Alain Urrutia: “Busco nuevas lecturas de imágenes pre-existentes a través de la pintura”

Alain Urrutia. © Fotografía de P. Viñas.

Alain Urrutia. © Fotografía de P. Viñas.

Alain Urrutia (Bilbao, 1981) es uno de los jóvenes creadores que más proyección está teniendo en nuestro país. Desde que en el año 2012 fue uno de los cinco seleccionados en el concurso “El Muro del Guggenheim” para mostrar su obra durante un mes en una de las grandes paredes del museo, su nombre ha empezado a sonar con fuerza en el panorama artístico donde ya era conocido pero, según sus propias palabras, donde “comenzaron a tomarme en serio”.

Por GERARDO LÓPEZ LÓPEZ
@gerloplop

Su trabajo se caracteriza por crear, partiendo de imágenes cotidianas, un mundo nuevo basado en lo que se oculta, se desfigura y se desdibuja. Es la potencia de lo borroso. Otro de los aspectos más inquietantes de sus obras, que revelan una extraordinaria técnica, es que los cuadros continúan más allá del lienzo, en lo que no se ve, en la sombra; donde termina la imagen comienza el trabajo de la imaginación.

En estos momentos la obra de Alain Urrutia forma parte de la exposición colectiva 2014 en el Museo de Arte Contemporáneo Gas Natural Fenosa de A Coruña y de otra colectiva comisariada por Angel Calvo, en el Museo Fundación Eugenio Granell de Santiago de Compostela. Además participará en ARCO 2014 con las dos galerías con las que trabaja, Casado Santapau (Madrid) y Juan Silió (Santander).

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

—Eres de los artistas que muestran abiertamente sus referentes. Cuando críticos y comisarios hablan de ti mencionan grandes nombres: Cézanne, Tuymans, Bacon o Richter… ¿En estos momentos qué artistas son tus referentes, en qué momento de búsqueda te encuentras?

—Nunca he tenido miedo en mostrar mis referentes, creo que de alguna forma lo hago, ya que creo que es evidente. En realidad tampoco creo que hayan cambiado mis gustos en general. En cualquier caso he ampliado mi lista de referentes; he conocido nuevos artistas, he visto más exposiciones que me han interesado y de todo eso que vemos se aprende, y de una manera inconsciente reaparece en los trabajos nuevos.
En estos momentos no he estado centrado en ningún proyecto concreto y eso me ha llevado a estar más centrado en lo que sucedía autónomamente dentro de cada trabajo. Ahora que ha pasado casi medio año trabajando de esta manera puedo ver que, sin haberlo hecho premeditadamente, ha habido una búsqueda muy concreta en todos los trabajos nuevos. Puede ser que el hecho de no haber estado pensando en una fecha o en un lugar en el que se iban a enseñar las obras –hacía mucho que no me pasaba– haya provocado cambios en mi trabajo, tanto en la manera de abordarlo como en el resultado obtenido.

—El cine, la fotografía y la televisión tienen mucha importancia en tu trabajo, secuencias cortadas, imágenes desenfocadas… ¿cuáles son tus influencias en ese sentido?

—Es la misma vida que me rodea la que me influye y la que alimenta lo que hago. Para mi trabajo parto de un archivo fotográfico que se construye en base a referentes cotidianos e imágenes de mi propia experiencia y de la realidad que me rodea —periódicos, televisión, internet, móvil…— en alusión a una memoria colectiva. Cualquier recorte de periódico, foto sacada con el teléfono móvil… aun no sabiendo la razón por la que me haya sentido atraído pasa a formar parte de dicho archivo. Ese archivo lo visito a menudo antes de empezar a pensar próximos proyectos y es entonces cuando vuelve a empezar la pelea y empiezan a ordenarse las ideas… No entiendo el recurso de la fotografía como un mero ejercicio de traducción de la imagen mecánica/digital a pintura, sino como una herramienta de construcción de la imagen pictórica.

—La borrosidad y otros elementos que impiden la visión completa de tus cuadros ¿qué papel juegan en tu obra, qué expresan?

—Busco nuevas lecturas de imágenes pre-existentes, fragmentando y reconstruyendo la realidad de las mismas, eliminándoles su propia historia a través de la pintura; un juego de sombras en el que, a través de capas en blanco y negro y de recursos como el reencuadre y la ocultación, se destacan algunos detalles para producir imágenes evanescentes y, en ocasiones, inalcanzables.

—El comisario David Barro habla de mensajes cifrados en tus pinturas, ¿Tienen que ver esos mensajes con lo que no se puede ver en los cuadros, con ese límite borroso en el que buscamos una respuesta o un final?

—Sí, en parte creo que tiene que ver con esa búsqueda de querer hacer evidente un enigma, pero creo que también tiene con ver con eso que él también dice de mi trabajo, de cómo retardo deliberadamente la percepción de la imagen y de cómo el tiempo se tensa, se expande, se intensifica. “Se contiene lo visible para trabajar la tensión de lo borroso, el limite donde resuena lo posible. Es la pintura como mensaje cifrado.” (David Barro. 2014 – Antes de Irse/40 ideas sobre pintura. Ed. Dardo).

—Tu participación en el montaje de las exposiciones suele ser muy intenso ¿a qué responde esa implicación?  ¿De alguna forma consideras que la exposición también forma parte de la obra de arte?

—Me interesa lo que sucede dentro de la pintura y en la manera en la que los trabajos, a través de los formatos y su disposición, dialogan entre sí y con el espacio. Por eso creo que es importante estar presente en el montaje, entender el espacio y generar un recorrido. Pensar los trabajos y cómo van a ser vistos, adaptarlos a la realidad del espacio expositivo en la búsqueda de un enigma.

—Los rostros desdibujados son otra constante en tu trabajo ¿Qué buscas dotándolos de ese anonimato?

Es verdad que en muchos de mis trabajos aparecen caras anónimas, rostros desdibujados. Personajes sin cara, retratos cancelados, gente de espalda, retratos velados en los que no se puede reconocer a la persona retratada, retratos en los que no se ve quién es el retratado ni qué es lo que está haciendo… pero al contrario de lo que me preguntas, creo que al hacer irreconocibles los retratos no pretendo dotarles de un anonimato sino al contrario, busco que la gente pueda identificarse con ellos y que no sean vistos simplemente como retratos; todos tienen su razón de ser, su historia.

—Puedes hablarnos un poco del proyecto con el que vas a estar presente en Arco 2014.

—Este año, a diferencia de años anteriores no he preparado un trabajo específico para Arco y se podrá ver parte de lo que he estado trabajando últimamente. Al no presentar un trabajo específico se dará una idea mucho más global de lo que busco, se podrá entender el momento en el que me encuentro y los cambios que se han dado en mi pintura en el transcurso del último año.

—De cara al futuro ¿qué proyectos tienes? ¿Sigues pensando en irte a vivir a Londres una temporada? ¿Qué crees que pueda aportar esa experiencia a tu trabajo?

—He organizado todo para mudarme a Londres después de Arco 2014. Creo que es importante salir de aquí y ver lo que sucede en otros lugares. Precisamente esa experiencia, y la  convivencia con otro entorno motiva una reflexión en torno al trabajo propio que contribuye a una mayor profundización formal y conceptual y al desarrollo de nuevos proyectos. Al principio tenía pensado desarrollar un trabajo concreto, pero ahora tampoco lo tengo tan claro… creo que me interesa más ver qué es lo que me aporta la experiencia y a partir de ahí empezar.

Deja un comentario y fírmalo con tu nombre o no saldrá

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: