No me gusta la ópera

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

“No me gusta la ópera y este es tal vez el disparador creativo más fuerte para que, desde hace seis años, cada verano, me interne en la bella ciudad portuguesa de Aveiro para jugar con Mozart, Pergolessi, Puccini, Menotti, Offenbach…”. Un nuevo artículo del director, dramaturgo y docente argentino afincado en Portugal.

Por CLAUDIO HOCHMAN

Nunca me ha gustado. No me toca. Nunca la pongo en casa. Y teatralmente me resulta un género duro, lejano, dos personas para decirse adiós demoran el tiempo más de diez minutos. No me atrae especialmente la música y me irritan las voces tan agudas.

No me gusta la ópera y este es tal vez el disparador creativo más fuerte para que, desde hace seis años, cada verano, me interne en la bella ciudad portuguesa de Aveiro para jugar con Mozart, Pergolessi, Puccini, Menotti, Offenbach… Entonces el gran desafío es hacer que el espectáculo me guste a mí.

Trabajo para que cada escena, cada segundo sea atractivo. Intento ir al centro mismo del sentido, recuperar la emoción y que cada instante esté lleno de teatralidad. No busco fuegos de artificio, sino verdad pura y dura, sea en el estilo interpretativo que elija. Juego con estéticas simples que apelen a la imaginación del espectador. Les propongo a los cantantes ir hasta el límite del riesgo corporal, siempre cuidando el rendimiento musical.

Este año hicimos La Flauta Mágica. Un clásico. Una marca. Como la Coca Cola, como Shakespeare. A diferencia de otros años, las entradas se vendieron rápidamente con mucha anticipación. Las marcas venden.

Durante el proceso de preparación, previa a los ensayos, la única imagen recurrente que me aparecía eran dibujos hechos por niños. Pedí para el primer ensayo rollos de papel y témperas. Con los papeles construimos la escenografía y el vestuario. Los cantantes pintaron antes y durante el espectáculo. Fui descubriendo los porqués de la elección estética. Los temas que toca La Flauta Mágica están cerca del universo de la primera infancia: relación de padres e hijos, la búsqueda del amor…

El resultado fue sorprendente y el público se sumó con entusiasmo a esta propuesta despojada, realizada con casi nada, pero llena de apuestas emotivas e imaginativas.

Una vez más, disfruté del proceso de creación de una ópera y estoy en condiciones de decir que la ópera me gusta cada más.

— — —
*
Claudio Hochman es director, dramaturgo y docente argentino, afincado en Lisboa.           

  1. Leonor Vila

    Excelente Claudio! Un cariño!

Deja un comentario y fírmalo con tu nombre o no saldrá

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: