Leopoldo María Panero, puño en alto, en una foto de Vega: “Je vais faire beaucoup de bruit”

Leopoldo María Panero en una foto de José Ramón Vega (captura de la portada de elpais.com).

Leopoldo María Panero en una foto de José Ramón Vega (captura de la portada de elpais.com).


A Francisco
Suave como el peligro atravesaste un día

con tu mano imposible la frágil medianoche
y tu mano valía mi vida, y muchas vidas
y tus labios casi mudos decían lo que era el pensamiento.
Pasé una noche a ti pegado como a un árbol de vida
porque eras suave como el peligro,
como el peligro de vivir de nuevo.
Leopoldo María Panero

Por ELOÍSA OTERO

Ha muerto Leopoldo María Panero. Hace dos años largos pasó por la Feria del Libro de León, donde participó en una charla con Antonio Gamoneda que muchos todavía recuerdan. Fue en esos días cuando Vega se lo topó sentado en una terraza de la Plaza de las Palomas. “¿Te puedo hacer una foto?”, le preguntó. El poeta asintió, levantó el puño izquierdo manteniendo el cigarro entre los dedos y Vega disparó. Esa magnífica foto, de alguna manera, traspasó fronteras y se convirtió en reconocible y emblemática.

Este jueves ha muerto Leopoldo María Panero y distintos medios han empezado a reproducir la foto sin firmársela a Vega (aunque también hay que subrayar que en El País digital, donde está siendo foto de portada en el momento de escribir estas líneas, sí se la han firmado).

Cuenta Vega que “El desencanto” de Jaime Chávarri fue una película que le arrebató. “Años más tarde llegó “Después de tantos años”, de Javier Franco, otra joya. Creo que son las dos películas, documentales o lo que sean, que más me han influido del cine español”.

A muchos también nos pasó eso mismo. “El desencanto” (1976) fue la primera película en España de lo que en Francia se conocía como cinéma vérité, cine de la realidad. Nos tocó. (Leopoldo María decía que le gustaba más “Despues de tantos años” porque era… en colores).

Leo en la noticia de El País que Leopoldo María Panero “no tenía a nadie”. Leo también que deja a su muerte “al menos, un poemario inédito que tal vez se titule La rosa enferma. Huerga y Fierro, su editorial de los últimos años, pensaba publicarlo el próximo otoño”.

Sé que ese libro, con ese título, La rosa enferma, lo presentó Panero hace un par de años a un premio de poesía en León. Necesitaba dinero y un escritor de la ciudad le animó a participar en el concurso. Pero no le dieron el premio que, inexplicablemente, se declaró desierto (todo apuntó entonces a que el Ayuntamiento de León pretendía de esa forma ahorrarse el pago de la cuantía del galardón).

En junio de 2011 el periodista Fulgencio Fernández contaba así la intervención de Leopoldo María Panero en la Feria del Libro de León::

“(…) desplegó en su presencia todo el catálogo de excentricidades que muchos esperaban. Llegó una lectora y se fue con ella a tomar café, se quedó solo esperando a que acabara la mesa redonda previa y se convirtió en un show, le pedía al moderador dinero para un taxi, hablaba cuando quería y de lo que quería y arrancaba una cerrada ovación al recitar un poema de memoria. Alguien quiso ver que “se utilizaba” a un hombre enfermo y Gamoneda salió al quite. “Los poetas escribimos y vamos a los actos como somos. Un poeta cojo sube al estrado cojeando y lee como un poeta cojo, un poeta loco participa en un acto como un poeta loco, lo que no tiene nada que ver, en el caso de Leopoldo María, con que sea un poeta supremo”.

Germán Labrador Méndez, en el libro “Letras arrebatadas. Poesía y química en la Transición española” (Devenir, 2009), le dedica un capítulo imprescindible que arranca con estas palabras:

“La gran popularidad de Leopoldo María Panero no se corresponde con una igual consideración crítica de su obra. Introducido en el Parnaso literario en calidad de bufón, su presencia en medios de comunicación, revistas, programas televisivos y festivales de poesía se mueve entre la fascinación que produce su personaje y la atención que despierta su leyenda. Leopoldo María Panero, a día de hoy, es casi trendy e incluirlo en el cartel de algún evento le garantiza cierto aire de vanguardia, a pesar de que después nada asegure que el poeta cumpla con el cometido que se le asigna. Se trata tal vez del poeta más entrevistado de la historia de la literatura española, sus continuas declaraciones en diversos medios escritos ofrecen material para un estudio específico, hoy repletas de boutades y de arrebatos, de supuestas incoherencias, que, sin embargo, no hacen justicia a la lucidez y la rotundidad con la que el poeta se expresaba en este género a la altura de 1980. Es posible que el Panero de incios de milenio sea una performance de sí mismo y juegue el papel de loco oficial del sistema de las letras españolas, pero, sin embargo, este ingreso en la esfera del espectáculo, cuyo momento culminante pudo ser su intervención en Crónicas Marcianas, no se acompañó de un conocimiento profundo de su obra, de su lectura atenta o de la interrogación por el contenido de su discurso. […]”.

Escojo un poema como despedida y homenaje, del libro Last River Together (Ayuso, 1980). Se trata del primer poema suyo que alguien me leyó y me tradujo hace más de 30 años:

Autour du poeme

Ici je dresse une poupee.
Mais quand l’instant se termine, je suis dejá prêta tomber là, nu
comme une poupée.

(Après je vais pleurer a l’ombre
de ma poupée, et je vais faire beaucoup de bruit.)

Ici le poeme se termine, ici
on expire, on dit toujours
le dernier mot: tu me condammès, tu me fais
jailliz entre tes mains, et tu m’etrangles, et je dis
cependant toutes ces choses a l’oreille
de ma femme que je t’offre, a laquelle on a promis
très petite qu’elle serait aventrée. C’etait
rien qu’une lesbienne, une femme pour jouer,
rien qu’une poupée desireuse d’etre
dans deux on trois lignes
dechirée. Comme on dechire les enfants,
les poupées, ton oubli déjà prêt.
Ici le poeme se termine: tout ce qui est leger doit tomber.

(Et Après je vais pleurer, sur la fenêtre,
devant les inconnus, et
je vais faire beaucoup de bruit).

Leopoldo María Panero
— — —
Textos relacionados:
Leopoldo María Panero, de pequeño.

Leopoldo María Panero, de pequeño.

Acerca de Eloísa Otero

Periodista y escritora leonesa.

  1. Excelente, amiga, muy bueno

  2. jose manuel

    Si, Felipe, comparto: es excelente, muy bueno, sube el listón en el cosmos poético

  3. Pingback: “La mirada cercana”, el libro que resume 30 años de retratos en blanco y negro de José Ramón Vega | Tam-Tam Press

  4. Pingback: “El legado de una tragedia”. 25 bandas internacionales en un disco homenaje a Leopoldo María Panero | Tam-Tam Press

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