Un viaje a los ancestros con Álvaro Laiz

El artista Álvaro Laiz, en la exposición que ya se puede ver en Freijo Gallery. © Laura Tomillo.

El artista multidisciplinar lleva su proyecto ‘The Edge’ al espacio madrileño Freijo Gallery, donde narra este “road trip” en el que funde ciencia y arte en una investigación con origen en el estrecho de Bering.

Por SERGIO JORGE

Hay mucho de búsqueda, de investigación, de labor previa y estudio en el trabajo de Álvaro Laiz. Pero también de encuentro, de conocer sobre el terreno todo lo aprendido antes, de caminar y de escuchar. Y, por supuesto, de derribar estereotipos y prejuicios. Su forma de trabajar y expresarse hay ido evolucionando, como una metáfora de lo que realmente pone en el foco, tanto físico como mental. Su penúltimo resultado es ‘The Edge’, que se puede visitar hasta el 30 de diciembre en el espacio expositivo Freijo Gallery (Madrid).

Este artista multidisciplinar leonés propone una especie de “road trip”, como él mismo lo argumenta, un viaje que se inicia en el estrecho de Bering que finaliza en la Tierra del Fuego y que va más allá de una muestra artística, porque hablar de fotografía o vídeo es quedarse muy limitado en la definición. Álvaro Laiz lleva varios años investigando el camino que emprendieron las poblaciones paleosiberianas desde Asia hacia América, convirtiéndose hace más de 20.000 años en los primeros pobladores del continente americano.

Es por tanto una combinación entre historia, genética y arte en la que Laiz utiliza la fotografía “como una herramienta”, un lenguaje propio en el que se siente muy cómodo al poder plasmar su ambicioso y exhaustivo trabajo que ya pudo contemplarse antes en el Museo Universitario de Navarra y que se inicia con la beca National Geographic de Exploración.

Imagen de la exposición en la sala madrileña © Miguel Ángel García

Porque Álvaro Laiz es Fellow de National Geographic Storytelling desde 2021, pero la investigación previa para realizar ‘The Edge’ y después lograr la ayuda de este organismo se inicia mucho antes, con reconocimientos como en los Sony World Photography Awards. Todo comienza en el lejano estrecho de Bering, donde hace miles de años los miembros de la tribu Chukchi iniciaron su viaje hacia América y Laiz reconstruye ese épico trayecto.

Este trabajo va más allá de un retrato histórico, ya que es una investigación sobre los ancestros de esta tribu, que se representan en los ahora moradores de esta zona tan apartada de Asia, pero también sobre cómo la genética ha demostrado que son el origen de muchos de los pobladores de lo que ahora llamamos EEUU o América del Sur. Y para ello, Álvaro Laiz ha realizado varios viajes para conocer cómo son ahora los Chukchi o los navajo en Arizona, Utah, Nuevo México y la Cordillera de los Andes en Perú gracias a una beca de la Universidad de Navarra.

Sus expediciones a sitios tan inhóspitos como el estrecho de Bering o anteriormente al mar de Japón para estudiar e ilustrar al pueblo udegue y la búsqueda del tigre Amba, que después se tradujeron en el proyecto ‘The Hunt’, poco tienen que ver con los reportajes periodísticos de la actualidad, en los que se llega, se cuenta y se va. Álvaro Laiz estudia y planea pormenorizadamente qué es lo que quiere hacer cuando va a un lugar, pero se toma un tiempo considerable para “estar en el sitio, conocer el lugar”. “Por ejemplo, en Rusia las primeras tres semanas fueron así, de tomar un tiempo para que la gente te invitara a su casa”, explica. “La investigación previa es fundamental, aunque luego llegues al sitio y todo lo que hayas conocido por internet y por los libros salte por los aires, entonces ves que no cuadra lo que has leído y lo que ves en el sitio, muchas veces suele haber mucha diferencia”. Es ahí donde reside una de las claves del trabajo de este artista visual, mucho más cercano a la etnografía y al estudio que al puro periodismo, por más que fuera su formación inicial, ya que quiere ante todo conocer ampliamente todas las aristas de la historia que se había propuesto para que sea lo más completa y profunda que se pueda.

Una de las obras del proyecto ‘The Edge’. © Álvaro Laiz

Su método de trabajo incluye que después de esas semanas de toma de contacto, vuelve al tiempo a ese lugar, donde ya “no es un extraño, la gente te conoce, te abre las puertas de sus casas, porque volver es para mucha gente como una muestra de interés y es más una relación personal”. “Suele variar mucho la idea que tienes cuando vas respecto a la que terminas haciendo”, añade Laiz, recordando cómo el proyecto ‘The Hunt’ fue variando hasta convertirse en un libro, pero también con su vertiente más documental, como se pudo ver en la Fundación Cerezales Antonino y Cinia. “Es como llegar a una casa de un desconocido, no llegas y de primeras te pones a rebuscar en los cajones de la gente, sino que saludas y te tomas tu tiempo para conocerlos y para que te conozcan, ahí empieza a haber un intercambio, y eso requiere un tiempo y una confianza”, amplía.

Ese contacto con el pueblo Chukchi también es una evolución en su trayectoria, porque no solo hay documentación para conocer cómo son quienes habitan el estrecho de Bering, sino que además hay una colaboración con genetistas y científicos para mostrar precisamente cómo transcurre el devenir de la Humanidad en su tránsito hacia América y cómo se puede ver la huella de estos viajeros 20.000 años después a ambas partes del estrecho. “No deja de ser una metáfora de lo que es el ser humano”, añade Laiz, quien reconoce que quedó impresionado al descubrir el paso que hizo este pueblo “desde el estrecho hasta Tierra de Fuego en menos de 800 años por un continente totalmente despoblado, y por primera vez se podía trazar, se podían mapear estas migraciones”. “Hay huellas arqueológicas que en muchos casos están sumergidas por el mar y están si descubrir, pero con la genética de poblaciones tienes un mapa bastante preciso, porque no tenemos las huellas arqueológicas pero sí las de los descendientes o contenedores de esos mapas vivientes a través de esos marcadores genéticos con los que podemos averiguar cuándo y dónde se subdividieron en otros”, detalla.

“Me parece muy interesante aportar un enfoque visual o más artístico sobre el tema, y de ahí viene el salto al otro lado, porque en un principio era solamente una historia circunscrita al estrecho de Bering y se convirtió en una especie de road trip, de norte a sur”, profundiza Laiz, que da la clave así de cómo lo que se muestra ahora en Madrid y previamente en Pamplona es el resultado de su investigación previa, pero también de cómo tuvo la oportunidad de conocer “la forma de entender la vida y los enfoques de la gente, de cómo todos los ancestros están en ti mismo”. “Las dos versiones aparentemente contrapuestas, como son el conocimiento empírico y científico y la poética con las leyendas de los Chukchi, se hermanan y se convierten en las dos caras de la moneda”, ahonda el autor, quien subraya que “de ahí devino este tipo de retratos que están jugando un poco con esa multidimensionalidad que ellos proponen, en la que no eres una sola persona, sino que confiere el espíritu de muchos de nosotros”.

“Creo que el arte, igual que las ciencias, son herramientas de conocimiento, son fórmulas de acercarse a algo que no entiendes para desmontarlo, volver a montarlo y explicárselo a ti mismo y a los demás”, especifica Laiz, para el que igual que las tribus no se desvanecieron, sino que “están mutando, también el lenguaje lo hace, porque está vivo, muta”. De ahí que “contar las historias desde múltiples puntos de vista enriquece mucho la comprensión del mundo, y da más opciones para investigar y para avanzar”.

En este transitar entre el pasado y el futuro en que se ha convertido la trayectoria no es de extrañar que uno de sus últimos proyectos sea participar en The World Today 10k+, en el que se incluyen 138 fotógrafos y fotógrafas emergentes de los cinco continentes reunidos por Obscura DAO para ilustrar el siglo XXI mediante sus recuerdos, pero también con sus vivencias y deseos, y todo ello con la tecnología NFT para posibilitar su difusión y la seguridad digital mediante el encriptado de todas las imágenes. Sus obras participantes se pueden ver en su página web, donde se ve a un pequeño Álvaro Laiz que quizá ya soñaba con realizar los viajes que ahora proyecta entre lo terrenal y lo cósmico, como recientemente apuntaba El Cultural.

Deja un comentario con tu nombre

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.