#performancedesdelacama / Terminar como se había empezado

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La artista y fotógrafa leonesa da cuenta de sus sendaciones después del cierre de su exposición “El cuerpo expuesto” y de su acción “Desde la cama”, que consistió en habitar durante los últimos tres días las salas de la planta baja del Centro Leonés de Arte (CLA) y recibir a los visitantes desde una cama.

Así se clausuró la exposición “El cuerpo expuesto”

Por MIRIAM VEGA

Enero del 2013, la nieve cubría los tejados del complejo Hospitalario. Una visita de Araceli Corbo hacía elástica la habitación 407 de la planta de neurocirugia. Un libro de Frida Kahlo como regalo y muestra de cariño transformaba la visita en ritual, haciendo que el objeto fuera el oráculo para afianzarnos en un proyecto artístico… y mientras yo “desde la cama”.

Desde la cama nos impulsamos a pasar a formar parte, o no, del “ejercito de los erguidos” (como decía Virginia Woolf). Desde la cama nacemos, amamos, confesamos, lloramos, gemimos, morimos… nos vamos. Concluyo la exposición “EL cuerpo expuesto” en el CLA habitando sus cuatro salas desde una cama para contemplar lo que ha sido, para dejar que se vuelva al inicio pero sin tener la misma piel.

No será casualidad que este palacete de exposiciones del Institulo Leonés de Cultura haya sido un centro sanitario tiempo atrás, donde tuberculosos, prostitutas, heroinómanos y adolescentes sometian sus cuerpos a controles médicos, vacunas y administración de metadona. Muchos cuerpos habrán habitado este lugar, muchos cuerpos se habrán expuesto en diálogo con su propia vulnerabilidad, con aquello que nos hace ser desde el cuerpo.

Viernes 11 de Junio de 2015. Son las seis de la tarde. Coloco mi bata al lado de la cama y dejo que mis pies se deslicen debajo de las sábanas. La primera visita que recibo es de Ildefonso Rodríguez, recuerdo cuando quería ser cantante y me apuntaba a sus clases de improvisación musical para trabajar desde la garganta. He traído un flexo de lectura, una mesita de IKEA… he intentado reproducir de una manera minimalista la esencia de mi reposo en casa… pero no, la percepción es como si la visita se realizara a un hospital. Los dos comentamos la sorpresa de este efecto, la disposición de mi cuerpo tumbado, el ángulo que se establece en nuestras miradas.

Hay una sensación hospitalaria y todo me lleva a un retorno. Me viene la idea de haber barajado la posibilidad de haberme puesto una sonda, para así no tener que levantarme para ir al baño y ser 100% desde la cama… pero regreso de mi pensamiento y sigo hablando con las visitas que van llegando.

Desde la cama suele haber cierta disposición del otro para querer y poder ayudarte. La cama es un dispositivo identificatorio de “imposibilidad de ser”… no, no, mejor lo voy a calificar de “imposibilidad de hacer”. Ser ya somos… ¿o somos mientras hacemos?

Me dispensan agua, algunas pilas para mi disparador a distancia. Miro mi cámara, alzada en un trípode y me doy cuenta de que entre la cama y el trípode se genera una burbuja espacial que a veces no se atreve a rebasar a aquel que está llegando.

Hemos hablado de música, de fotografía, de mi cuerpo y de sus cuerpos. Hemos hablado de gatos, de luchar por nuestros sueños, de política, de oposiones y recuerdos. De bodas, de trabajo, de feminismo y de empoderamiento. Hemos hablado de amores y de Foucault, de Butler y de Preciado. De cañadas y de la lana leonesa. De innovación y de redes sociales. Hemos hablado de dedos llenos de puntos, de comas de estilo y de cuerpos en coma. Del tiempo, de las drogas y de John Lennon. De extensiones de pelo, de oculistas y de becas. De la psiquiatría, del gran hermano y de libros. Hemos hablado de serpientes que no tienen veneno, de maicitos y de crucifijos. De máscaras, de chamanismo y de fanizines. De grupos leoneses, de guitarras elécticas y de escaleras. Hemos hablado de inyecciones, de teatro y de patas de somieres. De cerezas, de sobaos artorganos y de pipas. De vacaciones, de sorpresas y de cuerpos que nos atraen y no suscitan. De familias monoparentales, de mi perra Uma y de pescado en escabeche. De cortos 48 horas, de cortos de cerveza y de cortos en general. Hemos hablado de Madrid, de la cultura leonesa y del vacío. De las letras, del MUSAC y de las caravanas. De danza, de la dislexia y de esgrima. Hemos hablado de guardias de seguridad, de tintes y de selfies. Tambien hemos no hablado.

Tres libros han caído este fin de semana en mis manos, uno sobre Ana Mendieta otro de Michel Foucault y el útimo escrito por Eloísa Otero, desde aquí hacemos Tam Tam Press como dice ella.

Domingo 13 de junio de 2015. Veo en facebook “San Antonio junio 13 ya llegó”. Inevitable no acordarme de Antonio Vega. La acción llega a su fin. Juana, de cinco años, es la última persona que me visita y que sale en marco. Fin de la acción escuchando ese tema porque la causalidad así lo quiso.

Noticias relacionadas en TAM TAM PRESS:

Miriam Vega, en la última página de El País:

  • Autorretratos que curan, un artículo de Manuel Morales, publicado en la contraportada del diario El País el 13 de mayo de 2015.

Enlaces:

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