Cristina Mateo: “No me comparo con Guy Martini ni con Calixto Bieito”

Cristina Mateo, coordinadora del Festival Internacional de las Artes de Castilla y León (FÁCyL) de Salamanca.

Cristina Mateo, coordinadora del Festival Internacional de las Artes de Castilla y León (FÁCyL) de Salamanca.

• “Confiamos que la presentación de Mika en Salamanca sea una clase global, un espectáculo de la cultura global”

• “Queremos que FÁCyL sea una ventana de Castilla y León al mundo basada en los valores de vanguardia y tradición”

• “Yo no diría que esta edición del festival sea una ruptura total con lo anterior”

• “Intentamos que el festival acoja la conciencia de que la creación es un lujo que implica un largo proceso creativo”

• “La apuesta este año, iniciada en gran medida en la pasada edición, se basa en la música, las últimas tecnologías, la creación y la educación”

• “Con ‘Destino FÁCyL’ estamos aunando turismo, cultura, patrimonio y gastronomía”

Por ISAAC MACHO

La 9ª edición del Festival de las Artes de Castilla y León (FÁCyL) arranca este jueves, 6 de junio, en Salamanca, y se prolongará hasta el próximo martes día 11.

Su coordinadora, Cristina Mateo, acude a la entrevista con un guión cerrado: defensa a ultranza de los planes de la Consejería de Cultura y su titular, Alicia García, respecto al festival, y convencer al mundo de que el arte no es un single sino un pack, envuelto en celofán, que sabe también a turismo, patrimonio y gastronomía. Su formación en Londres, y su dilatada experiencia en los campos de la promoción estratégica y consultoría, avalan su discurso de marca en un festival descabezado: rentabilizar la cultura. “En eso estamos”, sintetiza.

—La protagonista de FÁCyL 2013 es la música. Háblenos de Mika.

Esperamos que entusiasme. Como artista internacional, un pope de alta calidad artística, cuenta con muchísimos seguidores y esperamos que aúne a públicos intergeneracionales, padres e hijos. Confiamos que la presentación de Mika en Salamanca sea una clase global, un espectáculo de la cultura global. Confiamos en que ese fervor lo traslade a un auditorio como el de Salamanca.

Mika (8 de junio).

Mika (8 de junio).

¿Qué otros grupos musicales estarán en el festival?

En algún sitio he leído que la programación del FÁCyL era concisa y ecléctica. Suscribo esa definición. De los grupos internacionales  destacaría a Toni Zenet, muy conocido por esa original propuesta musical que hace de las coplas, y de entre los triunfadores españoles, en toda la extensión de la palabra, hablaría de Supersubmarina, y la banda La M.O.D.A., que es de Castilla y León. En la programación contamos con esa escena más pop juvenil, pero ya establecida y, cómo no, artistas de mucha trayectoria como Sr.Chinarro, Henry Cole y el grupo The Afrobeat Collective, basado en percusión y ritmos africanos, orientado a las convocatorias de la plaza Mayor.

Juan Perro actuará en el CAEM y esperamos mucho de un concierto que se celebrará en la plaza Mayor, BeGun, que hace sesiones de Dj, y que lo vamos a combinar con proyecciones de videomapping que, a buen seguro, sorprenderá a los asistentes ya que a un escenario natural como el de la plaza Mayor sumará la proyección de imágenes impactantes mientras se escuchan multitud de sensaciones musicales y de otro tipo…

La M.O.D.A. (11 de junio).

La M.O.D.A. (11 de junio).

—¿Qué es “FÁCyL Pro”?

—Es una sección, quizás, de menos relumbrón mediático que otras, a la que queremos que asistan tanto profesionales como personas interesadas en las nuevas tecnologías o la creación, y que aprendan de los propios creadores. En ese apartado podemos contar con gente como Guillermo García Carsí, creador de “Pocoyó”, Tadeo Jones y también talleres especiales para adolescentes en los centros cívicos, relacionados con el proceso de la animación en “stop-motion”,  “El show de la plasti”, o “Pon el sonido digital en tus manos”. Creo que esas ofertas van a ser muy importantes, sobre todo, para que los jóvenes aprendan lo que implica la creación y, seguro, que les hará ser consumidores más discernientes en el futuro.

—¿Hará buenas migas “El pincho FÁCYL” con las sugerencias escénicas?

—Sí, claro, el maridaje será perfecto. “El pincho FÁCyL” lo que hace es ilustrar la forma en que el sector hostelero se está volcado con el festival que tiene lugar en una ciudad patrimonio mundial donde la gente se va a estar moviendo constantemente por sus calles.

—Qué queda de aquel festival que, en sus comienzos, quería emular a los de Avignon y Edimburgo?

—Ese objetivo no se ha perdido, aunque esos certámenes estén más consolidados. Crear un festival y consolidarlo es tarea de tiempo y una de los cometidos es convertir al acontecimiento cultural en un punto tractor para un destino…, precisamente, este año, nosotros hemos elegido el nombre de “Destino FÁCyL”, porque queremos que sea casi más importante el destino que el festival en sí mismo. Esta reorientación es fruto de analizar cómo los eventos también se están conceptualizando en este tiempo y hora. Ya no podemos pensar que un evento es echar a la máquina de inversiones todo lo que sea necesario para causar un efecto ¡guau!, sino que se trata de ofrecer un contenido que responda a la propia identidad de ese territorio y hacer esa mezcla en tiempos de crisis, que es complicado. Yo creo que la apuesta sostenida de la consejera de Cultura, Alicia García, por la continuación del festival es acertada porque, además, se orienta a audiencias que, quizás, antes pasaban desapercibidas como puedan ser el público de Madrid. Queremos que FÁCyL sea una ventana de Castilla y León, como parte de una apuesta por valores como la vanguardia y la tradición para posicionar a Castilla y León en el mapa de eventos.

—Por lo que dice, ¿una ruptura total con el pasado?

—Yo no diría que sea una ruptura total con lo anterior. Creo que continúa con la reorientación de la pasada edición en la que ya se puso cierto énfasis en la parte musical. Este año se han enfatizado más esos aspectos, se han incorporado elementos nuevos de participación ciudadana y se ha hecho hincapié en la parte profesional-educativa orientada a los adultos, pero también a los adolescentes. Eso es importante para formar futuros creadores, futuros consumidores porque, al final, los consumidores somos, en muchos casos, los creadores y viceversa. Entonces, caminamos para que esa dicotomía ya no exista en la era digital.

Supersubmarina (7 de junio).

Supersubmarina (7 de junio).

—¿Cómo se consigue la participación ciudadana?

—Estamos ante un festival donde, salvo citas muy concretas que tienen lugar a puerta cerrada, la mayoría de los espectáculos ocurren en la calle y, por tanto, están invitados todos. Eso significa un lugar de encuentro, un lugar de recorridos, un espacio en el que van a ocurrir cosas… Tenemos una iniciativa que se llama “open MIC” que permite, con una frescura y una relativa espontaneidad, que gente en muchos casos profesional, pero en otros casos amateur, exhiba su talento y rompa ese miedo escénico que puede producirse entre el artista y el consumidor. Eso es el FÁCyL…, sesiones de Break Dance en las que participa activamente la asociación juvenil Break Dance de Salamanca y que buscan implicar a todo el mundo, que se sensibilice…, porque todos en el fondo somos hacedores del FÁCyL.

—¿Llegarán los aromas del circo artístico a barrios como Buenos Aires, Zurguén, San José o los Pizarrales, etc.?

—Gran parte de la actividad didáctica tiene lugar en los barrios. Nos importa mucho que no se quede nadie sin saber qué está pasando en la ciudad. Algunas asociaciones vecinales también han mostrado su interés en hacer actividades coincidiendo con el FÁCyL, una especie de polifonía que lo envuelva todo.

The Freak Cabaret Circus & Rayuela (7 de junio).

The Freak Cabaret Circus & Rayuela (7 de junio).

—En el terreno artístico, se dice que es más FÁCyL comprar que crear. ¿Dónde está usted?

—¡Uf!, complicado… Es necesario formar en el valor de la creación y esto va dirigido tanto a los creadores como a los consumidores porque hay que saber apreciar las cosas, el esfuerzo y el proceso. Creo que muchas veces olvidamos que detrás de un producto hay un desarrollo, que lleva su tiempo y mucha preparación. Para eso necesitamos consumidores capaces de discernir, consumidores con criterio y creo que ahí hay que centrar el debate. Desde la humildad más absoluta en la medida de lo posible, intentamos que el festival acoja esa conciencia, el convencimiento de que la creación es un lujo que implica un largo proceso creativo.

—Y, ¿más barato?

—Depende, depende… En algunos casos puede ser más barato comprar arte que crearlo, pero lo realmente importante es ser conscientes de que hay un proceso en la creación y ser capaces de mostrarlo. Puede haber situaciones donde, quizás, sea lo más adecuado comprar pero siempre y cuando se sepa lo que implica ese camino. Yo no descartaría una u otra opciones, ambas posturas pueden ser acertadas.

—¿Se puede afirmar que el festival nació como una manera de pagar una deuda política a Salamanca, sin planificación adecuada, como una forma de equilibrar cierto tipo de oferta regional? ¿Realmente hay un proyecto detrás de este festival?

—No soy consciente de que eso sea así y desconocía ese debate. En mi opinión, el festival es una oportunidad para Castilla y León y para Salamanca. Es una ocasión óptima para que la ciudad disponga de una cita cultural durante 6 días, preámbulo además de las fiestas patronales.

BeGun (9 de junio).

BeGun (9 de junio).

—Durante las pasadas ediciones, el FÁCyL fue un portal abierto a Europa y al mundo para las compañías de Castilla y León, a través de una coproducción con la Fundación Siglo, pero este año esas aspiraciones se han roto. ¿Qué ha pasado?

—La apuesta este año, iniciada en gran medida en la pasada edición, se basa en la música, las últimas tecnologías, el proceso de creación así como la educación para las nuevas generaciones en estas modalidades artísticas. Es cierto que en esta ocasión no hay una coproducción, aunque sí contamos con exposiciones, artes escénicas, y lo que llamamos “spoken word” de literatura… Hemos considerado que la programación con estos ejes era la adecuada.

—El certamen trae gente, dinero y vida cultural a Salamanca, pero en algunos foros se vaticina que si los organizadores no reinventan el festival, solo se estará prolongando una agonía que terminará por hacerlo desaparecer. ¿Cómo lo ve?

—No, no, no estoy de acuerdo. Creo que hay una apuesta decidida por la continuación del festival. Se está haciendo un esfuerzo para que económicamente se siga manteniendo la inversión que se hizo el año pasado, que no es baladí. Y, sobre todo, hay un equipo que está entusiasmado con la colaboración, este año, del promotor Planeta Sonoro que nos ayuda en la parte musical. También el ayuntamiento de Salamanca se ha mostrado como un gran aliado y tenemos a la Federación de Hostelería de Salamanca apoyándonos muchísimo. El Musac sigue comisionando actividades vinculadas a la música y las artes, su razón de ser, y yo creo que la Consejería de Cultura y su titular, Alicia García, tiene muy claro que el FÁCyL es un gran reto para plasmar esa visión de que Castilla y León es el museo más grande del mundo, que está vivo. Con “Destino FÁCyL” estamos aunando turismo, cultura, patrimonio y gastronomía.

Juan Perro (7 de junio).

Juan Perro (7 de junio).

—Durante varias ediciones, a base de talonario, FÁCyL fue una cita con la creación de la vanguardia artística, ¿dónde estamos ahora?

—Se habla mucho de que no hay que ser nostálgicos, ¿no? Supongo que estamos refiriéndonos a otro contexto, con otros presupuestos. Sería impensable en un momento de crisis, como el actual, considerar los presupuestos que hubo en las primeras ediciones. Aquella coyuntura no existe actualmente, ¡ojalá…!, pero aquel planteamiento ayudó a impulsar un festival que, seguramente, sí necesitaba ese impulso en sus comienzos. Ahora de lo que se trata es de consolidarlo para que no se convierta en una muestra más,  como un “tic”, un gesto superficial, sino que ayude a posicionar el destino, que refuerce la marca turística de Castilla y León reconocida por sus muchísimos valores, y muy diferentes a otros territorios. Entiendo que la programación del certamen y su enfoque tienen que estar guiados a lanzar esos mensajes. Creemos que con la orientación que se le está dando, lo vamos a conseguir, pero evidentemente, los festivales tienen que madurar durante algunos años para ser reconocidos. Y en eso estamos.

—¿Le pesa la responsabilidad de tomar el testigo de nombres como Guy Martini y Calixto Bieito?

—No me comparo con ellos. Ellos son grandes profesionales de la creación artística y, desde luego, me quito el sombrero ante algún espectáculo de Bieito que tuve la oportunidad de ver en el festival de Edimburgo. Mi labor aquí es de coordinación con un equipo que sigue la estrategia marcada por la consejería de Cultura y Turismo y su responsable, Alicia García. Por tanto, mi rol es mucho más discreto.

—La obsesión del sector de las artes escénicas es buscar y conservar nuevos perfiles de público. ¿Dónde están los espectadores del FACyL?

—Nuestro principal público está en Salamanca, como ciudad flotante que tiene una base de estudiantes universitarios, muchos de ellos internaciones, potenciales embajadores de la programación artística del FÁCyL. En ese sentido, vamos a trabajar en las redes sociales con una estrategia dirigida a ellos. Otro gran segmento de la audiencia es Madrid, por su cercanía, pero si hablamos en términos de sociodemografía, también nos interesa el colectivo familiar ya que a esta gran fiesta salmantina pueden ser convocados parejas de 40 años, con sus hijos, para que, juntos, disfruten de una experiencia común, algo que cada día exploramos más en este escenario natural de Salamanca. Ese es el gran afán, sin descartar que vengan jóvenes a ver espectáculos puntuales, que puede ser ese público de festivales más al uso.

—¿Niños y jóvenes lo tienen fácil?

—Para los niños, que nos dan mil vueltas en nuevas tecnologías y en lo que es la propia creación, hay convocatorias específicas a través de talleres. Pero para el público que llega a Salamanca uno de los atractivos es la compañía de teatro Luceafarul que va a mostrar, lejos de esa idea pueril, cómo jugaban los niños en el ámbito rural de Rumanía. Otra propuesta para ellos será el break dance en la calle o los artistas de “open Mic”…, es interesante convivir con el ambiente, que se motiven, repito, muy importante que todos nos entusiasmemos…

—¿El éxito del festival dependerá del número de asistentes?

—Siempre estamos con el tema recurrente de los números… No vamos a negarlo, es una variable a tener en cuenta, pero al hacer balance también vamos a analizar la ratio de calidad, es decir, cómo interactúan los espectadores y el movimiento de conversaciones en las redes sociales a partir de las diferentes convocatorias. Nos interesará mucho conocer si el festival ha suscitado comunicaciones personales, físicas, y también aquellas otras que ha generado el entorno digital para conocer los puntos de vista desde su propia actividad.

Henry Cole (10 de junio).

Henry Cole (10 de junio).

—Despedidas de soltero, tunos de marcha, estudiantes en plenos exámenes…, ¿la ciudad ha entendido al festival?

—Con una marca de destino, con la gestión de un territorio nunca podemos controlar lo que queremos que sea ese destino. Es imposible porque estamos hablando de intangibles, de seres humanos que manejan muchísimas razones para movilizarse libremente. Es cierto que Salamanca aglutina multitud de convocatorias pero por lo que respecta a nosotros, tratamos, primero, de que todos los que participan en esas acciones conozcan la programación del FÁCyL y, luego, de que decidan involucrarse. El ocio es compatible con el festival y pueden convivir perfectamente, ¿por qué no se van a animar a formar parte de alguna de las propuestas del festival tunos, estudiantes o jóvenes de paso?, ¿por qué no?

—¿El ayuntamiento de Salamanca colabora estrechamente con el festival o sigue yendo por libre?

—Si eso era antes así, la situación ha cambiado. En la parte que yo, desde luego, he participado, la colaboración ha sido completa. De hecho, hay espacios que nos cede gratuitamente, caso del CAEM o la sala DA2, y en otras cuestiones como es el seguimiento de la programación y los temas de seguridad o policía, la involucración también es generosa.

—En la presentación del FACyL el director general de Políticas Culturales, José Ramón Alonso, dijo que esta edición aspiraba a ser la mejor de las celebradas hasta ahora. ¿Exagerado, quizás?

—El director general hizo esas declaraciones desde el entusiasmo y ¿por qué no vamos a aspirar a que sea la mejor edición? Desde luego, haremos todo lo posible para que salga tal como la hemos concebido. El tiempo nos dirá si teníamos razón… Necesitamos gente con entusiasmo y, a la vez, entusiasmarnos.

—¿La crisis acabará con el FÁCyL?

—Creo que no. La consejera de Cultura está haciendo una apuesta decidida por su continuidad. Pienso que orientar el festival para que siga teniendo sentido, siga siendo atractivo y, sobre todo, ayude a posicionar el destino no solo de Salamanca sino también de Castilla y León, en mi opinión, es un gran desafío y demuestra una visión acertada de sus responsables.

—El día 12 de junio, cuando el festival haya terminado, ¿qué sería un buen desayuno para usted?

—Al hacer ese balance de urgencia, me gustaría encontrarme con muchísima gente contenta que haya participado activamente en el evento, con una sensación de comunidad. Me sentiría satisfecha comprobando que el festival no haya sido algo impuesto desde fuera sino que los participantes lo hubieran asumido como suyo.

Un Comentario

  1. Gracias a el PEDAZO de periodista ISAAC MACHO desde el soporte FÁNTASTICO de Tam-Tam Press que hace una entrevista tocando y poniendo sobre la mesa aspectos del FÁCYL -Salamanca- que solo lo puede hacer Isaac.
    Con respeto y conocimiento Cristina -coordinadora del FÁCYL, el caso es que aspectos como el “CONTENIDO”, las “AUDIENCIAS”, “CREACIÓN como LUJO”, fijación con el “PÚBLICO FLOTANTE” ….. del Festival son temas para un trabajo de continuo y de criterios de Dirección en una actividad como el Festival. Cosas que no existen en el FÁCYL, cambios políticos, 4 llevan -del mismo partido-, diferentes públicos y la programación ha ido desde elite creativo-cultural a dinamización de barrio y comunidad y sin una clara asignación con el público que se quiere.
    Ha faltado lo que aún sigue faltando y estando en 2013. Análisis – evaluación – conocimiento del público.
    Lo digo desde la profesión y el conocimiento de 17 años en ésto, con muchos errores y bastantes aciertos y gestionando dinero público con lo que ello conlleva de respeto y cuidado con ello.
    Suerte Cristina.

Deja un comentario y fírmalo con tu nombre o no saldrá

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: