Obras en piedra de Eduardo Arroyo, Jonás Pérez y Castorina toman asiento este verano en el Museo Evaristo Valle (Gijón)

Este domingo 14 de julio, a las 13.00 horas, el Museo Evaristo Valle, en Gijón, acoge la inauguración de “Piedra. Jonás Pérez / Eduardo Arroyo”, una muestra comisariada por Luis García Martínez, director del Departamento de Arte y Exposiciones del ILC, que rinde homenaje a dos grandes artistas amigos y vinculados a León recientemente fallecidos. Además, en el espacio La Ventana del museo, se podrá ver una escultura Sin título de la recordada artista astorgana Castora Fe Francisco Diego, Castorina, realizada en 1987 mediante el procedimiento de talla directa sobre un bloque de piedra moralina de la falda del monte Teleno.

Dentro del ciclo expositivo “Presencia-ausencia”, que el Museo Evaristo Valle viene desarrollando alrededor de destacados artistas plásticos ya fallecidos, se encuentra esta exhibición, que con el título de Piedra. Jonás Pérez / Eduardo Arroyo, permanecerá abierta hasta el 29 de septiembre. 

La muestra recoge 41 esculturas de Jonás Pérez (Valle de Mansilla, 1932-Robles de Laciana, 2017), así como 14 aguafuertes, estarcidos, litografías y xilografías y dos esculturas de Eduardo Arroyo (Madrid 1937-2018), descubridor y mentor, junto al comisario de la muestra Luis García Martínez, del arte primitivista de Jonás. La exposición pretende exaltar, reconocer y homenajear a Jonás Pérez, arropado por una pequeña selección de piezas del propio Arroyo, siendo su hilo conductor la piedra, como soporte de la obra de ambos artistas.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Arroyo y Jonás, una amistad creadora

Exiliado en París en 1958, Eduardo Arroyo se convirtió en uno de los máximos exponentes de la figuración narrativa europea frente a la abstracción dominante en la época, desarrollando una pintura crítica con la situación política española del tardofranquismo, el papel del artista y la vigencia de unos lenguajes de vanguardia que se habían vuelto convencionales. Artista multidisciplinar (pintor, escultor, periodista, escritor, escenógrafo…), se reintegró en el circuito artístico nacional en la década de 1980 y en 1982 se le otorgó el Premio Nacional de Artes Plásticas.

A principios de los años 90, Arroyo comenzó a buscas por talleres de toda Europa viejas piedras litográficas, que intervino durante un proceso de tres años, dando como resultado 102 estampas que integran iconos empleados a lo largo de toda su carrera sobre los diseños originales de las planchas. Con ello rindió homenaje al descubridor de la litografía, Aloys Senefelder, cuando se cumplían 200 años de su invención en 1996.

También a comienzos de los años 90, Arroyo regresó al pueblo leonés de Robles de Laciana, lugar al que le unían vínculos familiares y en el que tenía una casa donde pasaba largas temporadas. Allí descubrió el quehacer artístico y se convirtió en mentor de su vecino Jonás Pérez, obrero jubilado que empezó a trabajar la piedra de forma autodidacta cumplidos los sesenta años, empleando la talla directa incluso en materiales de gran dureza, que revelan el proceso de creación de unas obras de tratamiento esquemático y simplificación formal en los volúmenes.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

El material con el que Jonás trabajaba era residual: rocas, piedras y cantos rodados que le regalaban amigos o que él mismo se encontraba, seleccionados por medio de un proceso complejo que implicaba el descubrimiento de la potencialidad expresiva de la materia en sí misma, dando lugar a una rica y sugerente iconografía en que la mujer, el hombre, los animales, la naturaleza, el amor o la muerte, entre otros, son sus protagonistas, con el sentido del humor siempre presente en ellos.

Después de un riguroso estudio y catalogación por parte de Luis García Martínez, la obra de Jonás fue presentada por primera vez en 2011 en la muestra El primitivismo poético del Instituto Leonés de Cultura de la Diputación de León, institución que colabora en esta exposición junto con los herederos de Jonás y Arroyo.

Castorina y la obra escondida en la piedra

“Sin Título” (1987), escultura de Castorina.

Castora Fe Francisco Diego (Astorga, 1928-2019), conocida en el ambiente artístico como Castorina, formó parte del grupo de artistas españolas que renovaron la escultura figurativa en la segunda mitad del siglo XX. Tras una primera vocación musical, con 26 años inició sus estudios artísticos en Astorga y entre 1955 y 1959 asistió con matrícula libre a la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, cursando al mismo tiempo estudios en la Escuela de Artes y Oficios. Una estancia en París en 1962 en el taller de monsieur Camat, dedicado a la restauración de obras del palacio de Versalles, y otra en Barcelona, entre 1963 y 1965, donde se especializó en la talla directa y el sacado de puntos, fueron junto con la etapa madrileña sus únicos años lejos de su ciudad natal, donde desarrolló la totalidad de su vida y obra.

Partiendo de la tradición en la que se integran autores como Auguste Rodin, Henri Matisse, Pablo Picasso, Henry Moore o Manolo Hugué, reinterpretada con un lenguaje propio y un enfoque original, al que se suma la acusada influencia que las culturas primitivas, y concretamente la precolombina, tuvieron en la plástica del siglo XX, la escultura de Castorina presenta unas características constantes: la esencialidad de las formas que en algunos casos bordea la abstracción, la importancia del bloque como referencia directa del origen de dichas formas, el intenso sentido plástico de los volúmenes y la reivindicación de los procesos artesanales de talla directa.

Así, en piezas como Sin título que ahora se presenta en el espacio La Ventana del Museo Evaristo Valle, Castorina tomaba como punto de partida el material encontrado, el bloque de piedra, en un planteamiento que la aproximaba a Miguel Ángel, uno de los creadores que más admiraba: eliminar del bloque lo que le sobra para encontrar la forma y descubrir la obra y la belleza interior que la piedra esconde, enmarcada siempre dentro de la ternura y hondura que toda su producción encierra.

La presentación de esta pieza, el domingo 14 de julio, contará con la presencia de Luis García Martínez, director del primer catálogo razonado de la obra de Castorina, editado por el Instituto Leonés de Cultura (Diputación de León).

Museo Evaristo Valle (Gijón)
Inauguración: domingo, 14 de julio, 13:00 h

“Piedra. Jonás Pérez / Eduardo Arroyo”
41 esculturas de Jonás Pérez
14 grabados y dos esculturas de Eduardo Arroyo

Espacio “La Ventana”
Castora Fe Francisco Diego Castorina
Escultura: Sin título” (1987).
Piedra moralina del Teleno (43 x 21 x 13,5 cm). Colección de Arte de la Diputación de León

Acerca de Eloísa Otero

Periodista y escritora leonesa.

Deja un comentario y fírmalo con tu nombre o no saldrá

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: