Aldo Sanz y Esteban Tranche: ‘Cuenta atrás’

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Por VÍCTOR M. DÍEZ

‘La mano en el río’ se titula el nuevo poemario de Aldo Sanz, pero también una exposición del poeta junto al artista Esteban Tranche que este viernes, 21 de diciembre, se inaugura en el Centro Leonés de Arte (CLA). Será a las 20 horas, y durante el acto se ofrecerá un microconcierto del grupo de improvisadores Sin Red.

DOS (Esteban y Aldo)

A la primera mirada, las dos salas exteriores te miran como un búho. (Es un viejo truco de mal escritor, eso de decir que lo mirado te mira). Un dúo, eso es lo que quería decir. La tinta china del texto sobre un fondo japonés desde el vano de la puerta. Las líneas antes de las letras dicen pajaritos en los alambres. Después, las letras dicen lo que dicen, si te acercas. Pero Asun, la que cuida, la que limpia y está atenta, llega por detrás y me dice: yo no entiendo, pero ahí veo una pierna. Se ríe y se va. Las paredes enfrentadas de pinturas que Esteban, no me digan que no, va cambiando en nuestra cabeza por mesmerismo. Intermitencias, fotogramas que se encienden y apagan en los paños enfrentados. Decir ventanas sería una obviedad en este tiempo de pantallas luminosas. Las figuras se metamorfosean como si se ovillaran y volviesen a expandirse. Un dúo be bop, piano a cuatro manos que ejecutan dos melodías simultáneas. Dentadura del hombre negro, teclado, blanco y negro en los colores.

UNO (Aldo)

En el nombre del padre, que él se quita como un parche de morfina. Se quita la Z como una piedra de la cabeza, del río revuelto de la cabeza. El peso de la paja es la memoria, también el propio pensamiento suspendido. La luz de cuarenta watios, la puta cruz bajo los pies descalzos, la cachaba y los cachabazos del padre; la mesa en la que comimos, el cajón en el que madre guardaba el pan; asoman unos libros como conejos. Se cierra el circuito en el fielato: los ojos fijos, la silla vieja, las palabras que caen y otros objetos que traen una grasa de tiempo. La habitación apesta a matarife y acoge como una madre que mece en su idioma. La piedra recogida del fondo de la corriente de las cosas, las frutas en el cedazo. Había una casa que ya no hay: hay una casa que no había/ hay muralla y hay sol.

CERO (nada)

Tras una tela negra hay un cine vacío. Entré, vi a un hombre con un martillo y no me atreví a preguntarle el título de la película. Dicen que es una de las de antes: personajes y palabras. Va de un niño que nació en un pueblecito perdido del Páramo leonés, que se llama Barcelona, allá por los años cincuenta de la era visigoda. Clodoaldo, que así se llamaba el muchacho, una vez que llega a la edad adulta pone en boca de otros su terrible y misterioso relato. En la publicidad del film, he podido leer: “¿De qué se habla? De lo brutal. Se habla también de lo brutal. De la naturaleza inconcreta de la ferocidad…” (Tomás Sánchez Santiago, Daily News). Así que la cosa promete. La música también estará a la altura de la historia.

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‘La mano en el río’, un poemario y una exposición

Este viernes, 21 de diciembre, se presenta a las 20 horas, en el Centro Leonés de Arte (CLA) la exposición ‘La mano en el río’, de Aldo Sanz y Esteban Tranche. Con motivo de la inauguración se ofrecerá un microconcierto del grupo Sin Red, integrado por Ildefonso Rodríguez, Cova Villegas, VÍctor M. Díez y Chefa Alonso.

Esta propuesta expositiva se enmarca en una línea de trabajo relacionada con la fusión, el diálogo permanente entre el territorio de la plástica y el de la poesía. La muestra se distribuye en cuatro salas que corresponden a la planta baja del CLA. En dos de ellas se ordenan de forma secuencial las autografías pertenecientes al nuevo poemario del artista Aldo Sanz:La mano en el río’, editado con motivo de la muestra. Éstas se acompañan de un conjunto de 77 obras pictóricas de mediano formato, del creador plástico Esteban Tranche que integran la serie ‘Entre sombras de luna’.

Esta propuesta hace hincapié, una vez más, en la estrecha interrelación artística y de amistad que mantienen estos dos destacados artífices del panorama creativo de la provincia leonesa. Así Esteban Tranche tomó como punto de referencia y reflexión los poemas de Aldo Sanz, para germinar todo un amplio mundo sugerente de imágenes que entroncan con su última etapa pictórica, pero, en esta ocasión, desde la máxima austeridad cromática que transita entre territorios de gran sutileza que van del blanco al negro. La sugerencia del fluir lento y acompasado de las líneas que se entrecruzan sobre un espacio denso y atmosférico, en el cual el efecto de trasluz se convierte en protagonista en gran parte de las ocasiones, dota a las composiciones de un sentido intensamente poético y oriental. Hecho que parece contraponerse en cierto modo al sentido estrictamente constructivo, pétreo, frío, austero, pero substancialmente humano y vital de los poemas de Aldo.

Por otra parte, se presenta una videoproyección editada y producida por Vicente García en la cual varios artistas y personajes próximos al poeta interpretan algunos poemas del libro: Antonio Gamoneda, Esteban Tranche, Castorina, Herminia de Lucas, Juan Rafael Álvarez, Eloísa Otero, Ana García, Karlos Viuda, Ángel Abajo, Román Zotes Trapiello, Tomás Sánchez Santiago, Ildefonso Rodríguez, Isabel Lucio Villegas, María José Álvarez, VÍctor M. Díez, Guadalupe, Amancio González, Alba N. Bulnes y José Ignacio Pérez Otero.

Por último Aldo propone en la cuarta sala una instalación sonora titulada ‘Círculos’. En este caso utiliza el espacio como elemento contenedor donde se ordenan con la máxima sutileza y mimo un conjunto de componentes objetuales y textuales que la dotan de una intensa carga poética y rememoración familiar. Frente a los componentes más actuales incorpora en pleno diálogo de transformación otros muy próximos a su realidad más vivencial y sentida, como pueden ser algunos de sus primeros libros de lectura: Garcilaso de la Vega o Antonio Machado, la vieja mesa de madera donde leía y se reunía la familia, la cacha de su padre, una ceranda o la piedra de zurcir calcetines.

Sin duda una muestra que aporta una nueva forma de percibir el territorio poético, plástico y conceptual de Aldo Sanz y que propicia un reencuentro con las ensoñadoras caligrafía pictóricas de Esteban Tranche.

  •  ¿Dónde? En el Centro Leonés de Arte (CLA) del Instituto Leonés de Cultura de la Diputación de León, situado en el palacete de la Avda. Independencia nº 18, León.
  • ¿Cuándo? La muestra estará abierta desde el 21 de diciembre de 2012 hasta el 24 de febrero de 2013, con horario de visitas de martes a viernes de 18 a 21 horas, sábados de 11 a 14 horas y de 18 a 21 horas, domingos y festivos de 11 a 14 horas, y lunes cerrado.

Ver también el homenaje a Aldo Sanz por parte de más de medio centenar de amigos poetas, músicos, artistas y creadores:

 

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