Elephant painting

“Esos elefantes tailandeses a los que obligan a pintar cuadros para los turistas que exclaman “Oh, my God!” no tienen un talento especial, sino que han soportado meses de abusos físicos para aprender a agarrar un pincel y a dibujar”.

Por RAFAEL DE LA MIERA

No tiene brazos, ni manos. Es otra extremidad, más prensil, la que usa para coger el pincel que un ayudante ha introducido previamente en un bote con tinta negra. Él apunta con el ojo hacia un lugar en el lienzo. Parece que se lo piensa antes de que aterrice el pincel en ese punto para trazar una primera línea, una semicurva, a la que seguirán otra y otra.

Vuelve a pensárselo. Apunta de nuevo con el ojo y hacia ahí dirige la punta del pincel hasta colocarlo en el mismo punto en que comenzó antes, para trazar una nueva línea, hacia abajo; luego pinta una recta y a continuación una línea que se curva en vertical. Sigue… parece que se empieza a ver una cabeza… con una trompa, luego una pata… hasta cuatro grandes patas sostienen al elefante que lentamente va surgiendo sobre el lienzo… Cuando termina, lo mira, falta algo, vuelve a apuntar con el ojo y el pincel que busca el lugar exacto en el que debería estar el ojo. Ya está. Pero no ha finalizado aún su obra. Con un picel de otro color, rojo, continúa hasta esbozar los pétalos de una flor… y luego dibuja la línea maestra, el tallo que sujeta con la trompa. Los turistas que contemplan la escena escenifican su asombro con reiteraciones enfáticas de “Oh, my God!”, “Oh, my God!”.

Cualquiera puede encontrar esos vídeos en YouTube. Solo hay que poner “elephant painting“ (“elefante pintando”) en el buscador. Cuando se lo mostré a mi hermano mayor no se lo podía creer. “Tiene truco. Eso es imposible”, comentó, un tanto molesto, y dejó de verlo antes de que terminara. No llegó a lo de la flor. Y entonces pensé que entre mis recuerdos no figuraba el de mi hermano pintando nada. Pensé que lo que le molestaba era eso, saber que él nunca sería capaz de pintar un elefante tan abstracto y figurativo y elegante al mismo tiempo.

Luego leí que esos elefantes tailandeses a los que obligan a pintar cuadros para los turistas que exclaman “Oh, my God!” no tienen un talento especial, sino que han soportado “meses de abusos físicos para aprender a agarrar un pincel y a dibujar. Durante años pintarán el mismo diseño una y otra vez, varias veces al día, cada día. Para enseñarles a pintar se usa un gancho metálico o un clavo para guiar el pincel. Cuando el elefante se equivoca es golpeado como castigo y el gancho clavado en sus orejas o en la cabeza o la trompa. Es frecuente observar heridas y cicatrices en estas partes de los elefantes utilizados para el entretenimiento de los turistas”.

Afortunadamente existe en Tailandia una Fundación ejemplar (Save Elephant Foundation) que rescata y cura y ayuda a los elefantes que han sido cruelmente heridos, maltratados y sometidos a trabajos forzados encadenados en jornadas extenuantes. Elefantes de ojos tristes que muchas veces han perdido la vista al hacerse viejos, o que han logrado sobrevivir con sus cicatrices a cacerías furtivas, circos, o campos de trabajo extremo jalando troncos en la selva para las empresas madereras a fuerza de golpes. Elefantes a los que les han arrebatado el alma.

“Con un peso de 5 kg, el cerebro del elefante es el más grande de los animales terrestres. Se le atribuyen una gran variedad de comportamientos asociados a la inteligencia como el duelo, altruismo, adopción, juego, uso de herramientas, compasión y autorreconocimiento. Los elefantes pueden estar a la par con otras especies inteligentes como los cetáceos y algunos primates” (Wikipedia).

Más información:

Deja un comentario con tu nombre

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .