Álbumes imprescindibles que alcanzan el medio siglo

La inconfundible portada de un álbum emblemático de aquel 1973.

Por CARLOS DEL RIEGO

1973 fue un gran año para el rock & roll, uno de los mejores en cuanto a rock clásico y clásicos del rock. Además, debutan bandas que proponen nuevas formas y amplían las posibilidades. El talento que se vertió en el r&r hace medio siglo perdura, pues casi todos esos discos contienen piezas que el tiempo va convirtiendo en leyenda.

Podrían seleccionarse más de un centenar de grandes álbumes publicados en 1973, discos que todo buen aficionado identifica y aprecia. Sirvan estos pocos  como pequeña muestra de lo que el rock ofreció aquel año.

Todo un emblema, seña de una época y un estilo, el ‘Dark side of the Moon’ de Pink Floyd se convierte en cincuentón el 1 de marzo. No sólo los grandes conocedores del r&r saben de este disco, sino que su ‘Money’ se ha convertido casi en un lema, mientras que ‘Us & them’ o ‘Time’ no dejan de asombrar, de estremecer por mucho pase y mucho que se escuchen. Un Lp, prodigioso.

David Bowie tuvo mucho trabajo hace medio siglo. En abril sacó el recordado ‘Aladdin Sane’, un disco con múltiples estilos e influencias (típico de Bowie) y con sus sensaciones tras su primera gira por EE UU, donde fue tratado como gran estrella. Imprescindibles ‘The Jean Genie’ o ‘Drive in Saturday’. Después su banda (Spiders From Mars) se separó, con lo que Bowie dudaba cómo rehacerla y, a la vez, qué llevar de nuevo al estudio; así, decidió grabar algunas de sus canciones favoritas del período de 1964 al 67, versiones magníficas de los Easybeats, The Who, Pink Floyd (aun con Syd), The Kinks… Encantador.

Uno de los discos más importantes, duraderos y simbólicos fue el inolvidable ‘Tubular bells’, que Mike Oldfield sacó en mayo. Mike había grabado casi todos los instrumentos del singular disco, un trabajo conceptual, instrumental, experimental…, lo que equivale a rechazo por parte de las discográficas; y así fue hasta que el sello Virgin decidió arriesgar, y ganó, puesto que a finales de ese año se estrenó la célebre película ‘El exorcista’, en la que suenan las inquietantes campanas tubulares de Mike Oldfield para proporcionar el terrorífico ambiente. Desde entonces, cuando se quiere transmitir miedo…

En el verano de hace medio siglo debutaba una banda distinta a todo género o estilo, Queen. Ese disco homónimo les llevó casi un año de grabación, puesto que no terminaban de encontrar su sonido, ese que luego tan fácil sería de reconocer. Pero lo lograron, como demuestra la memorable ‘Keep yourself alive’. Y de ahí al cielo del rock & roll.

Tejanos de pura cepa, ZZ Top lanzaba en julio ‘Tres hombres’, en el que su blues-hard-boogie rock sureño asombraba y hechizaba por su potencia y simplicidad. Y ahí estaba el eterno e irresistible ‘La Grange’.

Otro cien por cien sureño, The Allman Brothers Band, publica en agosto el magistral ‘Brothers and sisters’, un álbum inconfundible desde la portada, y con piezas tan atractivas como la deliciosa ‘Ramblin´ man’ o el emocionante instrumental ‘Jessica’.

En octubre The Who vuelve a las andadas y publica su segunda ópera rock, ‘Quadrophenia’, otra evidencia del talento desbordante de Pete Townshend. Cuenta una historia de adolescentes y sus típicas inquietudes: la autoestima, el deseo de encajar, de ser aceptado…, con canciones brillantísimas, potente sonido y una lista de temas asombrosos de puro rock vestido de mod.

En diciembre Paul McCartney & Wings lanzó ‘Band on the Run’, el tercero del grupo. Gran parte se grabó en Nigeria, donde a Paul le robaron una bolsa con las letras y las maquetas, de modo que se dejó de exotismos y lo terminó en Londres. El tema principal consta de partes bien diferenciadas, un concepto que Queen aprovechó para su tema más célebre. Y también publicaron sus tres compañeros, George, Ringo y John.

Todos esos discos poseen algo que los convierte en esenciales en el libro del rock & roll, pero no son los únicos que llegan a la cincuentena en 2023 y merecen ser recordados.

En el glorioso (para el r&r) 1973 The Doobie Brothers editaron ‘The Captain and me’, que incluía el exquisito ‘Long train runnin’. Los holandeses Golden Earring sacan ‘Moontan’, que les dio su único superventas, ‘Radar love’, todo un ‘one hit wonder’. Uriah Heep sacó su ‘Live’, uno de los mejores del heavy-hard en vivo. Springsteen lanzó ‘Greetings from Asbury Park, Nueva Jersey’, la Electric Light Orchestra ‘ELO 2’, Grand Funk Railroad el poderoso ‘We´re an american band’, Lynyrd Skynyrd su debut ‘Pronuncedo ‘Leh-‘nerd ‘Skin-‘nerd’ (con el delicioso ‘Free bird’), los Rolling Stones ‘Goats head soup’ (con ‘Angie’), Iggy Pop su ‘Raw power’. Y era el momento del rock sinfónico: Emerson, Lake & Palmer publican ‘Brain salad surgery’, y Yes su ‘Tales from topographic oceans’ (y su directo ‘Yessongs’), dos de las mejores muestras del género. Y también era la hora del glam-rock (con discos de T Rex y Sweet), del rock progresivo (Jethro Tull y King Crimson también publicaron) y de la aparición del techno (debut de Kraftwerk). Y seguían editando las grandes leyendas, como

Elvis, James Brown, Dylan, Chuk Berry, Eagles, Aretha Franklin, Van Morrison, Lou Reed, Neil Young

Es imposible que el rock vuelva a ver otro año tan brillante y abundante en calidad y cantidad como el 73. Es más, se antoja igualmente imposible que vuelvan a editarse álbumes de tal altura.

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