Sol Gómez Arteaga saca a la luz ‘El vuelo de Martín’, una novela corta sobre la emigración y la adolescencia

El vuelo de Martín es la primera novela corta de Sol Gómez Arteaga —autora hasta el momento de dos libros de relatos relacionados con la Memoria Histórica— y acaba de ver la luz con el sello Marciano Sonoro Ediciones. Una novela de aprendizaje, sobre un adolescente argentino que se viene a España con su madre, en la época del corralito argentino, y se ve obligado a madurar. La presentación tendrá lugar el viernes 3 de enero, a las 19:00 horas en el Salón de los Reyes del Ayuntamiento de León (Plaza de San Marcelo). Acompañarán a la autora los editores —Jesús Palmero y Cristina Pimentel—, el colectivo literario mil9, la ilustradora del libro Carla Lozano y el niño Hugo Barrientos (leonés con raíces argentinas, como el protagonista de la novela).

El vuelo de Martín es una novela secuencial, narrada en primera persona, en la que el protagonista principal, un chaval preadolescente, nos cuenta su llegada a Madrid junto con su madre para iniciar una nueva vida.

Pero lo que en principio es un viaje por razones económicas –Martín y su madre vienen a España en plena crisis del corralito argentino, año 91–, se convierte en una carrera de obstáculos que el protagonista irá sorteando gracias al poder de la amistad y el cariño.

Nos encontramos en esta novela de aprendizaje y maduración con un niño que está obligado, por la fuerza de las circunstancias, a hacerse mayor, a crecer. Subyacen temas como la emigración, el apego a la figura materna, el descubrimiento de la sexualidad, la relación entre pares, la fraternidad o el inframundo de las drogas, tejidos alrededor de un elenco de personajes que hacen avanzar la historia hasta un final abierto en el que el lector, si lo desea, puede formar parte de esa culminación.

La novela, ilustrada por Carla Lozano Martínez, incluye un prólogo de Isamil9.

Ilustración de Carla Lozano.

:: Prólogo de Isamil9

Sol como luz, para las cosas importantes de la vida

La tierra de la que ella viene es, casi, la misma que la mía. Es una tierra seca, de surcos férreos, de gente dura, de pan de canteros, de arrugas hondas. Pero, en esa tierra nuestra, quien quiere siempre encuentra un trocín de hierba donde poner al verde, a secar, la ropa amarillenta para que el sol se coma las manchas del tiempo.

Tiempo, tiempo para la entrega y el cuidado, eso es lo que hallarán si deciden tomar vuelo. Sol con el que paliar la opacidad de la distancia obligada, del olvido renegado, de los dolores sobrevenidos, encapsulados, embotellados, magistralmente ilustrados. Sol, como luz para el amor y los amores, para el mimo entre la abuela y el nieto, entre la madre y la hija, entre el hijo como madre y nunca padre, y la madre como hija.

Sol Gómez Arteaga, la chica pequeña de Lucía y Antidio. Educada, como Martín, sin pinturas de más, sin ropa para elegir, sin juguetes de sobra pero capaz de regalarlos solo por el querer que a uno le quieran: por tener amigas. Ambos, autora y protagonista, diferentes al resto de las niñas y niños de su edad. ¡Qué complicado respirar por las branquias en tierra de charcos!

Presiento que con Sol daba lo mismo decir eso de “ssshhh, que hay ropa tendida”, porque desde bien pequeña aprendió a mirar en la dirección del ser y del estar:

hacia arriba, con respeto

hacia abajo, con humildad

hacia la derecha, con memoria

hacia la izquierda, con compromiso

hacia fuera, con amor

hacia sí, con los ojos de otros

La sé cumpliendo tallas de zapatos siempre bajo el manto protector de su madre. Madre que Martín sigue buscando…, o no.

La intuyo con preocupaciones impropias de la infancia pero tan inevitables como el querer proteger de la intemperie del olvido a su padre. ¡Qué diferente ese querer para Martín!

La pienso en la necesidad de mirarse de frente, sin vergüenza, y apenas acertar a decir: “yo quiero…”. Sol quería ser cantante y actriz, pero eligió ser escritora. ¿Qué quiere Martín? Tal vez, simplemente, no tener que volar.

Y, si no, que se lo digan a Carla, la hermana pequeña que nunca tuve y ella es. Carla Lozano Martínez es todo lo que Sol y yo quisiéramos para nos: la dulzura y la fuerza aunadas en una piel que bombea ilustraciones tan a bocajarro como es, desde el útero, la vida. Cada uno de los trazos da más espacio a las palabras. Las cuartillas se abren de par en par como diciendo: “no, no me callo”.

Tal vez por ese no callar, ambas, escritora e ilustradora, habían de encontrarse. Sol y Carla han dado a luz a Martín. Martín, si le dejan, le dará luz a cada uno de ustedes.

Tan solo tienen que pasar página.

Sol Gómez Arteaga.

:: Sobre la autora

Sol Gómez Arteaga, nacida en 1967 en Valderas (León), se reconoce en los paisajes de Tierra de Campos en los que se ha criado, aunque también en el sonoro silencio y el anonimato de Madrid, la ciudad en la que reside hace veintinueve años.. Es licenciada en Sociología y diplomada en Trabajo Social, actividad ésta última que desempeña dentro del campo de la psiquiatría, en el hospital madrileño Gregorio Marañón.

Aunque no vive de la escritura, para ella escribir no es un simple hobby o pasatiempo, sino “alimento como el pan de cada día y una forma de estar en el mundo”. Escribe para sacar a la luz realidades invisibilizadas de nuestro pasado más reciente, pero también del presente, aspecto éste que tiene mucho que ver con su actividad profesional como trabajadora social. Escribe, sobre todo, prosa. Y lo hace despacio, como una labor de artesanía. Pero para expresar emociones que surgen en determinados momentos más ínrimos, vinculados a lo cotidiano, ha encontrado hace poco, como canal de expresión, la poesía.

Su trayectoria como escritora empezó allá por el año 2000 en talleres de escritura creativa. Comprometida con la Memoria Histórica, sobre este tema ha escrito dos libros de relatos: “El sol a la tinaja y otros cuentos” (2017) y “Los cinco de Trasrey y otros relatos” (2012), ambos publicados por la Fundación Fermín Carnero.

Desde diciembre del año 2014 colabora en la sección cultural “Contexto Global” del diario digital “Astorga-Redacción” y en la sección de opinión “En la tercera columna”. Colabora también desde 2016 con la revista cultural Tam Tam Press, donde publica relatos sobre el sufrimiento relacionado con los misterios y desórdenes de la mente, dentro de su sección “Trazos de sombra” (relatos que confiamos ver pronto convertidos también en un libro).

Información relacionada:

Portada del libro.

Deja un comentario con tu nombre

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .