El CCAN… ¿un bar? ¿un club?

Maravilloso CCAN. Maravillosa la gente del CCAN. Enlazamos sobre estas líneas un vídeo hecho a partir del taller “No Ficciones” impartido por Chus Domínguez en el Musac, en la primavera de 2007, en el que participa mucha gente, muchos cecaneros y cecaneras, con guión y realización de Antonio Buil (alias “Tony”). Merece la pena verlo.

El Club Cultural y de Amigos de la Naturaleza. Su entrañable buhardilla en Puerta Castillo, en León. Una verdadera casa. Una familia enorme. Más de 40 años de contracultura a estas alturas (aunque en 2007 fueran 35)… Porque aquello no era simplemente un bar, ni era simplemente un club….

Lástima que el Ayuntamiento de León haya acabado con un espacio así… Porque aquella buhardilla no sólo era un símbolo, un territorio emblemático, un lugar posible… Aquella buhardilla, el CCAN, era, fue, es… (mejor decidlo vosotos y vosotras, mejor decirlo entre todos y todas…)

Captura del FB.

Captura del FB.

  1. latamuda

    Un espacio donde compartir experiencias e ilusiones

  2. Begoña

    Para mí un bonito recuerdo de un tiempo especial y sobre todo de una gran amiga.

  3. Paula

    El título de este artículo no es correcto. Habla en pasado y el CCAN es. Da gusto volver a ver este video lleno de vida. La energía y el espíritu del CCAN siguen vivos, aunque el club esté en otro lugar físico.

  4. Bueno, es un título que habla de algo más que de un espíritu y de una energía… habla de un “lugar” físico, como la buhardilla, que ya no existe, de un “no lugar” (atopos). Es cierto que el CCAN sigue existiendo de alguna manera, o de muchas maneras… ahora mismo una parte del CCAN está en la calle San Guillermo, y otra en el Ateneo Varillas, y confluyen, y otras más habrá por ahí, a su aire, dispersas, confluyendo también… Pero el CCAN también fue aquella buhardilla irrepetible. Materialismo dialéctico, qué se le va a hacer…
    Sin embargo, lo realmente maravilloso, Paula, como tú dices, es que CCAN sea, siga siendo, algo más que un lugar: un espíritu, una energía…

  5. El CCAN era… es… Libertad, respeto, creación, colaboración, encuentro. Depende de todos que lo siga siendo

  6. Paula

    Eso es Tony, el CCAN se construye colectivamente. No se puede hablar en pasado, el CCAN está vivo y siempre ha ido evolucionando. Hay partes del CCAN por muchos lugares. En mi caso soy segunda generación, veo que ha pasado muchísima gente desde su fundación en 1972 hasta ahora, toda ella aportando cosas magníficas. Por favor, hablar en pasado es matar el presente. En esta carta al director del Diario de León, enviada recientemente desde la asamblea del CCAN expresa recumidamente lo que se quiere transmitir: http://www.diariodeleon.es/noticias/cartas/carta-director-club-clutural-amigos-naturaleza_862852.html

  7. Mastredro

    Estuve tocando una vez , y lo primero subir todas las escaleras con el equipo a cuestas es toda una experiencia :). Pero en serio tenía magia ese local ,había algo que no se puede explicar con palabras, hay que sentirlo in situ.

  8. Maite

    Yo también creo que el título y el enfoque son poco apropiados y se alejan de la realidad. El CCAN existe, no sólo era la buhardilla. Antes de la buhardilla el CCAN tuvo su sede en varios pisos del barrio de San Claudio. El CCAN no era, ES. Sigue siendo, pese a los cambios, necesarios y transformadores. Esté en la buhardilla o en la calle San Guillermo. El ayuntamiento no ha acabado con él, impidió que siguiera en la buhardilla, pero no ha cerrado su espacio, porque sigue teniendo un espacio desde el cual se sigue fomentando una cultura alternativa y crítica, una unión y potenciación de las luchas y movimientos sociales y un sentimiento de unidad y ganas de cambiar lo que creemos que tiene que cambiar. Como socia, usuaria e investigadora del CCAN (mi trabajo fin de máster versa sobre el club, presenté en diciembre dicho trabajo en la sede actual y la exposición de fotos, carteles y noticias puede verse en el mismo) me duele que se hable del CCAN en pasado y sin valorar todo lo que es. Dejo aquí la carta al director que recientemente ha sido enviada desde el club en contestación a la publicación del ayuntamiento en el mismo periódico sobre la búsqueda de artistas que pintaron las escaleras de la buhardilla, ni han contactado con el club para dicha supuesta búsqueda ni han levantado el teléfono para acordar la cita que nos dijeron hace meses que tendríamos. No extendamos una opinión más propia de quien quiere que el CCAN se quede en el olvido ya que es perjudicial y falso, el CCAN existe, se mueve y continúa, como siempre ha hecho, gracias a las personas que colaboran en él y quieren crear un mundo nuevo. Salud y larga vida al CCAN! http://www.diariodeleon.es/noticias/cartas/carta-director-club-clutural-amigos-naturaleza_862852.html

  9. Vale, cambiamos el título, quitamos los verbos! Salud!

  10. hemos vuelto a pensarlo y a comentarlo, Julio César y yo el otro día, lo que nos han robado, lo que nos falta, lo que nos duele, lo que echamos de menos el (antiguo) CCAN, al ver a la peña de La Curva en Valladolid, felices y desfasados, maravillosos y libres, evocando con nostalgia nuestra buhardilla, por qué la sinrazón, el desahucio, el desalojo, una lente de diamante para todos los creadores leoneses que babilonia, así por la cara, nos arrebató, privándonos del mejor espacio de la ciudad para hacer de él, hipotéticamente, un museo… el CCAN, joder, lo que vivimos allí, mi adolescencia y juventud, mi corazón al desnudo, tantos momentos y generaciones, daba igual quién estuviera al frente (sobre todo y en cualquier caso Zulima: te queremos), las consignas eran las mismas: Pura Vida & Libertad… me encontré en La Curva con una chica que al hablar del asunto la otra noche me dijo, sí, un bar de feministas, y yo le dije, no, un club libertario, con todo lo que ello implica (feministas, por supuesto, incluidas), eso era el CCAN, su espíritu permanece, lo sé y lo agradezco y valoro, aunque el motor y la esencia, pienso, quizás fuera aquella estufa de leña que los socios alimentábamos en las gélidas noches de invierno, el verdadero corazón de la nave, sus efluvios, pasara lo que pasara aquella estufa encendida, qué jodido y fascinante lugar, el CCAN, cientos de conciertos y de fiestas y de lecturas, aquellas paredes oblicuas (o no euclidianas, que diría H.P. Lovecraft: nunca pude evitar asociar los ángulos irregulares de la buhardilla con Los sueños de la casa de la bruja), desafiando a la autoridad y al imperio, fiestas de despedida, actos multitudinarios, las memorables presentaciones de Vinalia, tantos conciertos, clímax continuo e intensidad… todo, es cierto, lo fagocita a la larga babilonia y el tiempo, huérfanos a la deriva, nostálgicos para toda la vida, lo que fue, lo que significó y lo que espero que en lo sucesivo, con o sin unos y otros, seguirá siempre siendo…

    Pura Vida
    & Libertad

    Vicente Muñoz Álvarez

Deja un comentario y fírmalo con tu nombre o no saldrá

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: