Por LUIS GRAU LOBO.— «Las campañas electorales, que antaño solían criticar las decisiones del gobierno de turno, se concentran ahora en sacar la basura a la calle, para que la olfateemos todos, aunque en las sedes de los partidos cada vez da más la impresión de que padecen el síndrome de Diógenes. Y el de Vito Corleone».
Categoría: «FRUTO DE TEMPORADA»
Víctimas
Por LUIS GRAU LOBO.— «No son símbolos. Ni alegorías de un siglo que comienza mal de nuevo. Ni emblemas de nada. Son víctimas y merecen justicia».
Deconstrucción
Por LUIS GRAU LOBO.— «Todo empezó a pifiarse cuando sustituimos construir por deconstruir. No donde el filósofo Derrida lo aplicaba, sino para todo. Y claro, para la arquitectura, por su propia literalidad, fue desastroso. Si hay un quehacer que representa el fiasco de un ciclo es el arquitectónico…»
Palmira
Por LUIS GRAU LOBO.— Hace más de 200 años que Volney defiendió, en el libro Las ruinas de Palmira o Meditación sobre las revoluciones de los imperios, un ateísmo tolerante y la necesidad de que el pueblo tomara el poder como resultado de una lógica histórica que se encaminaba hacia la superación de los despotismos y las supersticiones. Dos siglos después, Palmira no puede convertirse en el símbolo de un fracaso de magnitudes históricas.
Estío
Por LUIS GRAU LOBO.— «Leer la prensa en verano da gusto y pereza a partes iguales. (…) Los becarios y alumnos en prácticas de periodismo, que aún creen en eso de ir a buscar la noticia, lo hacen. Y se percatan de que no hay noticias. De la capacidad para crearlas de la nada dependerá su futuro como profesionales del gremio…»
Civilización
Por LUIS GRAU LOBO.— Hay cosas, grandes o pequeñas, que algunas personas hacen porque sienten que deben hacerlas, bien porque alguien las hizo mal antes, o porque nadie hizo nada… O porque saben que es mejor hacerlas para que todo vaya un poco mejor para todos… Y sobre eso trata este artículo.
Secesión
Por LUIS GRAU LOBO.— «Creo en un país que sería mejor país si fuera capaz de explicarse mejor y dar cabida a la Cataluña que quieran la mayoría de los catalanes. Si no creyera esto, pensaría que los catalanes tienen serias razones para irse».
Profetas
Por LUIS GRAU LOBO.— «Confiamos en predicciones de políticos, de filósofos, de sesudos estudiosos y de gente que, por llevar gafas, nos parecía más lista; y nos equivocábamos. La clave estaba, cómo no, (…) en las películas de Luis García Berlanga. Y en personajes como los que interpretó Sazatornil…»
Referéndum
Por LUIS GRAU LOBO.— «Durante la última crisis económica hemos comprobado cómo se han aplicado con estricta disciplina unas normas financieras no sometidas al dictamen democrático, por gobiernos que, como el nuestro, fueron elegidos sin revelarlas y, por ende, con un programa político opuesto al que aplicaron finalmente. ¿Es eso legítimo?»
Alternativo
Por LUIS GRAU LOBO.— Al final de este artículo, el director del Museo de León da la enhorabuena a Tam Tam Press por el premio «Diálogo», pero antes aprovecha para establecer diferencias entre lo que pueda ser «alternativo» y lo que realmente es ser «radical» o «contracultural».
Símbolos
Por LUIS GRAU LOBO.— «El pasado sábado fue comentado el baile de quita y pon del crucifijo con que los concejales juraban o prometían su cargo, dependiendo de sus opciones personales y su antojo al caso. (…) Pero, ¿es esto necesario? y, sobre todo ¿está justificado?»
Tapón
Por LUIS GRAU LOBO.— «Cada día la distancia entre muy ricos y pobres es mayor y el número de los segundos, una creciente legión. (…) Pero la clase media, llamada a estabilizar esos dos bloques, está disminuyendo aceleradamente. (…) ¿Y entonces qué?»
Escandalera
Por LUIS GRAU LOBO.— «No hay nada como rasgarse las vestiduras para quedarse en pelotas. El escándalo es un arma de doble filo que, a menudo, tiene uno de ellos embotado y nos corta con el que mira hacia nosotros, donde menos esperamos».
Digestión
Por LUIS GRAU LOBO.— «El cuerpo electoral también vive. Siente, piensa, respira. Y hace la digestión. (…) Hay quién, sin embargo, no conoce su propio cuerpo, su cuerpo electoral, pese a haber formado parte de él durante mucho tiempo, incluso todo el tiempo….»
Elegir
Por LUIS GRAU LOBO.— «… porque pese a tanta justa ira y tanto decente desapego sigue habiendo demasiados motivos para votar. Miren a su alrededor y seguro que los encuentran. Ideas o personas, para que estén o para que no estén; una simpatía, una aversión, una convicción o una humilde simpatía. Así que vayan y voten, no se queden en casa. Voten con la cabeza… y voten con el corazón…»
Estrategias
Por LUIS GRAU LOBO.— «Pedir el voto conduce al ridículo o al disparate. (…) El espectáculo es chusco y, a veces, cómico, pero sólo porque este ratito simulan estar a nuestra merced».
Campaña
Por LUIS GRAU LOBO.— «Ha empezado, se ha abierto el parque temático: el mundo es de color de rosa y existen los castillos, las princesas, los ensalmos. (…) Piensen ahora quién hace de Dorothy, de espantapájaros sin cerebro, de hombre de lata sin corazón, de león cobarde, de bruja del Oeste y de mago de Oz…»
Bulo
Por LUIS GRAU LOBO.— «Así que vamos a ver si nos entendemos: el Grial no existe. Es un objeto de ficción, un mito, una patraña medieval. Una patraña que, alentada por cierta prensa local, pretende ahora utilizar un partido político para estimular su campaña. Muy medieval todo.»
Siglas
Por LUIS GRAU LOBO.— «Los partidos políticos huelen a rancio cuando se pronuncian sus siglas, de ahí que intenten actualizarse. (…) Triunfan otras cosas: Podemos, Ciudadanos, Ganemos… palabras con la voluntad acogedora de la primera persona del plural, que al mentarlas nos envuelven.
Reminiscencias
Por LUIS GRAU LOBO.— «A veces son detalles triviales, instantáneas vacías, canciones que ni siquiera nos gustan, ecos absurdos, olores ásperos o sabores amargos. (…) Quizás sólo se trate de unas perlas desparramadas que de nada sirven si no somos capaces de ensartarlas con el hilo de un collar».
Fundación
Por LUIS GRAU LOBO.— «El envite de la Fundación que tiene su solar natal en este rincón del Condado no ha sido, ni es, contar con un lugar epatante o desmedido para ver si luego se rellena con lo que sea, sino construir contenidos, expectaciones, participación, dar un sentido a las cosas y, después, levantar un lugar para albergarlas…»
Casas
Por LUIS GRAU LOBO.— ¿Dónde están la cultura, el patrimonio, las artes, las ciencias? ¿Y las auténticas «ciudades» de la cultura? ¿Por qué los poderes públicos continúan derrochando el dinero en carísimos contenedores sin sentido? El director del Museo de León reflexiona sobre el tema y llega a una conclusión: «No aprendemos».
Zapatero
Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) La fotografía con el ominoso mapa de un Marruecos expansionista que incluye el Sáhara resulta un agravio. Y, por desgracia, es un doble agravio: a los excompatriotas que luchan honrada y pacíficamente por un lugar en el mundo desde hace décadas, y a su propia política, a lo que esperábamos de él…»
Erostratismo
Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Me inquietan más las destrucciones de patrimonio perpetradas por quienes sí dicen respetarlo. Aquellos otros, que se definen a sí mismos como exterminadores y niegan cualquier forma cultural que no sea la suya (…), solo merecen desprecio».
Rogativa
Por LUIS GRAU LOBO.— «Casi la misma semana que vemos a unos tipejos desfigurando esculturas milenarias mientras invocan la posesión de la Verdad revelada, se anuncia que ciertos alumnos de nuestros colegios públicos volverán a rezar al comienzo de las clases de religión…»
Debate
Por LUIS GRAU LOBO.— «Los pobres, los enfermos, los parados, los indignados y los ofendidos, los defraudados y los burlados pueden tomarse un relaxing cup, por qué no, e ir a votar a los mismos tipos, porque, a partir justamente de ahora (de ahora, oigan bien), habrá trabajo, médicos, profesores, hasta bomberos habrá… y es que empieza ¡tacháaaaan! el caloret de l’ilusió…»
Clubes
Por LUIS GRAU LOBO.— «Están los clubes de siempre. Demasiado a menudo, en ellos se predica una cosa y se hace otra. Demasiado a menudo, para estar en ellos hay que tragar sapos de tamaño paleontológico, plegar la espalda hasta que el riñón se forre, comportarse como un despótico señor feudal y un vasallo rastrero, según el caso…»
Helvecia
Por LUIS GRAU LOBO.— «El corazón de Europa es una caja de caudales. (…) Perdónenme, pero la ecuación dinero y secreto sólo se despeja con la palabra fraude».
Griegos
Por LUIS GRAU LOBO.— «El gobierno de Syriza se alza como un caballo de madera en medio del patio de armas, destinado a abrir las puertas a una Europa distinta; justo aquella que nos dijeron que iban a construir antes de que nos diéramos cuenta de que nos mentían…»
Paseo
Por LUIS GRAU LOBO.— «Las tumbas de los pueblos donde vive gente anciana abundan en flores frescas. Las losas están limpias y no hay nieve ni barro en la entrada…»
Ventilación
Por LUIS GRAU LOBO.— «Los partidos políticos se han convertido en lugares opacos, en los que se entra, pero cuesta salir (como en ciertas mafias)…»
Disculpas
Por LUIS GRAU LOBO.— «No sería mala cosa que la prensa empezara a preguntarse sobre su papel en este gran ajuste de cuentas, en el que los satíricos libran más que los “serios”. (…) No estaría de más que comenzasen por reconocer algunos errores y por pedir disculpas; de vez en cuando».
Niebla
Por LUIS GRAU LOBO.— «Algo como esta niebla que embrutece, amedrenta y abotaga debe impulsar los actos de esos tipejos que son capaces de asesinar a sangre fría invocando una fe que si algo tiene de respetable y de común con las demás es precisamente la consideración hacia los otros, la predicación de una estima universal a todo semejante».
Estreno
Por LUIS GRAU LOBO.— «El primer día del año se despereza aturdido y sin ganas, resistiéndose a comenzar algo que nadie sabe dónde ha de acabar ni cómo».
Mercachifles
Por LUIS GRAU LOBO.— «Seguimos instalados en el pánico a los cambios, acostumbrados a la desigualdad y el abuso, aplicando la máxima de gastar, que según la Academia significa “deteriorar con el uso” y “destruir”. ¿Más claro?…»