Barreras

Por LUIS GRAU LOBO.— «En 1964, el artista conceptual alemán Joseph Beuys, ante el escándalo de sus contemporáneos, propuso elevar el Muro de Berlín unos centímetros. Por razones estéticas de proporción, argumentaba. Ya que existía, al menos hacerlo armonioso. Pero la única parte hermosa de un muro es su ruina.»

Decretazos

Por LUIS GRAU LOBO.— Tras visitar la exposición sobre la llamada “cuna del parlamentarismo” en la Casona de Puerta Castillo (donde antaño estuvo ubicada la buhardilla del viejo CCAN, en León), el autor de este artículo, director del Museo de León, escribe sus impresiones.

Dignificación

Por LUIS GRAU LOBO.— «Dignifíquense, señores de la política, pero como lo hacen los empleados públicos: trabajando por el común. Y si no, encarguen una campaña para que les valoren. Pero páguenla con dinero de su bolsillo.»

Contraportada

Por LUIS GRAU LOBO.— El director del Museo de León, columnista en Tam Tam Press y en el periódico La Nueva Crónica, rinde homenaje en esta entrega al fotógrafo Mauricio Peña y al periodista Fulgencio Fernández, autores de la contraportada del periódico leonés. «Ellos van al meollo, a la trastienda de la realidad, al envés de las situaciones: allí donde se cuece una verdad menos reglamentaria».

El síntoma Juan Goytisolo

Por IGNACIO FERNÁNDEZ HERRERO.— «Un amigo francés, profesor en la Universidad de Tours, me encargó el pasado verano que le buscase en las librerías leonesas un par de novelas de Juan Goytisolo que necesitaba para el nuevo curso: Juan sin Tierra y Makbara. Pero del mismo modo que a él le fue imposible encontrarlas en las librerías francesas, tampoco la suerte nos sonrió a este lado de la frontera…»

Teléfono

Por LUIS GRAU LOBO.— «Cuando Graham Bell se aprovechó de una forma de comunicación a distancia que había inventado el italiano Meucci, seguro que no imaginaba hasta qué punto se convertiría en acicate de la mala educación y el aislamiento del individuo moderno…»

Tradición

Por LUIS GRAU LOBO.—»No se entiende que los poderes públicos promuevan torturas animales que despiertan en nuestros paisanos actitudes de cabestros… Que hasta procedan a ampararlas legalmente, mientras dejan a la mayoría de la cultura viva o en gestación (la que afortunadamente tardará años en convertirse en fósiles tradiciones) en una caída libre y fulminante…»

...

Dinosaurio

Por LUIS GRAU LOBO.— «Por favor, dejen de atribuir a Lancia los retrasos de una autovía, o a La Edrada el bloqueo del cementerio de Cacabelos. Y etcétera. Porque, como el dinosaurio de Monterroso, ya estaban ahí cuando despertamos. Y de eso hace mucho tiempo…»

Vanidad

Por LUIS GRAU LOBO.— «Querido amigo: Días atrás, entre cervezas, discutíamos sobre el impulso que arrastra mis columnas (y las de tantos otros) hasta aquí. Pecuniario no, pues no me pagan. Así que, concluías, era vanidad, pura y simple y vana gloria…»

Carretera

Por LUIS GRAU LOBO.— «Desconozco y no sé si quiero saber la razón por la que hace unas décadas desaparecieron de las cunetas de las carreteras secundarias españolas las hileras de frondosos y soberbios árboles que solían flanquearlas y aún lo hacen en muchos lugares donde la civilización se llama Europa.»

Mascaradas

Por LUIS GRAU LOBO.— «Grandes fiestas veraniegas en Villalvalle, amenizadas con una original y genuina recreación de la Edad Media. Para todos los públicos: grandes, pequeños, medianos y desganados. Disfrute una vida miserable y repleta de vejaciones.»

Duplicidad

Por LUIS GRAU LOBO.— ¿Sobran las Diputaciones provinciales? ¿Sobran las Delegaciones territoriales autonómicas? Antes de contestar, está bien observar lo que algunas de nuestras instituciones hacen por la Cultura…

Quietud

Por LUIS GRAU LOBO.— «Verano: el país de la morosidad, la estación estacionada, estática, la aestas. Y los verbos —todos ellos—, errabundos, detenidos, prescindibles. / / Pero, de pronto, la guerra. Y el verano, en añicos. Y… maldigo

Cualidades

Por LUIS GRAU LOBO.— «A veces los días transcurren sin más, como tantos otros, y se despojan de calificaciones, de los adjetivos que condimentan su crónica y podrían distinguirlos bajo el curso del sol, del Naciente al ocaso…»

Parrafada

Por LUIS GRAU LOBO.— «Desde los textos pretendidamente literarios a la salmodia administrativa, existe un humilde elemento codiciable cual botín furtivo, sea uno consciente o no de ese empeño, que contiene en su modestia gráfica la esencia de toda escritura…»

Tiempo de festivales, ¿tiempo de música?

Por KEPA ARBIZU.— Una llamada de atención en torno a las prioridades que se manejan para estar presentes en los festivales veraniegos de música… ¿Qué es lo que nos mueve definitivamente a encaminarnos hacia ellos?

Estiaje

Por LUIS GRAU LOBO.— «En el trabajo la mitad de los compañeros ha dejado tras de sí un silencio más allá de la falta de bullicio y una suerte de aplazamiento de todo se ha instalado en pasillos que parecen pozos sin agua; todo puede esperar, nada es urgente o necesario, cabe hacer las cosas de otra manera menos apurada y azarosa…»

De los videntes a los griales

Por IGNACIO FERNÁNDEZ HERRERO.— «Náufragos en el mar de confusión, pasajera o permanente, de los tiempos poscontemporáneos, las certidumbres se persiguen como el pan, como el techo o como el trabajo, las otras tres carencias de la época.»

Zumbido

Por LUIS GRAU LOBO.— «Sin “la solícita abeja susurrando” de la égloga de Garcilaso, añoraremos el zumbido que auguraba una cosecha fecunda, un tiempo de espera feliz, un verano venturoso. Haremos oídos sordos, una vez más, al aullido callado de un planeta que agoniza en nuestras manos. Y, mientras, atenderemos el irritable avispero de las otras noticias«.

Mcguffin

Por LUIS GRAU LOBO.— «Necesitamos un mcguffin que haga progresar la trama, la escritura, la vida. Uno auténtico y memorable. Aunque luego no recordemos qué fue de él.»

Revisión

Por LUIS GRAU LOBO.— «Llegó como llegan muchos inmigrantes, desde un rincón del oriente mediterráneo, pasando primero por Italia. (…) Se llamaba Doménicos. El Greco. Hace cuatrocientos años que murió en Toledo, y este año todas las miradas confluyen una vez más en la suya. Que nunca es la misma».

Selectividad

Por LUIS GRAU LOBO.— «Son muy jóvenes, y da coraje verlos arrojarse tan rápido a un mundo que sabemos mezquino y taimado, pues ellos no lo son. Ojalá este examen sirva para que comprendan que las pruebas auténticas no se superan en un aula con el tic-tac del reloj sobre sus cabezas y dos opciones, A o B. Ojalá».

Retrato de una escalera (I) / El sigilo de la luz

Por LUIS GRAU LOBO.— «Hace unos días recibí esta fotografía de mi admirado amigo Vega. Tardé unos segundos en identificar una escalera que también yo conocía y me pregunté por qué esa dilación. Mi conclusión fue que quizás yo la había visto antes, pero él la había mirado a los ojos… Y la había retratado». / A partir de una imagen de JOSÉ RAMÓN VEGA.

Casta

Por LUIS GRAU LOBO.— «Esta generación no es aquella, señores, y no reverencia pactos que no firmó o votó; los cuestiona y, llegado el caso, los redacta de nuevo. Se llama progreso».

Europa

Por LUIS GRAU LOBO.— «El chasquido de una guillotina como eco de las palabras más nobles. Civilización y barbarie; orgullos y prejuicios… Europa, Europa…»

¡Hala Aleti!

Por ANTONIO BERMEJO PORTO.— Mi primo Luis y mis amigos Pablo, Gerardo y Norberto son colchoneros, simpáticos, prudentes y apasionados. Oficialmente están en guerra con el Madrid, pero a veces nos hermanamos. Admiro al Atlético que cuando no alcanza la gloria de los vencedores saca pecho sabiéndose merecedor del honor de los vencidos.

Ricos y tramposos

Por ANTONIO BERMEJO PORTO.— «Los políticos obtienen el dinero de los ricos y el voto de los pobres con el pretexto de proteger a los unos de los otros, mientras las ayudas internacionales al desarrollo acaban tomando el dinero de los países ricos para dárselo a los ricos de los países pobres».

Cultura

Por TOÑO MORALA.— «La inmensa soledad cultural a la que nos ha abocado este capitalismo incesante y maltratador del pensamiento hace que casi nadie sea nada, ni siquiera en cultura».

Mens sana in corpore insepulto

Por ANTONIO BERMEJO PORTO.— Está comprobado que los deportistas de élite a los cincuenta son unos lisiaos y que el futbito genera peterpánia, resultando penoso ver a tanto cuarentón vendado como una momia corretear tras la pelotita e ir de luxación en tendinitis.