Graciela García Robles pinta a la vera del Torío

ENTREVISTA con GRACIELA GARCÍA ROBLES, pintora:

“UN PUEBLO DEL TORÍO ES… UNA INTUICIÓN DE AVENTURA”

La artista de San Feliz descubre con sus acuarelas rincones inéditos de la ribera en la galería Ármaga.

“Antes de empezar a pintar, observo durante largo rato hasta que conecto con una parte del paisaje. Entonces es cuando empiezo a pintar; no por atraparlo, sino por sentirlo, por conocerlo mejor”.

Por ELOÍSA OTERO
(Publicada en La Crónica de León)

La sala de arte Ármaga (que gestionan Asunción Robles y Marga Carnero) apuesta por una joven creadora leonesa que, además de pintar, practica la joyería textil, ilustra libros y trabaja en el taller de vidrieras del artista Luis García Zurdo, su padre. ‘El Valle’ es el título que Graciela García Robles (León, 1981) ha dado a su primera exposición individual, en la que ha trabajado durante el último año, buscando acercarse al paisaje solo con papel, pigmento y agua, es decir, “en su mismo lenguaje orgánico”.

— ¿Qué te lleva a estudiar Bellas Artes, a escoger este camino?

— Llevaba tiempo pintando, me gustaba, y desde fuera me animaban. Lo que siempre me ha gustado de esto es la intimidad que se crea cuando trabajas, esa soledad tan intensa que está llena de percepción.

—Ahora que hay tantas formas de trabajar con la imagen… ¿por qué la elección de trabajar con la pintura, por qué la acuarela?

—La acuarela ha sido un descubrimiento. Los materiales son parte de la composición y del contenido o mensaje de la obra, y yo no pienso en una temática y a continuación lo desarrollo en el taller, sino que veo el tema, y quiero pintarlo. Las acuarelas de esta exposición son paisajes. Antes de empezar a pintar, observo durante largo rato hasta que conecto con una parte del paisaje. Entonces es cuando empiezo a pintar; no por atraparlo, sino por sentirlo, por conocerlo mejor. Los materiales de la acuarela son sencillos: papel, pigmento, agua… me permite acercarme al paisaje en su mismo lenguaje orgánico.

—¿Cómo describirías lo que haces?

—Siento mi trabajo como una labor de observación. Observar algo de fuera que me mueve por dentro.

—¿Siempre es la naturaleza lo que te mueve?

—No, no siempre, pero es donde he encontrado mayor intimidad y espacio para desarrollar una obra que empieza.

— ¿Qué es ‘El Valle’?

— Describo mi entorno inmediato, en él están mis primeros pasos como persona y como pintora. Es un punto de partida, donde está la raíz… Es convivir con algo querido, en parte porque es conocido y me constituye, reconocer el propio entorno y sentirme parte. Por otro lado es regreso, porque son obras hechas después de mis estudios en Bellas Artes, y es como volver a mirar el mismo lugar después de un viaje o una vivencia que ha marcado una evolución. Es empezar una “carrera” pictórica (al ser la primera exposición individual), por tanto, un paso hacia adelante, pero mirando el lugar de donde vengo, también como un agradecimiento a quienes me han ayudado.

—Te refieres sin duda a San Feliz de Torío. ¿Cómo describirías un pueblo leonés de la ribera con un nombre tan espléndido? ¿Hace San Feliz honor a su nombre?

—Me refiero en general al valle del Torío, pero sí, supongo que en particular a mi pueblo. ¿Cómo lo describiría? Para mí es mi infancia, los veranos con la bici y el río, la huerta de mis abuelos (la risa de mi abuelo)… ¿Que si hace honor a su nombre? Bueno, yo creo que se tiende a encontrar más fácilmente la felicidad en un pueblo, al menos en teoría. La ciudad se entiende como algo más impersonal. En fin, un pueblo del Torío para mí es… un lugar amable, de paisaje suave con las montañas al fondo como una intuición de aventura.

—Ser hija de un artista muy especial, como Luis García Zurdo, supongo que por una parte ayuda —su magisterio, su criterio, su complicidad crítica…— y por otra quizá pueda asustar un poco. Contabas que él te ha ayudado a seleccionar la obra para esta exposición

—Sí, me ha ayudado a seleccionar la obra porque es quien mejor conoce mi pintura y me gusta que tome parte en lo que hago. Confío en su crítica y para mí un cuadro no está terminado hasta que no él no lo ve y da “luz verde”. (Puede estar terminado para mí, pero es como el ensayo general antes de un estreno). Respecto a lo de asustar un poco… Un trabajo artístico, por llamarlo de alguna manera, es un reflejo de la propia identidad, incluso para algunos una búsqueda… por eso compararse sería una pérdida de energía y de tiempo. Cada persona aporta un “material” diferente, y en parte viene dado. Esforzarse siempre es bueno, querer conocerse mejor, saber hasta dónde llegan los propios límites… y para mí lo más valioso es querer y tratar de ampliarlos…

—Y es una suerte tener a un maestro al lado.

—Sí, yo también admiro la trayectoria de mi padre, su honestidad como persona, que se ve en su trabajo, siempre Nuevo, nunca “cómodo”… Lejos de las supuestas opiniones (es algo en lo que no piensa mientras crea)… Eso tiene mucho de Libertad y Valentía.

—Al afrontar tu primera exposición individual, con obras realizadas en el último año, ¿te propusiste trabajar obra nueva, expresamente para esta muestra?

—Efectivamente, es obra de este último año… y no, no ha sido solamente para la exposición, porque hubiese pintado de todas formas, pero al tener una fecha cerrada, he trabajado con más dinamismo y tal vez con más “pulso”, con más responsabilidad o concentración.

¿Cómo ha sido y a dónde te ha llevado este trabajo?

—Ha sido un trabajo de investigación, una combinación de “técnica aprendida” en la carrera y en el camino que he empezado como pintora, pero también de liberar ciertas “reglas” o supuestos que se adquieren en ese período de formación…

—La poeta Olvido García Valdés definía un poema como “un lugar raro en el que se guarda la vida”. ¿Qué es para ti un cuadro?

—Respondo a una cita con otra. En este caso, de Picasso: “el Arte es una mentira que nos cuenta la verdad”.

—¿Colaboras con otros artistas?

—Ahora tengo un proyecto con unos chicos de Asturias, algo que está en gestación… En mis horas de “trabajo personal”, hay silencio pero no vacío. Soledad, pero no aislamiento.

—Las redes sociales, Internet… ¿te facilitan la colaboración, la comunicación, o la interacción con otros creadores de distintas disciplinas?

—Mira, ahora estamos hablando, jeje! [esta entrevista se ha realizado a través del Facebook en varias sesiones nocturnas]. Hago lo que puedo, cada forma de comunicación tiene sus ventajas… Sin duda, en inmediatez y comodidad gana esto. Cualquier intento de comunicación está vivo. Hasta cuando no llega a su destino, como una carta extraviada o un mensaje en una botella… o un grito. Viaja hasta que alguien lo libera y lo interpreta. O no…

—¿Piensas que León es un buen lugar para desarrollar una labor creativa?

—¡Sí! A mí me gusta León! Es una pregunta difícil, porque para desarrollar una labor creativa lo que cuenta es la idea y quién la genera; el lugar puede ayudar, por supuesto, incluso condicionarlo, sí, me doy cuenta de que sí es importante… En este sentido, León es un lugar con peso Histórico, tal vez por esto tiene un cierto tono… ¿evocador? Eso cuando no estás dando una vuelta y descubres que han reventado una plaza o que han tirado una casa que siempre mirabas cuando pasabas por esa calle, porque estaba allí mucho antes que tú y te observaba solemne y cercana, digna, aún casi en ruinas. En León se tiende a socializar, te encuentras con conocidos y amigos por la calle… en ese sentido creo que hay cierto trato social más próximo que en una ciudad más grande. Por otra parte, tal vez haya que estar más alerta a no conformarse con lo bueno conocido, y no perder las ganas de aprender, de explorar…!

—¿Crees que el espacio expositivo debe estar en relación con la obra?

—Una buena Obra de Arte debería encajar en cualquier lugar, aunque esto también tiene miga, porque hay parámetros cronológicos, culturales… Humm… se va definiendo esto: una buena Obra de Arte tiene vigencia siempre, por lo tanto puede funcionar en cualquier lugar; lo que tal vez no acompañe siempre sea su interpretación por parte del público, lo cual indica que hay que elegir el lugar donde se expone una obra, porque nadie está preparado para todo… Hay una parte del Arte que siempre llega, si existe sensibilidad. Puedes ver una obra de teatro en ruso y “no enterarte de nada” pero emocionarte. Eso es lo que mueve el Arte, ¿no? Pensamiento, Emoción, Belleza (no como “belleza formal”, claro)…

Acerca de Eloísa Otero

Periodista y escritora leonesa.

Un Comentario

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