Canciones de amor del verano del amor

Por CARLOS DEL RIEGO

Más o menos tal día como hoy de 1967 ‘quedaba inaugurado’ el Verano del Amor, la puesta en marcha de esa revuelta contracultural que fue la aparición de los hippies. Muchas canciones de aquella época siguen sonando, sobre todo las que trataban de amor.

San Francisco y el entonces irresistible atractivo del movimiento hippie, el ‘haz el amor y no la guerra’, la idea del festival rock, los alucinógenos y el amor libre, la sicodelia y el misticismo hindú, la vida bohemia y sin reglas, la fobia a la autoridad, y claro, la música; aquello de los hippies del 67 dio mucho de sí, tanto que esta palabra está aceptada en todos los idiomas con un significado concreto. Sí, hace medio siglo arrancaba oficialmente esa nueva sensación de la que hablaba Scott McKenzie en la emblemática ‘San Francisco’, un tema escrito por John Phillips, de The Mamas & The Papas, de una sentada y como reclamo para atraer público al iniciático Monterry Pop Festival, del cual era organizador; pocas corrientes juveniles y/o culturales han causado tanto revuelo e influencia como aquella. Como es sabido, una de las formas en que se materializó aquello fue la música, con grupos y solistas de gran carácter y canciones inolvidables; y como no podía ser de otro modo, el tema del amor sin límites, una de las premisas hippies, no deja de aparecer en los títulos más significados. Aquí van algunas de las grandes canciones de amor del verano del amor.

Los Beatles estaban en la cima de su creatividad en 1967, y para la causa del amor sin condiciones ni restricciones aportaron piezas ya convertidas en clásicos. Pero si hubiera que quedarse con una de aquel verano que expresara eso del amor y del sentimiento hippie, tal vez haya que mirar a la deliciosa ‘All you need is love’. Su estribillo es, más o menos, un patrimonio mundial, y su texto viene a decir que para conseguir todo lo que desees, todo lo que busques, todo lo que quieras…, todo lo que necesitas es amor. Como cualquier aficionado sabe, la presentación del tema se retransmitió a todo el mundo, con el cuarteto acompañado de una auténtica multitude de amigos y músicos de rock, transmitiendo así una idea de integración, de hermanadad, como si se tratara de una comuna hippie, a lo que contribuyen otros detalles, como el inicio con el himno francés o unas notas del ‘On the mood’ de Grlenn Miller. No cabe duda, cuando se habla de canciones de amor del señalado estío del 67, no hay otra más evocadora.

Y si la del cuarteto de Liverpool es la representación del amor más espiritual, el ‘Let´s spend the night together’ de los Rolling Stones sería la del amor más físico y material. Muy metidos en su papel de chicos malos con ganas de escandalizar, Jagger y compañía son explícitos: “pasemos la noche juntos (…), voy a satisfacer todas tus necesidades y sé que tú vas a satisfacer las mías”; consiguieron un gran éxito en las listas y más de una censura, puesto que a la sociedad de la época le costaba encajar alusiones tan evidentes, tan ‘inmorales’. Con gran presencia de las voces, el tema mantiene un ritmo vivaracho y una melodía que invita a sumarse, con ese ‘daba daba’ y la insistente repetición del título; es de las pocas de los Stones en que el piano tiene más protagonismo que la guitarra.

También aquel año mágico escuchó por vez primera la maravillosa ‘Ain´t no mountain high enough’. Escrita por Ashford & Simpson (esa pareja de lúcidos compositores), la presentó el enorme Marvin Gaye (acompañado por su malograda compañera Tammi Terrel) en la primavera de hace medio siglo. El amor del que habla esta canción es ingenuo, romántico, alegre, altruista: asegura que no habrá valle, ni montaña, ni río que “me impida llegar a tí”, ni viento, ni lluvia, ni frío, “si me necesitas, llámame”…, sí, un amor desinteresado. Todo ello flota sobre un vibrante arreglo en clave soul y rythm & blues a dos voces y un estribillo encantador que no pierde su atractivo por más años que pasen. Dicho sea de paso, Marvin y Tammi tenían mucha química en escena; como es sabido, ella se desmayó en sus brazos durante una actuación, muriendo de un tumor cerebral poco después con apenas 25 años; cuentan sus allegados que Marvin jamás superó este trauma.

‘Dame un poco de amor’ gritaban Spencer Davis Group. El ‘Gimme some loving’ es una de las canciones de aquel año que más versiones y recreaciones han visto. Compuesta por un jovencísimo Steve Windwood, cuentan que la hicieron a toda prisa; tiene un evidente aire soul gracias al órgano (la entrada no es totalmente original…) y un tono despreocupado y optimista que la convierte en apta para cualquier contexto y estilo. La letra también deja poco a la imaginación: “mi temperature está subiendo (…), tienes que darme un poco de amor  (…), me encanta lo que hiciste (…), me siento tan bien (…), lo hemos conseguido, eso sucedió (…) dame un poco de amor, todos los días”. Es, en fin, amor carnal…, y eso que el autor aun no era mayor de edad.

Realmente podrían citarse no menos de un centenar de canciones imperecederas que debutaron en el verano de 1967 (como las menos recordadas ‘Silence is golden’ de The Tremeloes o ‘Little bit o´soul’ de The Music Explosion, por citar un par), muchas de las cuales trataban el asunto del amor, un elemento imprescindible en el universo hippie, la ‘nueva vibración’ que tanto sorprendió al mundo en aquel momento.

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