Martín Caminero que la ha acogido como título. La grabación, que se hacía visible hace unas semanas, vivirá una de sus primeras presentaciones en directo en El Albéitar, en León, y servirá también para desvelar una de las muchas facetas que arrastra la ya dilatada trayectoria de este contrabajista vasco, formado en la Escuela Superior de Música de Viena: su querencia por la música flamenca y su especial sensibilidad para provocar el maridaje más íntimo entre ella y el jazz.

Gerardo Núñez, Chano Domínguez, Niño Josele, Jorge Pardo, Josemi Carmona, Enrique Rodríguez ‘Enriquito’ o José Manuel Ruiz ‘Bandolero’ son algunos de los músicos con los que el vitoriano ha estrechado lazos de colaboración para hurgar en las posibilidades expresivas de los vínculos entre flamenco y jazz. “Intento que el proceso sea siempre muy natural. Cuando compongo, no pienso en categorías. El flamenco es un género que está en explosión creativa y dentro del cual se siguen descubriendo muchas cosas. Hay muchísimo por hacer y a nivel creativo es un terreno fantástico para explorar”.

Son numerosos los proyectos en los que ha andado y anda embarcado Pablo Martín, siempre instruido en la versatilidad y el polifacetismo. Enseguida se le asocia con el jazz y el flamenco pero también la música clásica (dentro de la cual sobresale su relación con la escena barroca) y el medio audiovisual constituyen referencias fundamentales en su evolución como músico. Hippocampus (barroco), ‘Mano a mano’ de José Manuel Zapata (tango), Operazza de José Manuel Zapata (ópera y jazz) o las bandas sonoras del documental ‘Guadalquivir’ o las series ‘Días sin luz’, ‘Sofía’ u ‘Hoy quiero confesar’ son algunas de las aventuras en las que ha quedado embarcado Caminero.

“Me gusta mucho la música. Sería para mí una pena no poder disfrutar de tocar Bach teniendo la oportunidad de hacerlo y afortundamente ahora mismo la tengo. Hago todas estas con cosas con especial placer y encima se convierten en mi vida laboral, por suerte. Cuando dejé Viena, siempre me planteé que todo lo que hiciera más allá del clásico quería que fuera por mi cuenta, sin profesores o escuelas. Esto me ha permitido tocar en diferentes formaciones y siempre desde el disfrute y la afición, que es para mí lo fundamental de todo esto”.

“Cuando una persona siente profunda pasión por algo, el proceso de creación y aprendizaje es muy natural”. Así de rotundo se expresa Pablo Martín Caminero a propósito de su empeño creativo, parte del cual se concentra en la composición para el medio audiovisual. “Siempre desde joven quise cumplir el sueño de poner música a una película. Me dedico a intentar cumplir mis sueños y todavía me quedan muchos por colmar. Intento siempre ir más allá”.

© Fotografía de José Aguilar.
Pablo Martín Caminero. © Fotografía de José Aguilar.

La discografía de Pablo Martín Caminero, aquella en la que ejerce como líder (ya que su concurso ha sido fundamental, bien como productor bien como músico colaborador, en grabaciones que llevaban la firma de otros grupos o artistas, como UHF o Abe Rábade, por ejemplo), arranca en 2005 con ‘Doméstica’ y luego prosigue con ‘El Caminero’ (2011) y este último, ‘O.F.N.I’. Su análisis riguroso descubre la evolución ininterrumpida del músico vitoriano hacia una madurez indiscutible.

“Eso es lo que espero: ir aprendiendo en todos los ámbitos”. ‘Doméstica’ le sirvió como fuente de aprendizaje “para producir un disco, para hacer real una idea que  llevaba en la cabeza”; ‘El Caminero’ constituyó el vehículo usado por Pablo Martín para “hacer una banda, para hacer un repertorio para banda; un proyecto muy personal y complejo que te obliga a hacerte preguntas y a darte respuestas”. En ‘O.F.N.I.’, confiesa, ha ido más allá de la producción y de lo estrictamente musical, “quería seguir investigando  cómo mover un proyecto y profundizar en aspectos propios del negocio, no desde la frialdad de los números sino desde la imaginación”. Los tres discos contaron con el auspicio del sello del propio Pablo Martín Caminero, Bost Espacio Creativo.

No cabe duda de que la música de Pablo Martín Caminero, y en ‘O.F.N.I.’ (disco que servirá como soporte principal del concierto que ofrecerá en León) queda evidenciado, disfruta de un carácter orgánico, de una vida propia que irrumpe con auténtica energía en su encuentro directo con la audiencia. “Todo es influencia en la música que hago para mi banda, para tocarla y vivirla sobre el escenario. Trato de ser lo más sincero y cercano a mis gustos. Es un proceso curioso pero siempre procuro ser lo más limpio posible en ese sentido. No me planteo hacer las cosas porque sí. Son ideas que van llegando y que luego desarrollo”.

Él vive el hecho creativo de una manera natural, sin traumas o tensiones. “No soy un compositor prolífico y menos para banda. Cuando lo hago para el grupo no me fuerzo. Las cosas surgen en cualquier momento y a veces de manera insospechada. Algunas se quedan ahí y pueden ser aprovechadas. Hay ideas que siempre vuelven, que siempre vuelven…,y que llegan a mis dedos otra vez de alguna manera. Esas ideas que se quedan enquistadas son las que acabo desarrollando…”

Pablo Martín Caminero siempre se refiere a los músicos que le han acompañado en sus proyectos como “mis amigos”. Es necesaria para él la interacción entre todos ellos y la relación personal la favorece de una manera decisiva. “El concepto de grupo es, para mí, fundamental. Es algo que desde mis primeros años en la música he tenido muy claro: la idea de la banda por encima del individuo. En este sentido ayuda que yo sea contrabajista. Me gusta acompañar, decir lo que tengo que decir cuando he de hacerlo, componer… Cuando planteo el proyecto a los músicos siempre es desde una perspectiva grupal y donde la opinión de cada cual es igual de importante que la mía. Quiero que todos nos sintamos partícipes de lo que estamos haciendo. Es importante que la gente esté porque realmente le apetece y porque está involucrado en lo que estamos haciendo a todos los niveles.

En ‘O.F.N.I.’ he contado con un grupo de músicos enormes y entregados a la causa, amigos míos, con los que me lo paso muy bien. La sensación de banda y unidad es realmente relevante, sobre todo cuando la sientes sobre el escenario. Fascina comprobar que la confianza con tus compañeros es total. Te da una seguridad grande y te lleva a pensar que no existe el error. Con ellos no tengo la sensación de que haya algo mal. Todo discurre de  manera natural y nos apoyamos los unos a los otros, lo que permite disfrutar con todo lo que estás haciendo”.

El contrabajo de Pablo Martín Caminero es uno de los ingredientes de ‘O.F.N.I.’. Fue grabado en formato quinteto y saboreó también la participación de Ariel Bringuez (saxos), Moisés Sánchez (piano), Michael Olivera (batería) y Toni Belenguer (trombón). Menos este último, el resto estará en León para poner el subrayado adecuado al concierto, realizado bajo el auspicio de AIE y con la colaboración de la Universidad de León.

Pablo Martín Caminero. © Fotografía de Noah Shaye.
Pablo Martín Caminero. © Fotografía de Noah Shaye.

Caminero asegura no haber seguido ningún criterio específico en la elaboración de su última grabación. “He desarrollado los temas que me pedía el cuerpo,  siendo siempre consciente de la existencia de una estructura y de una serie de ideas que quería abordar. No lo tengo todo muy programado. Voy dejando que todo surja y tengo la confianza de que  ocurrirá como tiene que ocurrir. Lo llevo con mucha tranquilidad”. Por supuesto, la magia puede aflorar en cualquier momento, sin saber muy bien por qué. Y durante la grabación de ‘O.F.N.I.’ estalló algún que otro momento imprevisible, como cuando afrontó el tema ‘Soleá de Gasteiz’, “uno de los momentos más mágicos que me han ocurrido”.

Flamenco y jazz son fundamentales en la caracterización de la música de Martín Caminero. Eso es es evidente. Pero lo cierto es que el músico vitoriano trata de eludir continuamente la simplificación haciendo gala de un lenguaje personal en el que se cuelan muchos paisajes sonoros y que queda filtrado gracias a la mirada íntima y cómplice  de su promotor. “Procuro no hacer el esfuerzo por encasillarme, no plantearme explícitamente hacer flamenco o jazz. Sí es verdad que me apoyo en los ritmos del flamenco. Los conozco y me dan para desarrollar mis temas. Utilizo lenguajes y códigos del flamenco, pero también melodías y armonías que simplemente me gustan y que vienen de diferentes influencias. En el proceso de componer, intento que todo sea natural, lo menos pensado posible. Parece hasta atrevido decirlo, pero quiero que todo se relaje mucho para que las cosa fluya”.

“Hacer un disco es algo realmente intenso. Es un proceso en el que me vuelco desde todos los frentes: componer, arreglar, organizar…”, comenta el músico vasco para quien ‘O.F.N.I.’ supone “la constatación de que hay un camino y ya marca una tendencia propia”. Quiere culminar su siguiente disco para quinteto, tras ‘El Caminero’ y ‘O.F.N.I’, a la mayor brevedad y por eso ya se ha puesto manos a la obra, de tal forma que su resultado servirá “para afianzar todo esto que me está ocurriendo” y para volver a reunirse con sus amigos. “Es una gozada tocar con ellos. Lo disfrutan tanto como yo. Sentimos que estamos haciendo algo personal y que nos va la vida en ello”.

“Somos músicos de directo, de tocar, de estar ahí frente al público: la sensación de dejar de pensar. Es mi búsqueda y tiene que ver más con tocar y componer. Nosotros estamos con muchas ganas de tocar. Como grupo estamos viviendo un momento realmente genuino, emocionante”, refiriéndose al momento exclusivo de la interpretación que se vive sobre el escenario. ““Lo que buscamos todos los que nos dedicamos al jazz es fluir sin más, sin ningún esfuerzo, que las cosas ocurran solas. Es una sensación muy especial y única”.

Más información:

Página web de Pablo Martín Caminero

  • Lugar: El Albéitar
  • Hora: 21 horas
  • Día: 24 de octubre de 2014
  • Entrada: Gratis con invitación

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