Chicas en las canciones de los Beatles y de…

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Estaban rodeados de chicas desde el primer momento… ¡cómo no iban a hablar de ellas en sus canciones!

Por CARLOS DEL RIEGO

El cuarteto de Liverpool tuvo tiempo en menos de 10 años de escribir alrededor de 200 canciones, no pocas de las cuales hablan de mujeres, ya sea de modo ficticio o de chicas concretas… También lo hicieron sus ‘rivales’ Rolling Stones.

Está la mujer situada estos días (cercanos a su Día Internacional) en el primer plano del escenario de la actualidad, un lugar que, en el teatro del rock & roll, no abandona jamás, puesto que ella es la protagonista de un sinfín de canciones; en todos los estilos y géneros, con todos los ritmos, en las más variopintas temáticas, la fémina ocupa el espacio central. De hecho, sería extremadamente difícil encontrar alguna banda de rock que no tenga un buen número de composiciones que hablen de chicas. Por otro lado, en junio se conmemora el medio siglo del prodigioso álbum ‘Sergeant Pepper’ de The Beatles, el cual contiene piezas dedicadas a ciertas mujeres; y ya puestos, se pueden repasar otros títulos sobre el tema del cuarteto…, y metidos en faena, ¿por qué no echar un vistazo a las de los Rolling Stones, sus principales ‘rivales’?

Todo lo que sigue es más que conocido por los incondicionales del histórico cuarteto pero, seguro, les resulta reconfortante recordar… Del cincuentón ‘Sergeant Pepper’ sale, majestuosa, ‘Lucy in the sky with diamonds’; es innegable el ambiente sicodélico y las frases más o menos alucinadas, sin embargo, la cosa no va de drogas (a pesar de lo de LSD), sino que, según el propio Lennon, el título procede de una idea que tuvo después de ver un dibujo del cole de su hijo Julian en el que se veía a su compañera de clase Lucy, que estaba en el… En este icónico y renovador álbum también se encuentra la encantadora ‘Lovely Rita’, un tema muy rítmico, dinámico, único. Se cuenta que al llegar Paul a un aparcamiento una controladora de tráfico le estaba poniendo una multa, habló con ella y de allí salió la inspiración…, pero eso nunca sucedió, según dijo él; parece que el texto es un divertimento en torno al término estadounidense ‘meter-maid’ (que aparece en el primer verso), puesto que alguien le comentó que en USA había chicas policía que vigilaban el pago del aparcamiento, la cosa le hizo gracia y… En todo caso resulta asombroso lo poco que estos tipos necesitaban para poner en marcha la maquinaria creativa y construir obras de arte calificables como excelentes; estas dos piezas son la demostración empírica.  

Eleanor Rigby no habla de una chica, sino de una anciana solitaria que “recoge el arroz de una iglesia donde se ha celebrado una boda” y de un cura sin fieles; Eleanor muere y el cura se encarga del funeral… El nombre lo pergeñó Paul uniendo el de una actriz de la película ‘Help’, Eleanor Bron, y el de una tienda…, aunque se sabe de una tal Eleanor Rigby enterrada en un cementerio en cuya iglesia se había conocido Paul y John. Sea como sea, se trata de una canción superlativa acerca de la soledad y construida exclusivamente con voces e instrumentos de cuerda: chelos, violas y violines, es decir, sin guitarras, baterías, teclados…, sin que ellos tocaran ningún instrumento. Una melodía irresistible, maravillosa, que atrapa irremisiblemente.

En otro de sus elepés imprescindibles (¿cuál no lo es?), el conocido como ‘Doble álbum blanco’, hay varios títulos referidos a las damas. ‘Dear Prudence’ trata de la hermana de la actriz Mia Farrow, la cual, durante un retiro espiritual en la India a las órdenes de un famoso santón, se tomó demasiado en serio lo de la meditación transcendental; con este tema John, que estaba allí, le pedía que aterrizara y se uniera a la panda; esta canción cercana y emotiva era una de sus favoritas y, curioso, el batería fue Paul. Del mismo Lp es ‘Martha, my dear’ que, a pesar de parecer un tema de amor, alude al querido perro pastor de Paul; contaba éste que llamó así a la perrita porque así nombraba a su musa; pero hay más, pues alguna vez insinuó que puede haber referencias a una antigua novia; impresionante es el arreglo de cuerda y metal, el resto lo toca todo Macca, sin dejar meter baza a los otros tres. Y otra más del ‘blanco’; como todo ‘betlemaníaco’ sabe, John escribió la deliciosa ‘Julia’ pesando en su madre, muerta tras ser atropellada por un coche cuando él era adolescente; por otra parte, en una de las primeras frases de esta emotiva pieza habla de un ‘niño del océano’, que es precisamente lo significa ‘Yoko’ en japonés; así, John habla en el mismo tema de las dos mujeres de su vida.

Otra dedicada a alguien concreto es ‘Politene Pam’ (del ‘Abbey road’). John explicó una vez que va de a una fan de cuando tocaban en The Cavern, una ‘grupie’ llamada Pat que comía polietileno, o sea, plástico (¿); en otra ocasión dijo que pensaba en una chica vestida sólo con plástico y de modo sexy; y en otro momento señaló que, simplemente, buscaba algo sobre lo que escribir…

Es evidente que, en The Beatles, el tema de cada canción y la forma de materializarla no se ciñe a un guión predeterminado, homogéneo y dedicado exclusivamente a la idea central, sino que ellos dejan que la canción fluya, crezca y llegue a donde quiera, es decir, sin constreñirla a una trama y desarrollo preconcebidos. Sí, ellas están muy presenten en las canciones de los cuatro fabulosos (también están Molly, Vera, Michelle, Loretta, Sadie, Mary Jane…), sin embargo, lo importante no es a quién canten, sino la calidad artística de la pieza, y las de estos tipos siempre ofrecen belleza, atractivo, estilo. Genio.

¿Y de The Rolling Stones? Sus textos son mucho más directos, más toscos y con menos matices; de hecho, cuando en sus temas aparecen mujeres determinadas casi siempre son novias o ex novias. Algunos ejemplos: títulos tan significados como ‘Wild horses’ o ‘Simpathy for the Devil’ están inspirados en la alocada Marianne Faithful, que engañó a Jagger con Richards. La emblemática ‘Brown sugar’ no trata de drogas, sino de la cantante y actriz Marsha Hunt, quien fue pareja de Mick y con quien tuvo su primer hijo. ‘Stupid Girl’ y ‘Yesterday´s papers’ apuntan a otra antigua novia de Jagger, Chrissie Shrimpton. La trepidante ‘Happy’, una de las escasas con Richards a la voz solista, la hizo éste para Anita Pallenberg, ex suya y de Brian Jones. La preciosa ‘Ruby Tuesday’ habla de otra ex de ambos, Linda Keith. ‘Miss you’ la pensó Mick para Jerry Hall. ¿Y ‘Angie’?, pues no es Angela Bowie ni Angie Dickinson, ni siquiera la hija de Richards (autor de casi todo el tema) llamada Angela.

Sí, ¡qué sería de estos grupos y del rock en general sin la inspiración femenina!

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