Manuel Olveira: “No se puede tener un museo público sin presupuesto, somos los garantes de los derechos culturales de la ciudadanía”

El director del MUSAC Manuel Olveira.

Por CAMINO SAYAGO

Manuel Olveira cumple siete años al frente del MUSAC y en esta entrevista repasa con serenidad los cambios y las vicisitudes económicas que ha afrontado durante este tiempo. No ha sido fácil. La burbuja financiera de 2008 estaba muy presente. Había que redefinir los objetivos, acercarse a la sociedad más próxima sin renunciar al eco internacional y a la matriz contemporánea. Muchos frentes al mismo tiempo. Y en este tramo final, el Covid-19.

Justo un 11 de junio, un día como hoy, hace siete años, Manuel Olveira (Porto do Son, La Coruña, 1964) asumía la dirección del MUSAC. Una jornada difícil de olvidar, si además coincide con tu cumpleaños. Había mucho que hacer. No sólo repensar el funcionamiento del museo. Quedaba una tarea imprescindible: una nueva programación capaz de estimular la participación de la sociedad en la que se había establecido y en la que lo local y lo internacional se interrelacionan y se complementan. Los presupuestos de los primeros años desaparecieron tras el tsunami económico de 2008 y en este 2019 la pandemia ha agudizado más, si cabe, esta situación. Sobre este proceso de transformación reflexiona con claridad.

– Hace siete años que llegó a León para hacerse cargo del timón del MUSAC. ¿Cómo lo recuerda?

– Siempre recuerdo la fecha, en parte porque fue un momento muy delicado e importante y en parte porque coincide con mi cumpleaños.

– Entre sus objetivos figuraba su firme propósito para dar un vuelco al funcionamiento del museo y, en especial, establecer y activar una relación con el público, que entonces apenas existía. ¿Hasta dónde han llegado estas pretensiones?

– Efectivamente, junto con el equipo del MUSAC hemos desarrollado un proyecto reconfigurando el modelo anterior y adaptándolo al escenario posterior a la crisis de finales de 2008. Es un proyecto más discursivo que se ha estructurado en torno a varios temas (escritura expandida, libros de artista, trabajo situado, políticas identitarias y posiciones decoloniales) como los que se pueden ver en la actual exposición ‘Cinco itinerarios con un punto de vista’ que de alguna manera resume el trabajo de estos años, aunque ha habido otros temas como la ecología, el paisaje o lo rural. Estos temas están relacionados con otra de las directrices del proyecto que tiene que ver con lo local o lo contextual y con la rentabilidad de un museo que, en su esencia, es un servicio público abierto a toda la ciudadanía. Creo que hemos conseguido que muchas personas hagan uso del museo como herramienta de conocimiento, acción y transformación.

– La conexión con lo local y el trabajo con el contexto son algunas de las pautas que ha defendido con tesón durante estos años. ¿Con esta estrategia, ha logrado que los leoneses se involucren con su programación?

– Creo que sí, aunque siempre hay excepciones y, en todo caso, no se puede generalizar. Esta segunda fase del MUSAC -creo que la podemos calificar así- está marcada, entre otras cuestiones, por la penetración y rentabilidad social que se nota no sólo en al aumento de visitantes sino también en las iniciativas abiertas a la participación ciudadana como son las acciones del DEAC, los proyectos comunitarios del LAAV, las practicas colaborativas de La rara troupe, los grupos de participación directa como el Grupo de cine contemporáneo o el espacio de producción que es la Convocatoria Laboratorio 987 abierta a que todos los creadores envíen sus propuestas.

‘Cinco itinerarios con un punto de vista. Colección MUSAC’. Vista de la exposición tras la reapertura.

– Cree que la identidad del MUSAC, en relación a su condición de espejo de lo  contemporáneo, se mantiene tras quince años de andadura?  ¿Qué balance hace?

– La contemporaneidad es muy escurridiza porque no sólo es una cuestión de actualidad sino también de relevancia futura. Ni siempre lo actual es relevante hoy ni siempre lo que parece actual ahora va a ser relevante en el futuro. Sea como sea, el MUSAC ha querido tener una estrecha relación crítica con nuestro tiempo, bien mediante la programación de exposiciones temporales bien con la configuración de su Colección. Ambos aspectos son cruciales, las exposiciones porque toman el pulso de las cuestiones que están en la agenda social, artística o cultural contemporánea y la Colección porque permite construir el patrimonio actual y futuro de toda la ciudadanía.

– La Colección MUSAC es uno de los mejores reclamos, si me permite la expresión, para que se conozca fuera de León y de la Comunidad. ¿Cómo ha sido su proyección internacional?

– La Colección nació desde el principio con un fuerte carácter espectacular porque al principio se adquirieron obras de artistas muy conocidos en el panorama internacional del arte. Eso, entre otras cuestiones como la calidad del edificio, por ejemplo, que fue premio Mies van der Rohe en 2007, ha determinado que la proyección internacional sea muy alta. De hecho, la Colección MUSAC no sólo es conocida fuera, sino que se ha visto internacionalmente en países como Argentina, Japón o Polonia, por citar algunos.

– En los últimos años se ha reducido el presupuesto para la adquisición de obras. Poco queda de la era de grandes fuegos artificiales de Rafael Doctor, cuando se iba a ARCO con la chequera casi sin límites. Desde entonces sólo se ha hecho que recortar y recortar ¿Cuál es la situación actual?

– Hay dos datos que expresan ese cambio: en 2007 el presupuesto de adquisiciones fue de un poco más de 3 millones de euros. Desde 2014, el museo ha invertido 70.000 euros anuales. Esas cifras tan disímiles y tan anormales (la primera por el exceso y la segunda por el defecto) se deben a que a finales de 2008 tuvo lugar la crisis económica al estallar la burbuja financiera. Actualmente se supone que seguimos contando con esos 70.000 euros, aunque he de decir que a día de hoy aún no se han pagado todas las obras adquiridas en 2019. La Fundación Siglo, entidad que gestiona el museo, nos prometió el año pasado que este año contaríamos para la Colección MUSAC con 150.000 euros ya que han de pagarse las obras que todavía se deben del año anterior.

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– No cambiamos de tema. La pandemia del COVID ha causado estragos en las arcas de casi todas las instituciones culturales. Imagino que al MUSAC también le ha afectado y así se intuye con las numerosas actividades on line que se han programado para la desescalada…

– Las actividades en línea fueron necesarias debido al confinamiento y continuarán en el futuro porque no sabemos cuándo se va a encontrar una solución al coronavirus. Además, son un buen complemento a las presenciales. Han sido actividades en las que todo el personal del museo se ha volcado trabajando desde casa porque entendíamos que debíamos seguir ofreciendo el servicio público aunque el museo estuviese cerrado. Pero hay que decir que esas actividades han costado, por ejemplo, 200 euros en abril y unos 300 en mayo. La ridiculez de esas cifras expresan la anormal situación presupuestaria del museo.

Ahora que estamos volviendo a la normalidad, lo importante para el MUSAC es recuperar el presupuesto. Con el cierre del museo por el estado de alarma asistimos a un “estado de excepción” que dejó en suspenso el presupuesto de dos millones y medio de euros asignado en una reunión el 17 de octubre de 2019 en la que estaban el entonces Director de la Fundación Siglo y el actual Director General de Políticas Culturales. Yo diseñé un programa de exposiciones y actividades para el 15 aniversario del MUSAC adecuado al presupuesto asignado, que fue aprobado en la reunión del Consejo Rector el 22 de noviembre de 2019.

– Por lógica y obligación el Museo tuvo que cerrar. ¿Hasta dónde llegó el programa?

– Ese programa sólo fue realizado parcialmente porque, por ejemplo, inauguramos el 25 de enero la gran exposición ‘Cinco itinerarios …’ que ya he mencionado. La pandemia impidió cumplir con el calendario de actividades e inauguraciones previsto. Pero hay que llevarlas a cabo a partir de ahora y, para ello, es necesario recuperar el presupuesto. Por el momento se nos ha dicho que no disponemos prácticamente de nada y que debemos esperar a octubre para conocerlo, lo cual obviamente es muy tarde.

– Para dar un servicio público de calidad es necesario un apoyo económico fuerte y continuado… y parece que las administraciones miran para otro lado.

– No se puede tener un museo público sin presupuesto. Junto con otras instituciones y servicios públicos, somos los garantes de los derechos culturales de la ciudadanía. Estar sin presupuesto anual nos impedirá llevar a cabo las actividades y exposiciones que quedaron en suspenso y que tenemos la obligación de hacer.

‘Cinco
itinerarios con un punto de vista. Colección MUSAC’.

– ¿Sabe cómo sobreviven otros museos de la Comunidad, ahora que parece que las instituciones aplican el viejo recurso de divide y vencerás?

– Las situaciones son muy variadas porque hay museos provinciales, comarcales, municipales o con responsabilidad en toda la comunidad autónoma de Castilla y León, que es nuestro caso. Hay instituciones de tamaños muy variados, con orientaciones diversas y escalas que no se pueden comparar porque cada una cumple una función en el ecosistema cultural. Por ello, todos los profesionales de museos tenemos relaciones aunque seamos muy diferentes, como por ejemplo el proyecto ‘Obras hermanas’ que relaciona piezas de la Colección MUSAC con otras de otras instituciones; pero sí que es verdad que hay algunos comportamientos miserables y cortoplacistas que no contribuyen al bien común.

– ¿Desesperanzado?

– Realista y siempre de parte de las soluciones con calado y a largo plazo. Durante las crisis, y más en esta que va a generar mucha incertidumbre, se necesita tener claras las necesidades y prioridades. Es ahora cuando está saliendo lo mejor y lo peor del ser humano: la mayor miseria y la mayor entrega, la estrechez y la anchura de miras, las recetas sabidas y las soluciones por inventar. Es ahora cuando nos toca elegir bien, cada uno en su ámbito y en su responsabilidad.

– ¿Hasta qué punto sigue vigente el proyecto que le trajo aquí hace siete años? Y por curiosidad, ¿cuál es su futuro y de quién depende?

– Ha cambiado todo. La realidad tal y como la conocíamos ha dado un vuelco y aún no nos hemos recobrado del revolcón. Eso ha afectado a todos los ámbitos de la vida y, también, al MUSAC. El modelo de museo derivado de la readaptación a las condiciones de la crisis de finales de 2008, al que me refería al inicio de la entrevista, ha estado vigente desde mi llegada hasta marzo de 2020. Es obvio que la crisis del coronavirus lo ha cambiado todo y, también, que la crisis económica que ya está aquí va a cambiar aún más a toda la sociedad y al propio museo.

Mi continuidad depende de la Consejería de cultura que el año que viene podría renovarme el contrato o no, pero esa decisión debe tomarse con tiempo para posibilitar, en su caso, un nuevo concurso de dirección del MUSAC. Al consejero de cultura le corresponde tomar la decisión. Imagino que estudiará el trabajo que he realizado en estos siete años para conocer lo hecho y lo que queda por hacer y después decidirá lo que considere más conveniente para el MUSAC.

‘Cinco
itinerarios con un punto de vista. Colección MUSAC’.

– Las elecciones autonómicas de 2019 produjeron cambios en la  Consejería de Cultura. ¿Cómo es la relación con el nuevo consejero? Y debido a la pandemia, ¿Ha visitado el MUSAC?

– Ha estado. Aunque es verdad que él sólo hizo una breve visita privada al MUSAC en 2019 y que no pudo venir a la inauguración de la exposición con la que comenzaba la celebración de nuestro 15 aniversario. Tiene una agenda muy apretada, creo recordar que nuestra inauguración del 25 de enero coincidió con FITUR en Madrid, y ni él ni nadie de la Consejería encontraron la oportunidad para venir. Luego ya fue imposible por el estado de alarma de marzo, pero seguro que vendrá en cuanto las condiciones sanitarias lo permitan.

– Si el consejero opta por un cambio, ¿qué conllevaría hacer un concurso?

– El documento de buenas prácticas que promueven asociaciones profesionales como el IAC o ADACE es una referencia insoslayable hoy en día. Si hubiera que hacer un concurso implicaría redactar unas bases, seleccionar un jurado independiente que esté conforme con ellas y con los procedimientos del concurso, darle difusión durante algunos meses para que los candidatos puedan redactar buenos proyectos, etc. Hay que pensar que los mejores profesionales suelen estar muy ocupados, por eso es fundamental convocar el concurso con tiempo. Todo este proceso requeriría meses y, en el escenario actual, todavía más si hay un rebrote del virus.

– ¿Puede un museo estar sin dirección?

– Puede, pero ningún museo debe estar sin dirección porque eso podría dar lugar a derivas indeseables, arbitrariedades y decisiones no profesionales. Una situación como la que por desgracia se produjo en el Patio Herreriano entre 2016 y 2019 no debería producirse nunca.

Acerca de Camino Sayago

Periodista leonesa

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